Don de Loch Lomond

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jueves, 25 de julio de 2013

El Condensador de Fluzo (21/07/2013)

¡¡¡140 kilómetros por hora!!!



En esta cuarta edición de nuestro Condensador, no podían faltar los Left Brothers, uno de los grupos más queridos y recordados de finales de los 90 en Extremadura. El joven trío pacense fue recordado a través de un tema de cada maqueta y disco.

Después charlamos un poco sobre cómics en general repasando (y escuchando) alguna que otra frikada divertida.

Un día más lo pasamos estupendamente, y la complicidad con Lolo Merino consigue que la sección se convierta en dinámica entretenida, y como dice mi amigo Manuel Pecellín, "mu salá", para entretener y distraer durante unos minutos a oyentes de todas las edades y condición.

Los añorados Left Brothers en la edición WOMAD 2003. Enrique Falcó, Óscar Vadillo y Adolfo Campini

Una semana más dejo a vuestra disposición el audio para los que no pudisteis escucharlo. Os recuerdo que podéis seguirnos en Facebook y Twitter


miércoles, 10 de abril de 2013

Creo que soy friki



25 de Mayo día del orgullo friki

El problema que tienen las palabras, es que si uno las emplea de cualquier manera, con desconocimiento y profunda ignorancia, van perdiendo su sentido, y lo que es peor, trasmitiendo un significado falso al resto de interlocutores.

Eso es más o menos lo que viene ocurriendo con el término friki. El día 25 de mayo, es el día del orgullo friki. Pero… ¿Qué significa exactamente ser un friki?

Creo que soy un poco friki

A día de hoy muchos aún no lo tenemos claro

Yo mismo, la primera vez que escuché dicho término me sonó a insulto, es decir, a clara connotación negativa

No sé si sería en una película, en alguna serie o en la vida real, pero para mí, un friki era algo así como el típico "pringao" antisocial de la clase que estaba más pendiente de su vida virtual (Internet, cómics) que de la propia.

Años después, con la aparición en España de personajes como Leonardo Dantés, Tamara, Toni Genil, Paco Porras, Loli o Carmen de Mairena, tal significado evolucionó, y fueron personajes de esta índole los que empezaron a recibir dicha definición.

 
Seré friki pero me pirran las chicas de Ranma
Desde hace pocos años, la negatividad implícita en la palabra friki parece que va tornando a aspectos más positivos, y así, de un modo u otro, resulta que todos somos un poco frikis.



Yo mismo, si nos ponemos así tengo algo de friki. Me encantan las pelis de Star Wars por supuesto, o las de Regreso al Futuro, El Señor de los Anillos, Los Goonies, Dentro del Laberinto o La Princesa prometida.

Me privan las series de cuando era pequeño, y sobre todo los dibujos animados. Cada vez que existe posibilidad de volver a jugar a un juego “ochentero” de mi época del Spectrum me vuelvo loco, pero bien es cierto que quizás existan diferentes niveles de frikismo.


 
¿A quien no le gusta esta peli?
Cualquier afición, ya sean los cómics, la literatura, las pelis, anime, manga o juegos de rol me parecen bien, el único problema es ser consciente de que no es más que eso, una afición, un divertimento, y que no hay que olvidarse de vivir aquí, en el mundo real.

 Me da la sensación que muchos piensan que este mismo blog, es una frikada, escrito por un friki al que le apasiona Tintín y el Loch Lomond a partes casi iguales.




Y es probable que así sea, pues muchos han utilizado parecidas palabras a modo de insulto. El problema es que quizás esté de acuerdo en el fondo, pero no en que sea un insulto, pues por el contrario no observo nada hiriente en sus palabras.

Lo dicho. Creo que soy un poco friki... y estoy orgulloso.

     
¡Feliz día del orgullo friki a todos!

miércoles, 13 de marzo de 2013

Adolfo Portillo Campini


Adolfo Portillo Campini. Mi querido amigo...mi "jefe"
Adolfo Portillo Campini. Mi "Jefe"

Hoy quiero presentarles una nueva categoría que espero sea del agrado de todos ustedes. Se trata ni más ni menos que de la sección “El loto azul” en la que de cuando en cuando les iré presentando a una persona que escribirá un post para ustedes.
   

El primer invitado no podía ser otro sino mi primer gran amigo de la infancia, Adolfo Portillo Campini. Creo que no todo el mundo puede presumir de tener un amigo desde los 5 años de edad, y haber vivido tantas y distintas etapas de nuestra vida juntos.

