Don de Loch Lomond

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lunes, 1 de junio de 2015

Cosas de Música. Versiones pop español en inglés

En esta ocasión, rememoramos algunos éxitos de grupos españoles, que bien por su gran éxito o por mediación de sus casa discográficas, decidieron grabar algunas de sus mejores canciones en inglés para probar fortuna en los mercados internacionales.





martes, 12 de mayo de 2015

El Fade Out. Vía de escape para virtuosos

Carniceria Sanzot
por Enrique Falcó

El Fade Out, también conocido como fundido, es un recurso de estudio muy utilizado en la música, que consiste en ir disminuyendo poco a poco el volumen de la canción. Normalmente se utiliza para finales de temas, y son muchos los músicos y críticos quienes insisten en que tras una canción con final Fade Out se esconde falta de creatividad y originalidad, pues un tema completo y redondo siempre ha de tener principio y final, y solo así una canción puede denominarse como tal.
Quien despieza el mejor género cárnico para ustedes desde esta Carnicería Sanzot no puede estar más en desacuerdo, máxime teniendo en cuenta la cantidad innumerable de grandes canciones que han plasmado para la historia con tan digno destino. El quid de la cuestión se halla como siempre en el modo de utilizar dicho recurso. Bien es cierto que en ocasiones es una solución desesperada ante la falta de ideas para un final digno, pero existen temas que piden a gritos un final Fade Out, bien porque la fuerza de su estribillo tienda a repetirse cual sonrisa contagiosa o por el contrario se busque un efecto calmante o desestabilizador.
En el caso de los músicos ejecutantes puede ser un recurso muy divertido para permitirse licencias en forma de virtuosismo instrumental que no han de resaltar durante el resto de la canción. Cantantes, bajos, guitarras, baterías… parece que todos poseen carta blanca para explayarse e incluir pequeños detalles que a veces son inapreciables en las partes finales. Algunos esconden verdaderas joyas de alto nivel interpretativo de las que no ha lugar en un estribillo, estrofa o sólo de algún instrumento, por aquello ya se sabe, de no distraer la atención en plan vanidoso McCartney cuando el pobre Harrison efectuaba sólos como el de “SomeThing”.
“El grupo extremeño Tam Tam Go! oculta entre sus fade out una particularidad que muy pocos seguidores del grupo conocen”
Lamentablemente, en la actualidad, con la moda de las reediciones muchas veces se pierden algunos de estos matices. Recuerdo la canción “The Most Beautiful girl in the wordl” de Prince, en el que el genio de Mineápolis realiza una complicada ejecución vocal, llegando más allá del falsete hacia notas que ni siquiera deben existir, de gran belleza que alcanza el clímax en los últimos instantes del fade out final. Para desgracia de los que disfrutamos con estas pequeñas joyas ya no se encuentran aquellas virguerías vocales del excelente músico en las nuevas reediciones, por lo que conservo aquella original de los 90 como si de una pieza de coleccionismo se tratara.
Es realmente gozoso para los amantes de la batería deleitarse por ejemplo con  estupendos breaks y contratiempos en los instantes finales del “Easy Lover” de Phill Collins y Philip Bailey, o con la voz de Lennon al revés en “Rain” o por ejemplo las virguerías al bajo de McCartney en los instantes finales de Magical Mistery Tour.
Es curioso, pero si pensamos en grupos amateurs no suelen prodigarse en este fenónemo. Quizás, claro está, por aquello de trabajar más los ensayos para el directo en donde tan excepcional fenómeno es imposible de utilizar. Si me pongo a pensar me cuesta encontrar una maqueta o demo de algunos de los grupos extremeños en donde aparezca dicho recurso. Me viene a la cabeza una maqueta del grupo pacense DOCH (en el que varios de sus miembros, como el excelente cantante Enrique Martínez militaban en la conocida formación Fantic) que en su día comenzaba con el tema “Safety” al revés, es decir en vez de acabar la canción bajando progresivamente el volumen arrancaba de menos a más, creando un efecto realmente estupendo. En mi época de músico en activo creo que fueron un par de temas del grupo Left Brothers, “Cartas” y “Soledad” incluídos en Soledad (2014, Maidins) aunque creo que nunca en maqueta con ninguno de mis otros grupos.


