Don de Loch Lomond

Don de Loch Lomond
Mostrando entradas con la etiqueta el coloquio de los perros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el coloquio de los perros. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de febrero de 2015

Jesús Prudencio. Cars & Films

Entrevista realizada por Enrique Falcó y Ángel Manuel Gómez Espada 

Para la revista literaria 


Podría decirse que Jesús Prudencio se ha convertido en el Rey Midas del diseño en Extremadura. El valor de lo que toca se dispara. Con una idea tan absolutamente sencilla como original ha dado imagen a todos los recuerdos de millones de entusiastas del cine y la televisión de las últimas generaciones. Su combo de películas y sus coches míticos ha resultado todo un acierto. Se lo rifan. Sus diseños están de moda y se ha convertido en una referencia a nivel internacional en el diseño gráfico en cuestión de meses.
Creemos, por tanto, que lo más sensato era charlar con él y acercaros su interesante propuesta.
EL COLOQUIO DE LOS PERROS: ¿Cómo surge la idea de Cars and Films?

JESÚS PRUDENCIO: La idea de Cars And Films surgió de unir dos cosas que me gustan mucho, el cine y los coches (pero no las únicas). En ese momento vi que no había nada parecido y me pareció una buena idea el utilizar el coche o vehículo como nexo común de diferentes películas. Empecé a darle forma a la serie y me gustó que tuviera un aspecto lúdico, en el que intento involucrar al espectador, al tener que tratar de adivinar la película en base a una serie de pistas, como la marca, el modelo del vehículo y el año de estreno de la película.


ECP: ¿Tan enganchado a la tele estuvo durante su adolescencia?


JP: Bueno, lo normal. Pero sí recuerdo ver series que fueron míticas en su época, como V, El Equipo A o El coche fantástico.  También me acuerdo cuando vi E.T. o Indiana Jones por primera vez en el cine cuando era pequeño.


ECP: ¿Cuáles son sus modelos preferidos? ¿Coinciden con los del público?

JP: Es difícil, pero si tuviera que elegir, me quedaría con el coche de Pulp Fiction, porque fue la primera ilustración que hice de este proyecto, y la que le dio sentido. En cuanto a si coinciden con los del público, sí, aunque los gustos son bastante variados. Los más clásicos o icónicos son los que suelen tener más tirón.
ECP: ¿Se esperaban tanto éxito fuera de nuestras fronteras?

JP: Pues la verdad, fue algo inesperado por mi parte. Comencé un proyecto personal por entretenimiento, en el que tenía plena confianza. Aunque pueda parecer fortuito, no fue sólo subir el proyecto a internet, detrás de todo esto hay muchas horas de trabajo. Trato de estar al día sobre lo que pasa en el mundo del diseño, sigo el trabajo de muchos ilustradores, diseñadores a través de blogs de diseño y redes sociales como Pinterest o Instagram. La sorpresa fue tremenda al ver que estos blogs que seguía publicaron un artículo sobre mi trabajo o se ponían en contacto conmigo para hacerme una entrevista.


ECP: Esas ventas en el exterior contrastan un poco con la aceptación en nuestro país. ¿A qué cree que se debe?

JP: No creo que sea cuestión de aceptación. En España quizás haya tenido menos repercusión. Pero estuve un par de veces en el Mercado Central de Diseño en Matadero (Madrid) y sí había bastante gente que conocía mi proyecto. Tiene gracia, pero mucha gente, tanto de aquí como de fuera, pensaba que era un ilustrador americano.


ECP: Después de la exposición de sus trabajos en Sevilla, ¿hay prevista alguna más?

JP: Por el momento no, quizás cuando tenga un mayor número de carteles.


ECP: Te llaman un día y te dicen que vas a trabajar para Le Monde. ¿Hay vida normal después de eso?

JP: Por supuesto, no ha supuesto ningún cambio en mi vida diaria, el cambio se produce en mi currículum, en el que paso a trabajar para uno de los periódicos más importantes del mundo. Sinceramente fueron ellos los que se pusieron en contacto conmigo. Habían visto mi trabajo en algún blog de diseño o ilustración y pensaron que mis ilustraciones podrían encajar bien en algunos de sus artículos para el magazine M.


ECP: ¿Hasta dónde llegará Cars And Films? ¿Dejará algún día de pintar los coches de películas o series o puede ser algo que se eternice en el tiempo?

JP: En principio no, el proyecto de Cars And Films continuará mientras el público siga teniendo interés por él, mientras la gente me siga escribiendo para pedirme coches en concreto y por supuesto, mientras siga habiendo cine, estaré ahí para reflejarlo.
ECP: ¿Es duro ser autónomo? ¿Puede un diseñador como usted vivir hoy en día de su trabajo?

JP: Es complicado, tiene sus pros y contras. Eres tu propio jefe, te da más libertad a la hora de seleccionar tus trabajos y organizar tu tiempo. Como contra que trabajas más horas, pero la verdad no me puedo quejar. Pero también han sido años de trabajo muy duro.


