Don de Loch Lomond

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viernes, 4 de septiembre de 2015

Gonzalo Falcó (Mi hermano pequeño)

Gonzalo Falcó y su inseparable hijo adoptivo "Fiti"

Hoy hace exactamente 30 años que nació Gonzalo, mi hermano pequeño, aunque ya he contado en varias ocasiones que me saca dos cabezas.


Recuerdo como si fuera ayer el día que nació. Yo tendría unos siete años y medio, y la verdad es que tras la noticia de que iba a tener un hermanito y durante todo el embarazo de mi pobre madre, se advertía en mí una pasividad y una total falta de interés por el futuro miembro de la familia. Mis padres y hermanas siempre me recuerdan que eso eran celos, pero les aseguro que yo jamás albergué tal sentimiento en el fondo de mi corazón, la verdad es que sencillamente me daba exactamente igual. 
Los hermanos más parecidos del mundo. Pili y Mili en versión moderna y aumentada
Creo que lo que me ocurría es que no era consciente de lo que suponía tener un hermano. A pesar de todo, cuando se iba acercando la hora, cada vez crecía más mi interés por conocerlo, saber como era y esa cosas. Parece que estoy ahora mismo delante de mi abuela mientras sosteniéndole en brazos me lo muestra por primera vez. Me pareció sencillamente horroroso, y encima se puso a berrear. Esa noche nos riñeron a mi prima Coro y a mi dos o tres veces mientras jugábamos por hacer ruido y despertar al hermanito. “¡Empezamos bien!” pensaba yo.


El hermano pequeño llevando de paquete al mayor... ¡quien lo hubiera pensado!
Cuando leo los divertidos libros de “Manolito Gafotas” de la gran Elvira Lindo (Libros que les recomiendo si quieren reírse y pasar un buen rato) me fijo en que hay mucha similitud entre Manolito, su hermano pequeño, “el imbécil” y mi hermano Gonzalo y yo. Manolito no deja de quejarse de su hermano pero en el fondo lo adora. A esa edad a mi me ocurría lo mismo. Me molestaba su sola presencia, pero no podía ni imaginarme que algo malo le pudiera ocurrir.


Tras 30 años sólo puedo decir que no pasa ni un solo día sin que agradezca la llegada de mi hermano al mundo. Que voy a hacerle, lo quiero con locura, como a mis hermanas y a mis padres.
Hermanos descapotaos
Me da mucha pena pensar en las futuras familias que se nos presentan a los jóvenes de hoy, en la que si acaso podemos tener un hijo o ninguno. Quien no tiene hermanos no sabe lo que es bueno ni lo mucho que se pierde. No aprenderá nunca a compartir juegos, confidencias, risas y travesuras. La verdad es que quien no tiene hermanos nunca comprenderá muchas cosas. 
No pasen la oportunidad si pueden y se deciden a tener hijos de agraciarles con un hermano. Quien tiene un amigo tiene un tesoro, pero quien tiene un hermano posee un tesoro de piedras preciosas enterrado en su corazón.
 ¡Felicidades Gonza!