Don de Loch Lomond

Don de Loch Lomond

sábado, 11 de julio de 2015

Mario Quintana y Hey Bob!




Bob Dylan

Poca suerte ha tenido esta bendita tierra a la hora de parir no solo artistas, sino a aquellos que, además de llevar por la sangre grandes dosis de ingenio y talento, sienten la necesidad de experimentar el cosquilleo que representa trabajar en pos de la promoción del resto de colegas con los que comparten algo más que una afición.

De vez en cuando, sin comerlo ni beberlo, se suceden vientos frescos inesperados que arriban para oxigenar un aire que se hace realmente irrespirable.
Mario Quintana, joven escritor extremeño, sin ningún tipo de ayuda económica y con la única subvención de su esfuerzo y contagiosas ganas, se sacó hace pocos meses de la chistera una editorial con un nombre sensacional, LeTour87, que previamente había aparecido en forma de revista literaria.
No contento con editar libros con títulos que llaman algo más que la atención como “Aquí se viene muy bien follado”, de Celia Blanco, o el delicioso “Los Hijos de Ulises”, de mi amigo el poeta Ángel Manuel Gómez Espada, se atreve nada menos que con la música, ya que Mario es de los que opina que ésta no es más que una excusa para adornar con melodías y bellos sonidos la poesía que encierra en sí misma.

Le conocí precisamente en la presentación en Badajoz del libro de Ángel Manuel Gómez Espada, escritor y poeta, amén de melómano reconocido, en la Librería Tusitala de Badajoz. Mario Quintana, además de analizar y debatir sobre la obra de Espada, y declamar algunos de sus versos, se atrevió a colgarse la guitarra eléctrica para acompañar con música los versos del escritor.

Aquello desde luego debió de gustarle y transmitirle sensaciones que desgraciadamente no están al alcance de todos, y en poco tiempo nos presenta una antología poética nada menos que sobre Bob Dylan.
El propio Quintana reconoce sentir fascinación por la figura de Zimmerman, y desde luego, ningún músico o melómano se atrevería a poner en duda que el cantante de “Like a rolling Stone” es una de las figuras más prolíficas e influyentes de toda la historia. Pero sí es cierto que se encuentra entre esa reducida lista de genios que para la gran mayoría no pasan desapercibidos, llegando a un punto indivisible que obtiene como resultado amor u odio incondicional.

A este valiente editor se le ha ocurrido animar a una serie de poetas para que le dediquen una antología a la figura del músico, a su obra, a todo lo que significa. En resumen, dar vida a la figura de Dylan a través de la poesía.

Pero no contento con esta gran idea se le ocurre ponerse a ensayar para realizar una gira de presentación por toda la región extremeña en la que, además de contar con la colaboración de algunos de los poetas que le dedican sus versos, se cuelga de nuevo la guitarra junto a la cantante M. José Molina y algunos músicos amigos para recitar, a la vez que versionar, las míticas canciones del viejo Bob.


Reconocerán que no estamos hablando de un editor convencional, sino de un artista que vive por y para la cultura, e incluso cual generoso amigo derrocha cantidad de tiempo, esfuerzo y dinero para obsequiarnos siempre de manera diferente y original.

Lo más grande de todo es que Dylan solo será el principio, ya que Hey Bob! se engloba dentro de una colección llamada Tête de la course (Que maravillosa regresión continua a aquellos veranos con Perico Delgado e Indurain) que irá ligada a grandes mitos del arte y la música en particular.

Cabe adelantar que los próximos números serán dedicados a nada menos que artistas como Amy Winehouse o John Lennon, y como los amigos de esta revista conocen mi debilidad por el más grande de los cuatro de Liverpool, quiero adelantar que gracias a Mario Quintana trataré de convertirme por primera vez en poeta para tratar de expresar mi amor al autor de la más grande y dulce canción de la historia de la música. Sí, naturalmente me refiero a “Strawberry Fields Forever”.

Les confieso que cuando supe de Mario Quintana, y fui consciente de su impagable esfuerzo y ganas contagiosas por propagar la cultura, le dediqué un adjetivo que suelo utilizar con muy poca frecuencia, pues no son muchos los llamados a merecérselo:
Eres un puto héroe- Le dije admirado. Ulises era un héroe- Contestó él… Nosotros somos insensatos.

