Don de Loch Lomond

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viernes, 8 de marzo de 2013

Mikel Erentxun. Grandes éxitos

Mikel Erentuxn se recupera de una pequeña intervención. Aun le queda mucho por hacer.


El músico donostiarra, Mikel Erentxun no pasa por un buen momento de salud. Erentxun, quien recientemente cumplió 48 años, se recupera desde hace unos días de una intervención quirúrgica a la que se le ha sometido tras una dolencia cardíaca causada por una obstrucción arterial.

La importante cobertura ofrecida en los medios ha sorprendido incluso al propio vocalista, ya que el que otrora fuera el cantante del recordado y exitoso dúo Duncan Dhu, no acostumbra a ser noticia en el siglo XXI salvo sospechosas y puntuales demandas de plagio, demandas por cierto cuyos fallos judiciales a favor del músico  no gozan del mismo revuelo ni idéntica trascendencia mediática.
Junto a Diego Vasallo publicó "Autobiografía"
el mejor disco que ha grabado un grupo español

No deja de ser tan lamentable como injusto el ninguneo al que el cantante vasco ha sido sometido en los últimos tiempos, ya que aunque lejos de alcanzar las cifras de venta de sus mejores años su producción musical sigue siendo importante y realiza innumerables actuaciones por todo el mundo, arrastrando tras de sí a un buen número importante de seguidores tanto en España como en América.

Tras la irrupción en España del movimiento “indie”, la crítica especializada y los programadores de los festivales más importantes, trataron de arrinconar a las "viejas glorias" de los 80 dándolos por acabados, y  así, importantes críticos musicales como Jesús Ordovás y Julio Ruiz se empeñaban en que los jóvenes del país escuchásemos a engendros como Los Fresones Rebeldes, La monja Enana, Meteosat o Nosotrash, mientras se ignoraban a grandes de los 80 y 90 como los mismos Duncan Dhu, Gabinete Caligari, Presuntos Implicados o Tam Tam Go!, al considerar que a estos ya no les quedaba nada nuevo que decir.
Compositor, cantante, guitarrista y también batería.

Salvo contadas y honrosas excepciones como pueden ser Los Planetas, Australian Blonde, o principalmente Deluxe, pocas bandas y artistas son los que han trascendido en el tiempo, mientras que algunas de aquellas “viejas glorias” continúan dignamente trabajando habiéndose adaptado a la nueva situación sin que a ninguno de los músicos se le hayan caído los anillos por volver a tocar en locales pequeños o ajustar su caché a los difíciles tiempos que corren.

Mikel Erentxun ha sido uno de ellos, y aunque ya no goza del mismo presupuesto para sus discos, ni de la misma promoción, y ni siquiera puede contar con los fabulosos músicos con los que siempre ha trabajado, se niega a que lo mantengan apartado de la música cual bulto sospechoso.

Muchos “indies” y modernos, tanto músicos, críticos como aficionados a la música, deberían preguntarse cómo es posible despreciar a un músico al que colegas como Mark Gardener (Cantante y guitarra de Ride), Alan McGee (Del sello Creation) o los hermanos Pete y Bruce Thomas (Base rítmica de Elvis Costello and the Attractions) respetan y valoran. Entre otras cosas porque seguramente ha vendido más discos y ofrecido más actuaciones que todos aquellos grupos “indies” juntos.


Duncan Dhu en una de sus primeras actuaciones

No hay mal que por bien no venga, y este susto ha devuelto a Mikel Erentxun a la primera plana de la actualidad. Muchos han vuelto a recordar los viejos discos, e incluso algunos se han enterado que los sigue publicando y continúa haciendo gira. Deseemos que los medios presten la misma atención a su próximo disco o gira que a sus problemas de salud.

Ya lo cantaba el propio Mikel: “Esta luz nunca se apagará”, y seguro que sigue brillando con luz propia, pues como él mismo insiste en una de sus canciones: “Mis grandes éxitos son todo lo que aún tengo que decir”.