Don de Loch Lomond

Don de Loch Lomond
Mostrando entradas con la etiqueta Carlos Areces. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carlos Areces. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de agosto de 2015

Humor, Subnopop y la canción del verano


Las personas que aceptamos que la evolución personal es algo tan natural como la vida y la muerte, no solemos obcecarnos en insistir sobre lo que consideramos una verdad como un templo, ya que los años nos han adoctrinado para mostrarnos cautos con las ideas, pues éstas pueden cambiar con el paso natural de los años.


Sin embargo, pocas afirmaciones de mi humilde persona siguen siendo tan válidas como aquella que insiste en que la música sí que es magia, y no lo que hace nuestro amigo Harry Potter meneando su varita al abrigo de juramentos impronunciables. Otra de las afirmaciones que no creo que cambien sin duda, sería la de reconocer que el humor es el único oxígeno respirable, y que aquellos que hacen buen uso de él se muestran como personas mucho más inteligentes y felices que la mayoría de mortales.


También, cómo no, la música y el humor han de viajar de la mano para procurarnos impagables momentos de buen humor aliñados con excelente música, y no me refiero solo a aquellas extraordinarias bandas sonoras de la historia del cine que acompañaban las peripecias de Los Hermanos Marx, o las desternillantes canciones de los Monthy Phyton. Seguro que a muchos clientes de esta carnicería se le arriban a la sesera canciones como la de “El valiente Sir Robin” en Los Caballeros de la mesa cuadrada o la archiconocida “Always Look on the Bright Side of Life” de La Vida de Brian.




La famosa canción del verano, al menos en nuestro país, siempre ha gozado de altas dosis de sentido del humor, y para la historia quedan temas como las famosas “Gordas” de Gurruchaga y La Orquesta Mondragón que “ellos” tanto preferían, o aquella toalla de Puturrú de Fua que nunca podías olvidar cuando fueras a la playa. Siempre han existido en este país artistas que se han dedicado al humor ayudados con la música, desde el “Gigi el amoroso” de Andrés Pajares y “La Ramona” de Fernando Esteso, a las desternillantes canciones de La Trinca o Académica Palanca.


En los últimos años parece que prodigan bandas empeñadas en que música y humor se muestren paradójicamente bastante más serios de lo que parece. Archiconocido es el caso de nuestros amigos Los Ganglios, omnipresentes en nuestra Carnicería Sanzot, o los geniales cómicos de espíritu chanante Carlos Areces y Anibal Gómez, que con su grupo Ojete Calor han creado un estilo que ellos definen como SubnoPop.


En grupos como los mencionados encontramos letras ácidas, irónicas, a veces tronchantes, pero siempre hay un espacio dedicado al surrealismo, a una buena melodía, a un video musical de calidad relevante o una ejecución musical que cuanto menos no desentona. El verano es un buen momento para refrescarse con algunas de estas propuestas y adentrarnos en una diversión sana, divertida, alejada del chiste fácil y que además nos haga reflexionar. No se me ocurre mejor idea para combatir los calurosos rigores del verano.



viernes, 1 de marzo de 2013

Tormenta. Un despropósito surrealista

"Tormenta". Mucha carnaza juvenil... y nada más. Un despropósito surrealista

Desde "Tuno negro" no se había vuelto a ver cosa igual. Al menos en la horrorosa cinta de Pedro L. Barbero y Vicente J. Martín pudimos disfrutar del innegable espectáculo de ver a Jorge Sanz interpretando el papel de su vida, aquel tuno veterano más preocupado del bebercio y el ligoteo que de los libros, pues le iba como anillo al dedo y  que me corten la cabeza si tuvo que tirar de interpretación en algún momento.

Está claro que la ficción española es capaz de producir pinceladas de calidad en forma de películas y series, véanse los casos en estas últimas de "Cuéntame cómo Pasó" o sin ir más lejos "Los misterios de Laura", pero lamentablemente prodigan subproductos que a fuerza de pretender ser originales rozan el surrealismo e incluso la vergüenza ajena.

"El castigo", mucha carne y más morro como en "Tormenta"

Cuando visioné los primeros avances pensaba que "Tormenta" iba a ser un producto parecido a "El castigo", la miniserie producida por Antena 3 hace alrededor de cuatro años, dirigido a un público juvenil, con bastante carne fresca y que también contaba con Daniel Calparsoro en la dirección y guion. 

Con la excusa y el morbo de una "base real" se nos presenta un producto que aunque interesante en su idea  principal, y cargada de buenos propósitos, no consigue empatizar en ningún momento con el espectador, hasta el punto que este puede considerar seriamente que le están tomando el pelo.
Carlos Areces está llamado
a ser una de las grandes figuras del cine español

En una época de dificultad notable para la producción audiovisual habría que considerar seriamente que no vale con cualquier cosa. El espectador merece un poco de respeto.

El otro día en la gala de los premios Goya, el desternillante Carlos Areces, junto a sus colegas “Chanantes”, proponía tres nuevas candidaturas para los premios del cine español, a saber: “Mejor desnudo gratuito”, “mejor comedia no pretendida” y “actor joven al que se le entienda hablando” (esta última honorífica). Si "Tormenta" hubiera sido una película en lugar de una mini-serie se los habría llevado de calle, por descontado.






Como dice mi buen amigo José Carlos García Márquez, el mejor taxista de Badajoz: “Deberían crear los anti-premios en cine y tv, como en los EEUU… ¡no habría galardones para todos!”

 Ya me contarán ustedes el final de la serie si se atreven a verla. Al menda el pelo solo se lo toman una vez… y pillándole desprevenido. ¡Mil millones de mil millones de naufragios!