Amigos melómanos, quédense con este nombre, Mario Quintana: Escritor, poeta, editor… y aprendiz de músico e insensato… que como le ponga las ganas que le pone a todo, igual dentro de algunos números de LaCarne Magazine dedicamos la portada a su primer disco en solitario.

La gira de presentación comenzó el pasado 25 de Junio en Mérida en el Metabar. Continúa en Badajoz en Dulce Locura el 9 de Julio, y en Cáceres los días 18 y 26 del mismo mes en Psicopompo y Los 7 Jardines. Ya mantendremos informados a nuestros lectores de nuevas fechas a través de nuestra web.
Una suerte para la cultura extremeña, y en la parte que nos toca, música extremeña, que Mario Quintana no se marche de nuestra región en busca de mejores ayudas para sus ideas, que seguramente serían mejor recibidas en otros paraderos.

Pero tenemos suerte, ya que el propio Mario insiste en que este es un proyecto: Por y para Extremadura. Que así sea… y que ustedes lo apoyen y lo disfruten.

Verkeren. Pudo ser Miss Mundo


VerkerenVERKEREN  (Barcelona)
DISCO: Pudo ser Miss Mundo (2014)
TEMAS: 10
WEB: http://www.verkeren.com
Da gusto comprobar cómo podemos seguir disfrutando de refrescantes y sorprendentes sensaciones pop de manos de un grupo como Verkeren, que nos ofrece en Pudo ser Miss Mundo(2014) un total de diez canciones pop, o en ocasiones electro-pop o pop más bailable, en donde cualquiera podría detectar influencias de grupos que podrían ir desde Fangoria(pero con buena voz) a Dorian, pasando por los mismísimos Pet Shop Boys.
Un total de diez canciones que aunque no todas brillen a la misma altura si bien no desmerecen esas ganas de buscar una canción pop bonita y casi perfecta. La intro “Que nunca se haga de día” es sin duda una de las canciones destacadas del LP junto con “Laberinto”, en la que además de desgranar su lado más bailable y conseguir estribillos grandiosos, nos ofrecen breaks de batería espectaculares, como ese corte tras la primera estrofa en la canción de apertura o los timbales a contratiempo de “Laberinto” antes del segundo estribillo, sin desmerecer por supuesto una estupenda línea de bajo durante toda la canción.
También existe hueco para canciones más pop como la deliciosa “Vuelva usted mañana”, y para deleitarnos con guitarras y melodías que nos acercan a grupos como La Habitación Roja en la brillante “Dejaré que seas tu”.
VAN SOBRAOS EN: Sonido pop, delicioso y bailable. El virtuosismo musical destaca especialmente en excelentes bases bajo-batería.
LO QUE YO CAMBIARÍA: En un grupo que tiene tan claro lo que busca es difícil cambiar algo, pero esas ganas de perpetrar canciones pop deliciosas no deberían significar renunciar a algún tema más denso y oscuro. Nivel interpretativo y talento sobra.
LA SENTENCIA: Sin duda uno de los mejores trabajos nacionales que han llegado a mis manos en los últimos tiempos. Funcionaría en cualquiera de las tres últimas décadas.

Mi Capitán. Drenad el Sena



Mi CapitánMI CAPITÁN (Barcelona-Madrid) por Enrique Falcó
DISCO: Drenad el Sena (2015)
TEMAS: 11
WEB: www.facebook.com/micapitanband
Gonçal Planas asegura que el proyecto de Mi Capitán surge de las ganas de pasarlo bien tocando rock rodeado de un grupo de amigos, y sin duda esa vitalidad se percibe en Drenad el Sena (20015), trabajo en el que el virtuosismo instrumental expuesto no concuerda para nada con la idea de una grabación realizada en apenas 9 días.
Canciones como la intro “Acaba con él” despliegan sonido ochentero (inmediatamente arriban a mi sesera recuerdos de formaciones como Los Pistones y su inolvidable “El pistolero”) con necesaria ironía y una densidad guitarrera presente en todo el álbum.
Los tiempos medios con poderosos riffs de guitarra dominan el recorrido de canciones, excepto quizás en algunos temas más rápidos y destacados como “Asalto a la cosa blanca” y “Millones de palabras”. También en “sin mirar atrás_Puerto Banús”, aunque con un aire más cercano al tecno-pop.
VAN SOBRAOS EN: Virtuosismo, sonido denso, sentido del humor y riffs de guitarras.
LO QUE YO CAMBIARÍA: Sin duda añadiría algún temas más pop al estilo de “Sin mirar atrás_Puerto Banús”, y por supuesto, más presencia de algún ritmo de batería más imaginativo.
LA SENTENCIA: Buen y maduro trabajo que sin duda mejorará en directo, dado el buen hacer instrumental y excelente feeling de los miembros de la banda.