ECP: ¿Cuál es el modelo que no ha dibujado que no paran de demandarle?

JP: No se me ha resistido de momento ninguno. Cada vez que empiezo uno es un nuevo reto para mí. La gente suele escribirme para decirme películas, y la lista es larga. Voy dibujando los que me motivan o me apetece por la película en cuestión.


ECP: ¿Cuántas exposiciones ha protagonizado?

JP: Varias, la primera que hice fue aquí en Sevilla, en la Sala el Cachorro; después tuve otra en Madrid, en Tokio - en Daikanyama T-Site - y la última  de nuevo en Sevilla con motivo de la Noche en Blanco.


ECP: ¿Cuántos trabajos ha realizado desde la exposición de Cars And Films?

JP: Portadas he realizado varias entre las cuales cabría destacar la primera novela de Kevin Jakubowski, que fue guionista de South Park, y otra para la segunda novela de Mike Hranica, cantante del grupo Devil wears Prada.

He realizado también varias campañas de publicidad con importantes agencias internacionales como la agencia Arnold (USA), Blue Hive Canada (de esta concretamente me llamaron en Navidad para informarme que uno de sus proyectos en los que participaba había sido seleccionado y finalmente ganó el Bronce en el CMA [Canadian Marketing Association] Awards en la categoría de Direct Engagement). Y aquí en España colaboré con DDB para el Festival de Cine de San Sebastián.


ECP: Vayamos a un apartado más íntimo, porque queremos que el lector se forme una idea concreta de lo que pasa por la cabeza de un diseñador gráfico cuando no está dibujando y cómo se vincula todo ello a su trabajo.

Sabemos que es usted un devorador de libros. ¿Cuáles son sus autores favoritos? ¿Y en el mundo del cómic?

JP: Ahora no tengo tanto tiempo, pero entre mis escritores favoritos están Cortázar, Italo Calvino, Tom Sharpe, George Orwell o Ray Bradbury. En el mundo del cómic están Art Spiegelman con su novela gráfica Maus (la única que ha ganado un premio Pulitzer), Marjane Satrapi, Osamu Tezuka y Katsuhiro Otomo.
ECP: Melómano entusiasta, ¿nunca se atreverá con la música, cantando o tocando algún instrumento?

JP: Me encanta la música, creo que no podría vivir sin ella. Aunque nunca me he atrevido. Me produce demasiado respeto y yo no me veo muy capacitado para ella, y la verdad, mejor que no cante [Risas].


ECP: Algunos de sus grupos favoritos.

JP: Muchos: Andrew Bird, Joy Division, Deerhunter, Spoon, Nick Cave, The Velvet Underground, Tom Waits, Giant Sand


ECP: ¿Puede contarnos cuáles son sus más inminentes proyectos?

JP: Seguir trabajando en lo que me gusta. Por el momento seguirá creciendo Cars And Films, y quizás en breve comenzar otro proyecto nuevo, pero todavía no está definido.


ECP: ¿Se animará algún día a escribir e ilustrar sus propios libros?

JP: Puede que sí. La verdad es que me encantaría.



GALERÍA DE CARS & FILMS

sábado, 23 de febrero de 2013

¡Malos tiempos para la lírica!


Unos piensan que es genial... otros que es un pelmazo... ¡pero nadie quiere pagarle!

"Este es uno de tantos viejos artículos de mi antiguo blog que iré recuperando de una u otra manera, especialmente cuando en alguna entrada haga alguna referencia importante sobre alguno de estos antiguos artículos o post. 

Este artículo, que fue publicado en HOY, se titulaba originalmente "Malos tiempos para la lírica", pero finalmente fue publicado con otro título: "No corren buenos tiempos para la lírica".

Muchos de ustedes, como tantos otros artículos que vaya subiendo, no los conocerán, y una de las cosas que pretendo en este nuevo blog es sacar a la luz artículos y post antiguos, que creo que no adquirieron en su día la relevancia deseada.

Que disfruten de él. Observarán que quitando las referencias puntuales no ha envejecido nada en el tiempo".

    ¡Publiques libros, escribas en prensa o colabores en radio,
a los demás les parece normal que tengas que hacerlo todo gratis!

Perdónenme pero hoy vengo calentito, igual que el profesor Tornasol cuando le dicen que hace el indio. ¡Y qué diablos! Que me ha dado una de mis famosas subidas de leche, de mala leche vamos. Mala leche reivindicativa, que no sé si será por aquello de la proximidad de las elecciones o qué sé yo. 

El tema que hoy nos ocupa no es nuevo, aunque no sé si sólo se da en esta desolada región, en este estúpido país o más bien será cosa del maldito mundo que parece haberse vuelto loco a base de dar vueltas y vueltas alrededor del Sol. Quien me ha encendido ha sido mi amigo “el poeta", Ángel Manuel Gómez Espada, que también anda cabreado y reivindicativo. Ya dejó muestra de ello en el último número de la prestigiosa revista literaria “El Coloquio de los Perros”, la cual subsiste sin ánimo de lucro a base del trabajo y esfuerzo impagable de mi amigo y de Juan de Dios García.