El grupo extremeño Tam Tam Go! oculta entre sus fade out una particularidad que muy pocos seguidores del grupo conocen. Recuerdo en pleno pelotazo del Espaldas Mojadas (1990) cuando en la canción del mismo título Nacho Campillo cantaba aquello de “Tu me quieres, yo te quiero, tu me quieres, yo te quiero no hay dinero…”. Se convirtió en una frase muy conocida de la canción, pero pocos saben que ya podía escucharse años antes en el primer corte de Spanish Suffle (1988) en la versión original de lo que luego se convirtió en “Manuel Raquel”. Me refiero a “Lawrence´s heart is weak” en la que a pesar de ser interpretada en inglés puede oírsele a Campillo en el fade out final dicha frase en español. Lo mismo ocurre en Spanish Romance (1989) en una de las mejores canciones del grupo, que increíblemente no fue incluída en el LP original en vinilo y solo podían disfrutar los que adquirieron el cd, “Granada Eyes”, otro precioso tema en inglés que incluye la famosa frase de Nacho Campillo en el fade out final.
Como muestra de que aunque me pirren los fade out estos no siempre están exentos de negatividad, quiero hacer constancia de una chapuza cometida en este país en el año 1991, cuando a los editores del Boom 91 (Aquellos recopilatorios que salían todos los años con los éxitos del momento) se les ocurrió cortar “Entre dos tierras” de Héroes del Silencio con un fade out al comienzo del punteo central, a la postre la mejor parte de la canción. ¡Lamentable e incomprensible!
Otro aspecto poco práctico de los fade out es a la hora de “interpretar” un playback, por lo que no comprendo como artistas de primer nivel siguen escogiendo canciones con fade out final como single de promoción.
Amigos lectores, ya sabéis, a escuchar las canciones hasta el final, puede haber una sorpresa escondida. Y a ti, amigo músico… no te cortes, ejecuta esos gorgoritos que tantas ganas tienes de soltar, o ese redoble de batería… aprovecha los fade out. Si total, es casi el final de la canción… y apenas se va a oír.

miércoles, 23 de julio de 2014

Cosas de 2 (17/07/2014)


En el programa de hoy, Enrique Falcó y Da Silva nos proponen varias piezas musicales: 


"A song for the lovers" de Richard Ascroft, el que fuera líder de The Verve.

¿Quien no recuerda a Zapato Veloz y su "Tractor amarillo"?, las orquestas no volvieron a ser lo mismo desde entonces.

 También hay tiempo para el "Power Of Love" de la BSO de Regreso al Futuro, sin olvidar el entrañable "GI-GI el cariñoso" de Andrés Pajares.


Disfrutaremos entre otras cosas del bajo de el "Give it away" de los Red Hot Chili Pepers, fliparemos con un desconcertante "cerveza, cerveza" de la niña Wendy Sulca y cerrremos con el fantástico y delicioso "Granada Eyes" de los extremeños Tam Tam Go! perteneciente a su segundo y poco conocido trabajo Spanish Romance (1989).


Hasta el próximo jueves en Cosas de 2, dentro de Cosas que pasan en Canal Extremadura Radio.



Cosas de 2 /17/07/2014








http://especiales.ritmic.com/tam-tam-go-215656/granada-eyes-68640921.html

jueves, 3 de julio de 2014

Las mentiras de la música Indie (Primera parte)

Los Planetas en una de sus primeras fotos promocionales con su formación original
Tras el éxito de la última edición del ContemPOPranea 2014 en Badajoz, (insisto en pedirle públicamente a la organización del festival que organice una edición de música extremeña para conmemorar los 20 años) vuelve a resonar en mi sesera aquello de la música “Indie”.

Nunca supe muy bien a que se referían con aquel concepto, “indie” que tan popular se hizo a principios de los 90, quizás más bien a partir de aquel 1992, en el que nuestro país parecía salir de una mimosa nube que tornaba a pesadilla de azufre tras las vacas gordas del sueño Olímpico en Barcelona y la Expo de Sevilla, sin olvidar aquel desconcertante “Extremadura Enclave 92” que apenas sirvió en nuestra región para gastar el poco dinero que no teníamos y llenar la cartera de muchos con un añadido de sellos en sus pasaportes.

En la primera mitad de la década de los 90, los grupos ochenteros de toda la vida, o al menos los que resistían el paso del tiempo, seguían copando las radio fórmulas. Allí estaban en los primeros puestos los extremeños Tam Tam Go! (cuando eran los Tam Tam Go! de verdad claro, con Rafa Fernández Callejo a la guitarra y su gran peso en la autoría de canciones junto a Nacho Campillo, aunque esto es otra historia que retomaremos en alguna ocasión) con su Piel sobre Piel (1992). 
 