martes, 16 de junio de 2015

El Tuit de Zapata


Que poco tardan algunos en practicar el desaconsejable ejercicio de rebuscar entre la basura ajena, cerco de vergüenzas e inmundicia donde de ningún modo han de encontrar cotas de dignidad alguna. Sin olvidarnos del desagradable tufo que ello supone, y del que a riesgo de aliñarse con tan repugnante esencia puedan resultar repelidos por el resto de la masa.

Todos, sin excepción, ostentamos el deshonroso lastre de nuestras pequeñas miserias, algunas purgadas por el paso del tiempo, y otras injustificables, escondidas en el más recóndito hueco de nuestra memoria.

No seamos hipócritas. Yo mismo, que me tengo como persona de bien e incluso sensata, también he practicado y participado del humor negro, y como hombre visceral y temperamental, en alguna ocasión he pecado de bocazas, o incluso bebido más de la cuenta pronunciando frases que jamás habrían tenido que salir por semejantes tragaderas. Ahora bien, no por ello me exijan que purgue pena alguna en las calderas del mismísimo Infierno si dentro de 10 años me presento como alcalde de mi ciudad.



A Guillermo Zapata, que acaba de recibir su acta en el Consistorio madrileño, ya quieren exigirle responsabilidades políticas por una serie de tuits de hace años en su cuenta personal de Twitter, cuando ni siquiera era Concejal.

No seré yo quien juzgue si tales afirmaciones mezcladas en forma de chiste con un negro sentido del humor sean o no reprobables, pero siempre tiene que haber alguien que tire la primera piedra, y ello seguramente, sin estar libre de culpa.

Hay que saber perder, hacer auto crítica e intentar dar lo mejor de sí mismos para mejorar y sobreponernos, pero la hipocresía y la demagogia que se practica en este país es tan rancia y vomitiva que deberíamos preguntarnos si no estaremos todos continuamente escarbando en la basura de los demás, solo así se entendería el mal olor que envuelve nuestra política, donde todos parecen salpicados de alguna manera por el Pantano del hedor eterno, aquel dantesco fango del universo Jim Henson.

No quiero decir con ello que Guillermo Zapata haya de ser un santo, ni compararlo con la pura y bella Jennifer Conelly que se libró de milagro de ser salpicada por el lodo infernal, pero lo cierto es que alguno políticos, como la propia Esperanza Aguirre, quien indignadísima exige de inmediato la dimisión de Zapata, se asemeja al personaje de Jareth, el Rey de los Goblins, aunque evidentemente sin la majestuosidad que desprende el gran David Bowie.


El avance de partidos políticos como Podemos molesta a mucha gente, yo aun diría más, asusta a muchos que gozaban de una tranquilidad y estabilidad basada en privilegios insultantes, y el miedo en muchas ocasiones, obtiene como resultado algo más que adentrarse en el camino hacia el lado oscuro. El miedo de políticos como Esperanza Aguirre tornará a terror cuando tantos escépticos comprueben que la participación de nuevos partidos en el juego democrático no ha de suponer nada negativo en su día a día, y que incluso al contrario, puedan observar con cierta sorpresa aspectos positivos con los que quizás no contaban.


Hay que dejar trabajar a la gente, sobre todo a los políticos que han de contribuir para la consecución de un cambio necesario para un país más justo. Si Guillermo Zapata demuestra en unos años signos evidentes de incompetencia o de no poder estar a la altura del cargo que ostenta, allá cada uno a la hora de exigir responsabilidades políticas, pero olvidémonos de estupideces de redes sociales, del “y tu más”, de herencias recibidas y pongámonos serios para afrontar los asuntos y problemas que realmente nos preocupan.