 Adolfo y yo tenemos tantas cosas en común, que a pesar de ser físicamente opuestos cualquiera nos confundiría por nuestra manera de hablar, por las chorradas que decimos y sobre todo por nuestro increíble sentido del humor. Los dos somos del Real Madrid, y compartimos de siempre afición por los cómics, los libros, series, películas, mujeres y todas esas cosas de la edad

Esa química como personas también transcendió a niveles musicales, ya que como músicos compartimos larga lista de ensayos, conciertos e incluso autoría de canciones.

A
Adolfo P. Campini en Cáceres (2004) tras una actuación con Left Brothers

Adolfo siempre fue un tío muy listo, bastante más inteligente que yo, y aunque el menda jugaba mejor al baloncesto él siempre entendió mejor las matemáticas y el inglés, y tantas otras asignaturas que con benevolente paciencia me ayudó en su día a aprobar.

Aunque como mantengo desde hace muchos años, está muy tonto desde segundo de BUP, yo sigo queriéndolo con locura. Lamentablemente hace tiempo que nuestra relación no es tan fluida como antaño, cosas de la vida, aun así siempre está presente en mis pensamientos y en mi corazón, y por ello he decidido que tenía que ser la primera persona en inaugurar esta sección.

Adolfo Portillo Campini, además de un innegable talento musical, ostenta un divertido blog: "El bajista bajito" que aunque su trabajo y proyectos musicales no le permiten actualizar con frecuencia, no puedo dejar de recomendarlo a todos ustedes.

Sin más preámbulos les presento a una persona imprescindible en mi vida: Adolfo Portillo Campini.


Pan, chocolate y tebeos

Mi amigo de la infancia Enrique me pidió hace un tiempo una colaboración para su exitoso blog, y tras devanarme los sesos buscando un tema idóneo durante unos días, y la presión necesaria por su parte, ya que Enrique siempre fue muy pesad…  convincente, la respuesta cayó por su propio peso. 

Mi admirado Falcó habla en su blog con cierta frecuencia sobre cómics, afición que  compartíamos cuando éramos unos tiernos retoños, y aún hoy compartimos. Así que, armado con un lápiz y folios me hice un bocadillo de chorizo con tulipán y me dispuse a rememorar las meriendas de la infancia, mi hora favorita para devorar tebeos.

Recuerdo cuando descubrimos de churumbeles que en la zona infantil - juvenil de la biblioteca pública había cientos de cómics. Fue como ver el mar por primera vez, se habría un universo inexplorado ante nosotros. Uno tras otro, nos bebíamos cómics míticos como “Chapeau el esmirriau” o “El sulfato atómico” de Ibáñez, cómics de Lucky Luke,  Astérix o de Tintín, tebeos de Escobar, Vázquez… pero entre todos ellos sentía predilección por Superlópez, el personaje de Jan.

Menos mediático que Ibáñez, Hergé o Goscinny y Uderzo, Jan poseía un estilo muy reconocible aunque con claras influencias de la escuela Bruguera.  El primer libro de nuestro superhéroe cañí fue editado en 1980, y fue en esa década donde el prolífico autor parió varias joyas tales como El supergrupoEl señor de los chupetes, fantástico homenaje a la famosa saga de Tolkien, Los cabecicubosLa caja de Pandora, una gran lección de mitología clásica que todos los niños deberían leer, Al centro de la tierra, que como bien imaginarán está inspirado en la novela de Julio Verne y en 1989, Los petisos carambanales y otras petisoperías, libro ante el que me pongo en pie quitándome la boina. 

En este último tebeo, Jan crea un alfabeto de símbolos y para descubrir qué dicen los petisos carambanales, entrañables muñequetes amarillos de menos de un palmo,  debías traducir previamente letra por letra sus bocadillos. Muy original y un ejercicio con el que disfrutabas el doble de aquel maravilloso libro. Posteriormente, el dibujante leonés ha llegado a crear hasta 54 libros de aventuras de este personaje, aunque yo me quedo con la primera época.

Actualmente creo que Enrique está leyendo manga y sigue repasando a su adorado Tintín. Yo me he lanzado por otros derroteros, y soy muy seguidor de autores indies españoles (malditas etiquetas) como Juanjo Sáez, LuisD, Paco Roca (este es menos indie) o para mí el mejor, el premiado autor extremeño Fermín Solís

Si tienen oportunidad, no se pierdan sus obras, es un orgullo para los extremeños tener creadores capaces de alumbrar joyas tales como “Buñuel en el laberinto de las tortugas”.

Gracias, amigo , por contar con un humilde servidor para tu blog. 

Un abrazo.

Escrito por Adolfo Portillo Campini el 21/10/2011