El primer gran trabajo de un joven Mikel Erentxun que obtuvo gran éxito de ventas, con la colaboración entre otros de Pete y Bruce Thomas. Algunos críticos ni lo escucharon

También cómo no, Duncan Dhu, quienes tras el éxito de Supernova (1991) sus dos miembros, MikelErentxun y Diego Vasallo se embarcaban en aventuras individuales llamados por un afán de búsqueda de inquietudes, o más bien tras la petición de su discográfica, que veía con muy buenos ojos la posibilidad de vender el doble de discos, cuando aun era un gran negocio la venta de discos claro.

La Unión sacaba uno de sus más alucinantes trabajos, Psyconfunkster Au Lait (1993), un álbum diferente y sorprendente para el que contaron con un productor como Stephan Galfas, especialista en construir sonidos sorprendentes, y un fabuloso batería, Les Warner, cuya aportación sería imprescindible en la ejecución de temas como “Vida animal nocturna”, “África” o “Rock en Rusia”.

Sin duda, el mejor trabajo a nivel instrumental y de composición de La Unión en toda su carrera

No obstante existía cierto descontento en un sector del público más juvenil, más exigente también, que demandaba una música distinta, alejada de las repetitivas radio-fórmulas. Así surgieron los denominados grupos “Independientes”.

Recuerdo que El Inquilino Comunista, Penélope Trip o El Regalo de Silvia fueron los primeros grupos que comenzaron a sonar en corrillos de institutos y universidades con los fanzineros y entendidos de turno o en las publicaciones musicales más vanguardistas.

Gracias especialmente a Radio 3 o a publicaciones como Rock Deluxe (Internet aun tardaría en ser relevante musicalmente), todos íbamos conociendo a Los Planetas, El Niño Gusano o Surfin Bichos, hasta que por fin,a mediados de la década, en 1995, “Historias del Kronen”, la película de Montxo Armendáriz, basada en la novela homónima del escritor José Ángel Mañas consiguió que todos cantáramos el “chup chup” de los Australian Blonde, y además que fuéramos conscientes de que aquello iba en serio, que existían grupos nuevos españoles que ofrecían una música distinta, que no necesitaban que las voces fueran inmaculadas ni cristalinas, ni que destacaran especialmente en las grabaciones, casi siempre para el lucimiento de las guitarras, y que incluso cantaban en inglés, aunque precisamente eso ya lo habían hecho, y bastante bien los extremeños Tam Tam Go!, motivo por el cual tras su exitoso “Manuel Raquel”, (“Lawrence's heart is weak” en la versión original, antes de que el cineasta Ricardo Franco aportara su estupenda letra para la adaptación al español) pasaron un año vetados en las radio fórmulas porque su extraordinario Spanish Romance (1989), uno de los discos más sorprendentes y exquisitos que se han grabado en este país, apenas contenía un par de canciones en castellano).

Excelente y desconocido disco (de oro)

Les confieso que aquello fue algo emocionante, y como todos los adolescentes y jóvenes de la época le di la bienvenida a esa hornada de sangre fresca, a esas guitarras ruidosas y chirriantes, y a esos ritmos de batería que esta vez si, parecían que iban más allá del charly-bombo-caja, aunque tuve que concentrarme para entender la letra del “De Viaje” de Los Planetas y convencerme que el break tan estupendo que introducía al estribillo de “Que puedo hacer” no era un plagio del “Boys dont cry” de The Cure.

Aun así, 20 años después, me siguen emocionado algunas canciones del Super 8, en especial sigo temblando y con la carne de gallina cuando escucho aquello de: “Para poder tocar tu mente con mis dedos. Para poder limpiar mis dientes con tus huesos. Y sentirte por dentro, sentirte por dentro de mí.... ” de “Rey Sombra”.

Me gustaban muchas canciones de El niño Gusano y especialmente de Australian Blonde, (siempre preferí el “Chance” al “chup chup”) aunque confieso que el Pizza Pop (1993), After Shave (1994) y Australian Blonde (1996) se me hacían bastante largos, y hasta el Extra (1998) nunca consideré que tuvieran un disco redondo, al contrario que Los Planetas con aquel inolvidable Pop (1995) con el que los granadinos firmaron sin duda la página más grande del nuevo movimiento “Indie” que se les presuponía.