Publicado en Diario HOY el 16 de Junio de 2015


martes, 9 de junio de 2015

Elvis ha abandonado el edificio


Siempre he sido de los que mantienen la máxima que la música ha de estar ligada irremediablemente a todas las artes existentes, y así por ejemplo, como en el caso del cine, no pueden entenderse la una sin la otra. Reconozcamos que Darth Vader no daría el mismo miedo sin la marcha imperial de fondo, o el propio Michael J. Fox se vería ridículo sobre un monopatín sin que sonara de fondo el “Power of love” de Huey Lewis And The News.
En la literatura también la música puede envolvernos con una magia que trasciende mucho más allá que lo que provocan los aleteos de varita mágica de nuestro amigo Harry Potter. Y no me refiero solo a los libros que hablan de música, o a las biografías de artistas que se cuentan por cientos de miles. Al igual que muchos lectores imaginamos la voz de nuestros personajes favoritos, también podemos sentir la música que debería sonar en algunas de las escenas que encontramos entre esos tesoros de papel que son los libros.
La radio pública extremeña, al igual que la televisión, ostenta la obligación moral de olvidarse de todo lo relacionado con las audiencias, y ofrecer a los ciudadanos programas y novedades con un mínimo de calidad y de cierto interés, aunque este fuera de alguna manera minoritario.
En “Elvis ha abandonado el edificio”, programa dirigido por Juan Pablo Rovira Gómez, que comenzó su andadura en julio de 2013, los amantes de la buena música encontramos cada semana historias increíbles envueltas en una sonoridad mágica que nos descubren mil y una historias que siempre esconden canciones maravillosas.
El título, una frase recurrente y conocida de la música pop, hace alusión a la máxima que pronunciaban algunos presentadores y locutores tras los conciertos del rey del Rock, para disuadir especialmente a los fans que soñaban con un encuentro cara a cara con el legendario intérprete de “Hound Dog”.
No se me ocurre un título más apropiado para un programa que persigue humildemente desde su primera emisión descubrirnos la canción de nuestra vida, mostrándonos melodías que algunos ni soñaban que pudieran existir para nosotros. Y lo conciben además desde el corazón, sin echarnos en cara nuestra falta de cultura musical o nuestro interés. Simplemente las acercan al público para que éste decida si las olvida o las guarda para siempre dentro de su particular disco duro humano.
Pero quizás por aquello de que las palabras se las lleva el viento y que es lo escrito lo que permanece realmente impasible a lo largo del tiempo, el equipo de Elvis ha abandonado el edificio se decide a dar el salto literario hacia aquellos árboles que tras una vida intachable fueron conducidos hacia el infierno de un libro con toda dignidad.
En el volumen que comprende la primera temporada del programa se pueden encontrar 245 páginas repletas de historias curiosas, desconocidas, irónicas, a veces trágicas, y muchas hermosas.
De entre tanto para escoger destacaría algunas de mis predilectas, como por ejemplo “El Club 27” dedicada a tantos y tan grandes artistas que nos abandonaron a tan corta edad, “Atracción fatal” sobre la relación entre las estrellas de rock y algunos fans que se convierten en trágicas, o por ejemplo otras que me emocionan especialmente como “Hoteles” o “Navidades en la gran manzana”. También incluso existe espacio para el buen humor e incluso la nostalgia, en el capitulo “El UHF” en donde nos obsequian a toda una generación con sintonías de dibujos y series de los 70 y 80.
Un libro que además permite escuchar a través de Código QR las emisiones radiofónicas y otros contenidos de Internet.
Sólo por el índice final de intérpretes y canciones, el libro ya merece la pena. Anímense amigos lectores a recorrer una aventura fascinante a través de algunas de las canciones más increíbles de la historia. Es probable que no tarden en conocer la nueva canción de su vida. Y si no la encuentran no se preocupen. En breve volverá en forma de libro la segunda temporada, y en ella se tratarán temas como el mito del falso McCartney… espero que queden árboles suficientes.



