Don de Loch Lomond

Don de Loch Lomond

miércoles, 6 de marzo de 2013

Descubriendo a Tintín

Tintín y sus amigos
El famoso periodista Tintín junto a su inseparable Milú y algunos de sus mejores amigos.

No deja de resultarme increíble que existan tantas personas que no conozcan a Tintín, o más bien sus aventuras, es decir, sus cómics, ya que el personaje es de sobra conocido en todo el mundo. 

Dicha incredibilidad se torna más patente cuando la persona es conocida mía y somos más o menos de la misma generación, o lo que es lo mismo, que contamos con veinte-muchos o treinta-y pocos años.



Capitán Haddock; íntimo del LOCH LOMOND como quien suscribe
El Capitán Haddock y el Loch Lomond... Inseparables
Algunos, animados por mí, se han decidido a leer sus aventuras, y no todos acaban de pillarle la gracia a la maravillosa e influyente creación de Hergé, por lo que se me ha ocurrido escribir una especie de guía para iniciar a mis amigos lectores a tan grato e interesante divertimento, como son las aventuras de mí querido Tintín.

¡Ojo a los más puristas! Que no pretendo formar a tintinólogos ni profundizar sobre los aspectos políticos -sociales que acontecen en las aventuras del famoso periodista, simplemente es una manera de acercar el personaje a quienes aún no se han sentido tentados por su irresistible atractivo.


Hoy, para ir abriendo boca, me limitaré a contarles que Tintín no es más que un joven e intrépido periodista belga, adscrito al prestigioso semanario “Petit Vingtieme”. Su edad es desconocida (Más que un adolescente y menos que un adulto) así como sus circunstancias familiares o afectivas, pero lo que es indudable es que posee unas extraordinarias cualidades detectivescas que le llevan a resolver los más misteriosos enigmas

Es curioso que apenas se le pueda ver una o dos veces realizando labores periodísticas, pero él siempre se presenta como periodista o reportero, y continuamente se refieren a él como “el famoso periodista Tintín”.


Su educación, temple, sentido de la justicia y su valentía son algunos de los rasgos más sobresalientes de su personalidad. Siempre va acompañado de su inseparable perro Milú, el Fox Terrier más famoso, valiente e inteligente del mundo entero. 

A medida que avanzan sus aventuras, en los 5 continentes, ya sean países reales o ficticios, aparecen los secundarios de lujo, tan famosos o más que el propio reportero, como el Capitán Haddock, un viejo lobo de mar, íntimo del Loch Lomond, como quien suscribe, y con una lista interminable de originales insultos en su paladar. También, como no, los policías – detectives Hernández y Fernández (Yo aún diría más) o el despistado y duro de oído Profesor Tornasol.



Tintín, el viejo Capitán Haddock, Los Hernández y Fernández y el profesor Tornasol
Cabe destacar que nunca el apartado económico ha supuesto problema alguno para Tintín, así como la facilidad para pilotar toda clase de engendros mecánicos y voladores. 

Aunque a primera vista  no lo parezca, nuestro amigo Tintín es un tipo duro, que sabe pelear, y siempre está dispuesto a acudir al mismísimo infierno si se trata de ayudar a sus amigos.



Si aún no se animan a leer sus aventuras piensen que algo tendrá este muchacho entre rubio y pelirrojo, con su característico mechón y de edad indefinida, que vuelve loco a millones de personas desde hace más de 80 años. Leer a Tintín significa divertirse y entretenerse aprendiendo los mejores valores. Cuando era niño, los catarros me los curaba con un vaso de leche caliente y un cómic de Tintín.



Sus aventuras están asociadas a una parte de mi vida y es justo que quiera compartir algo tan entrañable con los amigos de este blog. Tintín es el héroe, el amigo fiel del que siempre se puede esperar lo mejor. Pretender ser como Tintín significa desear ser mejor persona cada día.

Si tras leer estas líneas, se animan por fin a conocerle, poco a poco les iré recomendando cuales han de ser sus primeras lecturas. Vayan haciendo hueco en la estantería, porque les aseguro que acabarán rindiéndose. “Yo incluso añadiré algo más mi querido Hernández: Vayan rindiéndose porque acabarán haciendo hueco en la estantería”.