Don de Loch Lomond

Don de Loch Lomond

viernes, 1 de marzo de 2013

Tormenta. Un despropósito surrealista

"Tormenta". Mucha carnaza juvenil... y nada más. Un despropósito surrealista

Desde "Tuno negro" no se había vuelto a ver cosa igual. Al menos en la horrorosa cinta de Pedro L. Barbero y Vicente J. Martín pudimos disfrutar del innegable espectáculo de ver a Jorge Sanz interpretando el papel de su vida, aquel tuno veterano más preocupado del bebercio y el ligoteo que de los libros, pues le iba como anillo al dedo y  que me corten la cabeza si tuvo que tirar de interpretación en algún momento.

Está claro que la ficción española es capaz de producir pinceladas de calidad en forma de películas y series, véanse los casos en estas últimas de "Cuéntame cómo Pasó" o sin ir más lejos "Los misterios de Laura", pero lamentablemente prodigan subproductos que a fuerza de pretender ser originales rozan el surrealismo e incluso la vergüenza ajena.

"El castigo", mucha carne y más morro como en "Tormenta"

Cuando visioné los primeros avances pensaba que "Tormenta" iba a ser un producto parecido a "El castigo", la miniserie producida por Antena 3 hace alrededor de cuatro años, dirigido a un público juvenil, con bastante carne fresca y que también contaba con Daniel Calparsoro en la dirección y guion. 

Con la excusa y el morbo de una "base real" se nos presenta un producto que aunque interesante en su idea  principal, y cargada de buenos propósitos, no consigue empatizar en ningún momento con el espectador, hasta el punto que este puede considerar seriamente que le están tomando el pelo.
Carlos Areces está llamado
a ser una de las grandes figuras del cine español

En una época de dificultad notable para la producción audiovisual habría que considerar seriamente que no vale con cualquier cosa. El espectador merece un poco de respeto.

El otro día en la gala de los premios Goya, el desternillante Carlos Areces, junto a sus colegas “Chanantes”, proponía tres nuevas candidaturas para los premios del cine español, a saber: “Mejor desnudo gratuito”, “mejor comedia no pretendida” y “actor joven al que se le entienda hablando” (esta última honorífica). Si "Tormenta" hubiera sido una película en lugar de una mini-serie se los habría llevado de calle, por descontado.






Como dice mi buen amigo José Carlos García Márquez, el mejor taxista de Badajoz: “Deberían crear los anti-premios en cine y tv, como en los EEUU… ¡no habría galardones para todos!”

 Ya me contarán ustedes el final de la serie si se atreven a verla. Al menda el pelo solo se lo toman una vez… y pillándole desprevenido. ¡Mil millones de mil millones de naufragios!