lunes, 1 de junio de 2015

Mike Oldfield. Man On The Rocks

MIKE OLDFIELD (Reino Unido)
DISCO: Man on the rocks (2014)
TEMAS: 11
WEB: http://www.mikeoldfieldofficial.com/
Con casi un año de retraso cae por fin en mis manos Man On The Rocks(2014), del multiinstrumentista cariñosamente conocido por estos lares como Miguelito CampoViejo, Mike Oldfield. Sin material nuevo desde Music of the Spheres (2008), el genial guitarrista nos ofrece un disco optimista y eufórico del pop rock más básico, alejado de innovaciones y muy próximo a recordados discos de aquellos 80 que lo conviertieron si cabe en más inmortal.
El de Reading no pretende engañar a nadie, y asienta las bases desde la intro “Sailing” en la que a pesar de intentar reescribir una vez más un nuevo “Moonlight Shadow”, transmite esa sensación de felicidad y libertad en la que se encuentra el famoso músico, quien se acoge a la máxima que encierra que nunca está de más plagiar si se plagia lo mejor, y además es tuyo.
A destacar la colaboración del desconocido vocalista Lucas Spiller (cantante de The Struts) quien se luce además junto en la intro en temas como “Moonshine” (en la que por cierto Mike Oldfield se asemeja en la apertura a su colega The Edge), “Man on the rocks”, con exquisito gemir de guitarras, y “Nuclear”. En definitiva, los cortes destacados de un Lp que sin duda será la antesala de trabajos menos comerciales en los próximos años.
VAN SOBRAOS EN: Esencia pop Mike Oldfield por los cuatro costados. Buena, nueva y refrescante voz de Spiller y las deliciosas guitarras de siempre.
LO QUE YO CAMBIARÍA: A estas alturas poco se le puede echar en cara a un músico que innova desde el principio de los tiempos. Aunque algún tema instrumental hubiera caído bien.
LA SENTENCIA: Aunque algo comercial y repetitivo, contiene canciones maravillosas. Es probable que sí, que sean canciones Mike Oldfield, con sonido Mike Oldfield y punteos muy Mike Oldfield… pero es la marca de la casa que lo ha convertido en uno de los grandes.

Colorado. Los que se pelean se desean

COLORADO (Castilla La Mancha) por Enrique Falcó
DISCO: Los que se pelean se desean (2014)
TEMAS: 11
WEB: http://coloradoindie.bandcamp.com
Con un título inmejorable y una frescura inesperada de quienes no son precisamente noveles en esto del pop, Colorado presenta Los que se pelean se desean (2014). Un disco sencillo, con una instrumentación que si bien no ostenta grandiosidad sí se presenta lo suficientemente digna como para llegar al corazón de las canciones.
Colorado y su disco tienen semejanzas indiscutibles a grupos de los 90, aunque muy lejos de aquellos “piruletas pop” con letras ñoñas y vacías. Letras sencillas y cotidianas pero que van al centro del cerebro y en ocasiones a la yugular, con títulos sensacionales y de gran originalidad y hermosura, en los que se detectan nostálgicos guiños cinematográficos como en la encantadora “El baile del encantamiento bajo el mar” (¡Como me gustan las referencias a Regreso al Futuro!).
Canciones perfectas para rupturas y reconciliaciones, algunas letras maravillosas como “Hawai” o “llueve Bitter Kas”. Coros y arreglos que aparecen cuando se necesitan y una voz entre J. Rodríguez (cuando se le entiende),Fernando Alfaro (cuando entona) y Diego Vasallo (cuando aun conservaba esa voz rota tan exquisita de principios de los 90).
Si tienes más de 30 años en un par de escuchas puedes llegar a convertirlo en parte de la BSO de tu vida. Si eres aún adolescente o un veinteañero despreocupado dale también una oportunidad… para que la vida no te sorprenda con malditos abecedarios que solo forman palabras de desamor.
VAN SOBRAOS EN: Letras. Sin duda lo mejor del disco. Las sensaciones, los recuerdos que afloran en cada escucha emocionan, cabrean y enamoran.
LO QUE YO CAMBIARÍA: Para compensar la carga excesivamente tristona, algún tema algo más optimista.
LA SENTENCIA: Disco perfecto para escuchar mientras paseas arrastrando los pies y sintiéndote el ser más desgraciado y solitario del planeta, o mientras preparas el café o vacías una botella de whisky en soledad, con la sensación de que no eres siquiera profeta en tu propio corazón.