El mejor e imprescindible disco de Australian Blonde

Pero todo se chafó. Comenzaron a florecer grupos carentes de talento, con un espíritu algo así como fiestero o desenfadado más propio de los 80, pero más pedante y pijeras) respaldados por aquellos periodistas de Radio 3 (en especial Jesús Ordovás y Julio Ruiz) quienes en los 80 habían descubierto a Nacha Pop o Gabinete Caligari y ahora nos bombardeaban con los Fresones Rebeldes, Nosoträsh, Chico y chica, Meteosat o los insultantes la Monja Enana, contándonos que estos nuevos grupos eran lo más extraordinario y representativo del pop español actual, en detrimento de aquellas mierdas secas de los 80 de las que ahora renegaban.

Parte de la prensa especializada, algunos componentes de los nuevos grupos y directores de los festivales más importantes se confabularon para que todos tratáramos de olvidar a aquellos grupos de antaño, perpetrando una injusticia histórica amén de una gravísima falta de respeto que el tiempo, fiscal implacable, se ha encargado de paliar, pues sin duda, muchos de los grupos de los 80 continúan trabajando y editando discos, ofreciendo giras, sin que a ninguno se le hayan caído los anillos por volver a tocar en recintos pequeños o ajustar estrictamente su caché, mientras que la gran mayoría de aquellos esperanzadores grupos “indies” desaparecieron sin ni siquiera escribir media página del pop español.

Meteosat. Divertidos y anecdóticos. Y punto

Siempre se criticó, especialmente al comienzo de la movida madrileña, la escasa calidad respecto a ejecución musical de muchos de los músicos que formaban las principales bandas. En su defensa habría que añadir que no era fácil, ni nada barato hacerse de discos para estar al tanto de las nuevas vanguardias, y casi ni existían tiendas decentes de instrumentos musicales, añadamos que los estudios de grabación, técnicos y productores estaban más verdes que los propios músicos, aunque es del todo cierto que la creatividad de la mayoría de grupos está plenamente contrastada y plasmada en las fonotecas.

Cualquiera cuya edad ronde entre los 30 y 50 años sin duda enumeraría una lista de temas para la historia de los grupos de los 80 en poco más de un minuto, pero permítanme que dude que pudieran hacer lo mismo con canciones de grupos “indies” aunque dispusieran de todo un día.

La monja enana ?¿?¿

La calidad instrumental de muchos de los músicos independientes ha quedado patente en la mayoría de actuaciones en tan modernos y numerosos festivales alternativos, y mis propias gafas han presenciado algunas chapuzas que transcienden a monumento artístico de la vergüenza ajena.

En nuestra propia tierra, Extremadura, cualquiera podía disfrutar de jóvenes bandas cuyos directos y grabaciones dejaban a la altura del betún a muchos de estos nuevos grupos, cuyo público extremeño tuvo ocasión de compararlos en numerosos certámenes y festivales.

(Fin de la primera parte. El mes que viene en el nuevo número de Agosto de LaCarne Magazine continuamos con anécdotas y más grupos y festivales, entre ellos varios extremeños).

Publicado en LaCarne Magazine en Julio de 2014

martes, 3 de diciembre de 2013

Cine en V.O. en Badajoz




Hace no pocos años, comenzamos a darnos cuenta que el goteo de visitas de nuestros vecinos portugueses es tan necesario como bienvenido para la economía de nuestra ciudad.

Un flujo de dinero y posibilidades de las que sin duda hemos de aprovecharnos los pacenses, mirando hacia nuestros hermanos como una continuación lógica de nuestra región, que debe sin duda trascender más allá de nuestras visitas dominicales a sus económicos restaurantes para degustar sabroso marisco, pollo y bacalao "dorao", sin olvidarnos del Beirao o ese Rosado del sur de país con el que el señor Oliveira de Figueira siempre agasajaba a su amigo Tintín.

Les ofrecemos centros comerciales, hoteles, casinos, parques acuáticos, hasta comenzamos a dirigirnos a ellos en su idioma.


Enrique Falcó y Lolo Merino en "El Mortero" en Cadena Ser

Hagamos otro esfuerzo y ofrezcámosles el cine que nos demandan, en Versión Original, una gran oportunidad para que los pacenses que amamos el séptimo arte podamos beneficiarnos una vez más de las indudables ventajas y satisfacciones que supone La Raya, la frontera más antigua y antinatural del planeta, un espacio que sirve desde hace tiempo más para unir que para separar.


Audio del programa "El Mortero" 02/12/2013