 En su columna de despedida, “el poeta”, más que realizar un ejercicio de reivindicación del artista, exige que se pongan fin a los tiempos actuales, donde con la excusa de la situación económica mundial, es ahora éste quien parece que ostenta la obligación de pagar por promulgar su arte. En cualquiera de sus facetas, ya sea la música, la escritura, la escultura, la pintura o la fotografía, el arte se encuentra ninguneado, despreciado y ultrajado, y con ello el artista

Malos tiempos para la lírica” - cantaban “Golpes Bajos” en los 80. “Peores tiempos” apostillo arriban a este maldito puerto, cuya nave, gobernada por marineros de agua dulce, y tras sufrir los temidos “golpes bajos” de nuestra sociedad, convierten la magia de los genios en hijos putativos de la mendicidad más vergonzante.

Con esto de los artistas ya se sabe... unos creemos que
somos grandes artistas... otros que somos unos pelmazos


Hace unos días también se mostraba molesto otro buen amigo, el joven y excelente periodista Lolo Merino, y así lo mostraba en su muro de Facebook, desde donde pedía a los futuros gobernantes que los profesionales de los medios pudieran conciliar vida laboral y familiar, y cobrar sueldos dignos, y no estipendios más propios de becarios


Aunque totalmente de acuerdo con él, su reflexión me hizo pensar también en tantos colaboradores de los medios de comunicación que prestan su arte y no son remunerados por ello.


Todo artista ha hecho gala de su arte gratuitamente al menos una vez en su vida, llevado especialmente por la necesidad imperiosa de darse a conocer y obtener el necesario alimento espiritual que solo se consigue mostrando a los demás lo mejor y más especial que proviene de dentro de tu alma. 

Yo mismo, en mis tiempos de músico tuve que actuar gratis con mi grupo en algún Festival musical importante con gran difusión mediática, o bien de telonero de algún grupo famoso que nos gustara especialmente a mí o a mis compañeros, por aquello primero del mito y luego de intentar llegar a conectar con un público que creíamos susceptible de agradar.



Ahora bien, cuando nos llegaban “ofertas” para actuar en locales de mierda de cualquier pueblo perdido de Dios por el morro no nos lo acabábamos de creer: “¡Encima que os ofrecemos tocar gratis!”- Respondían indignados ante nuestra negativa- “¡Venga que os dejamos las copas a mitad de precio!”- te soltaba el empresario generoso intentando convencerte de que fueras a actuar gratis a su sala para que ésta se llenara y él a su vez sus bolsillos a cambio de nada para ti. 

En fin, es triste, pero en el medio audio visual viene ocurriendo algo parecido desde hace ya unos cuantos de años. En las radios, por ejemplo, es casi imposible colaborar de manera remunerada, aunque ésta sea cuanto menos simbólica. 

Mi menda, que se muere por colaborar en la radio desde hace mucho tiempo, mantiene un conflicto interior de amor odio con este medio, pues las emisoras me abren sus puertas, pero casi ninguna quiere pagarme una pequeña gratificación (Con alguna que sí la ofreció tenían incompatibilidades horarias). 

A ningún artista le disgusta colaborar gratuitamente de manera esporádica en los medios, yo mismo lo he hecho varias veces en radio, televisión y prensa, pero cuando la colaboración supone un esfuerzo semanal o diario no puede pretenderse que el colaborador actúe gratis, ya que de alguna manera éste, también contribuye al éxito del medio, quien no deja de recaudar fondos de los que el colaborador ni siquiera recibe el olor que desprenden. En una emisora me dijeron con toda tranquilidad que ellos tenían decenas de colaboradores y que ninguno cobraba. 

¡Así mañana monto yo una emisora, no te joroba! En otra me vinieron con el cuento de que ya me habían dicho en su día como estaba la situación (se referían a un email que el responsable de turno me envió 3 años atrás) por lo que deduje que ni la crisis ni la situación mundial tenían la culpa, que ellos no pagaban hubiera crisis o no…y punto. Y si tú no lo haces gratis tranquilo que hay un montón de estúpidos deseosos de darse a conocer que aunque no sean tan buenos como tú nos sacan del apuro

Los culpables de esta lamentable situación somos nosotros, los artistas, que seguimos prostituyéndonos gratis en los medios de comunicación, en las galerías de arte, en los escenarios, en las discográficas, en los museos, sin mostrar si quiera un poco de respeto por nuestro arte y nosotros mismos.



 Acabo con una frase que circula hace tiempo por la red, y que espero, se extienda junto con su mensaje como resbaladiza mancha de aceite: “Soy artista, eso no significa que trabaje gratis, tengo gastos, como tú, gracias por comprenderlo”.


Publicado en Diario HOY el 13/11/2011