Don de Loch Lomond

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jueves, 7 de marzo de 2013

Muerte por kiki


¡Muerte al hombre... Muerte... por KIKI! Secuencia insuperable de FUTURAMA
¡Muerte al hombre... Muerte... por KIKI! Secuencia insuperable de FUTURAMA

Existen personas (y no siempre de edad avanzada no crean) que parece que se niegan a reconocer que el mundo va cambiando en según qué determinadas cosas. Esto como siempre, no es ni mejor ni peor, sencillamente diferente, pero en muchos de los casos se evoluciona indudablemente para bien.

Sin ir más lejos, muchos de nuestros conciudadanos aun no se han enterado que ya no hay que guardar cola en el banco para actualizar libretas o para operaciones de pequeños reintegros o transferenciasPuede hacerse cómodamente desde casa por Internet o bien en un cajero, pero algunos insisten, y cuando les toca el turno el mundo se detiene para desesperación de aquellos que esperamos con prisas para operaciones que sí precisan hacerse desde la ventanilla.


"Mírame si me han pasado el recibo de la luz, mírame si me llegó la transferencia, sácame 20 euros, ah mira estos cinco me lo das en calderilla, oh se me ha caído dentro un billete, ¿Cuanto me habías dado?"


Desesperante en grado sumo. Y más muchas veces cuando el cajero de turno, no parece tener ninguna prisa, en solidaridad con el cliente coñazo.

¿Hay muertes peores verdad?

Esto mismo me pasó hace unos días en una pequeña oficina. Una señora que tenía delante, que para no mentar su edad diré que era mayor que yo pero más joven que mi madre, acompañada por una amiga, no parecía ser consciente de que todo el tiempo que perdió ella y de paso el resto de personas que nos encontrábamos en la sucursal podía haberse solucionado en apenas un minuto en el cajero automático vacío situado en la puerta.


Para sacar 20 euros y un extracto de los últimos movimientos no hace falta hacer cola, y menos aún perder 15 minutos dando la brasa al cajero con tonterías. Esta misma señora le comentaba a su amiga en la cola su indignación por el episodio surgido hace unos días con su nieto, de apenas 4 años de edad. 


Lo había dejado frente a la tele con unos DVDS de Futurama de uno de sus hijos, precisamente ante uno de mis favoritos "Amazonas con ganas" en el que se narran las aventuras de Fry, acompañado de Bender, Leela, Amy y el desternillante Zapp Brannigan con su esbirro Kif Kroker, en un planeta habitado por gigantes y corpulentas amazonas, tan bellas como salvajes.


En este episodio, Fry y sus amigos varones son condenados a "muerte por kiki". Así, de esta guisa y con idénticas palabras. Inmediatamente después son conducidos a las "cámaras kiki" donde se ha de materializar la sentencia. La despedida de Fry ante sus amigas hembras no dejar de ser también brillantemente ingeniosa y divertida. "Adiós, jamás pensé que moriría así… aunque no había perdido la esperanza".

Las salvajes, corpulentas y bellas amazonas


La señora de la cola mostraba su indignación a su amiga al encontrarse semejante "guarrada" en dibujos para niños. Me entraron ganas de intervenir, pero no estaba de buen café, por lo que me reí para adentro.


Está claro que una señora que se niega a aceptar el hecho de que ya no hay que hacer cola en el banco para según qué cosas jamás reconocerá la evidencia de que hoy en día los dibujos animados no han de estar necesariamente destinados a los más pequeños.


"¡Muerte al hombre! ¡Muerte por kiki!". Sencillamente genial Futurama, no puedo dejar de recomendársela a todos ustedes… igual que rogarles un sano ejercicio de solidaridad cuando efectúen sus operaciones bancarias. ¡Qué a algunos ya les vale! ¡Mil millones de truenos y relámpagos!