Don de Loch Lomond

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domingo, 15 de marzo de 2015

Cosas de Música. Los 90 (España)


Super 8. La portada mítica de un disco y un grupo inolvidable.

En esta tercera semana dedicada a los 90 nos centramos en lo que significó la música dentro de los límites de nuestras fronteras, y aquellos grupos, denominados "Indies", que emanaron salpicando influencias de los grupos de los 80 mezclados con toda la nueva música proveniente de América y Reino Unido.


Deluxe. Xoel López, sin duda el tío más en forma del pop español.


Australian Blonde, Los Planetas, Manta Ray, Los Hermanos Dalton, El Niño Gusano, La Habitación Roja y Deluxe han sido los escogidos para representar todo aquel movimiento, aunque bien es cierto que podríamos haber añadido muchos más.

Lo importante es que lectores y oyentes se hayan hecho una idea de lo que significó aquel importante movimiento para toda una generación, y si una vez más, el programa de hoy sirve para que alguien descubra a algún nuevo grupo habrá valido la pena.


Australian Blonde: Infravalorados pero realmente relevantes

El próximo jueves acabamos este recorrido por los 90 en nuestra tierra, Extremadura, será interesante y entranable, no se lo pierdan! 

¡Hasta el próximo jueves!


sábado, 9 de agosto de 2014

Las mentiras de la música Indie (Segunda parte)



Continuación de "Las mentiras de la música Indie (Primera parte)



Silvia SuperStar de Killer Barbies. Mucho morbo, mucha sierra... pero poca música

Como contraste y anécdota, recuerdo un “Festival Groove Pop” en Olivenza, en verano del 96, en el que los extremeños Violent Popes, Lich, Erospoly y Psycotic Fosters actuamos junto a algunos “grandes” de la escena. Allí estaban aquellas Killer Barbies, las supuestas y fulminantes estrellas, que además iban de estrellas, por aquello de haber grabado una película de Serie B de Jess Franco, en cuya cinta pudimos disfrutar de una primera víctima, una rubia muy mona con un culo espectacular que no para de follar hasta que la matan y especialmente de una escena en la que Santiago Segura se masturba de manera opulenta y desagradable, un trabajo sin duda para sentirse orgulloso.

Groove Pop Festival 96 en Olivenza

A los Psycotic Fosters, que eran de Don Benito, apenas los recuerdo como un grupo más heavy que otra cosa, mucha guitarra y poca melodía, intensos y machacones.

Erospoly, que un par de años se convertirían en Bloomington, era un grupo maravilloso. Canciones bonitas, una voz que enganchaba, guitarras melódicas y una baterista mona y veinteañera con mucho ritmo que otorgaba una imagen muy moderna.

Los Lich ofrecieron una actuación genial, como siempre, en aquella primera formación de trío con Chuli (Jesús García) a la voz y al bajo, creando esas originales lineas (como la de la antológica “la casa de colores”), Israel Sánchez Marcelo a la batería y Luis Gragera a la guitarra. Ya les hubiera gustado tocar como el trío pacense a muchos de los emergentes grupos indies, o haber grabado una maqueta como aquella primera en la que canciones como “I want you”, “The rose in the town” o el famoso “What Happened” enamoraban a la primera escucha.

Violent Popes ofrecimos una actuación corta, y no nos permitieron tocar el tiempo previsto, a pesar de que contábamos con el favor del público. Zaira Arlandi, la vocalista, se había metido a la afición en el bolsillo como nunca, y estábamos sonando realmente bien, pero ya se sabe que está de moda eso de damnificar grupos de la tierra para darle tiempo a los de fuera de nuestra región.

Zaira Arlandi dándolo todo en el Groove Pop 96


La puesta en escena de Killer Barbies fue bastante flojita, fotocopia de canciones, mismo ritmo y posturitas de la cantante, Silvia SuperStar, quien ni siquiera se molestó en acometer el numerito de la sierra eléctrica para el público extremeño.

La actuación de Nosoträsh se quedaría corta si nos remontásemos a aquellas primeras notas que nos ponían en los primeros años de la EGB, aquel “N.M.” (Necesita Mejorar). Para mis peores pesadillas guardaré el intento de aquella guitarrista con minifalda y tacones de aguja tratando de tocar un pedal wah wah, que ni ella misma parecía saber muy bien que hacía allí.

Pero siempre existen honradas excepciones, y tras un cambio de última hora aparecieron unos fabulosos Manta Ray, que nos embaucaron con su particular estilo, y consiguieron que nunca olvidáramos desde entonces la melodía de aquel impresionante “Tin Pan Alley”.

Por lo general, las actuaciones en directo de grupos como Los Planetas (y es justo centrarnos en ellos por ser los “abanderados” de la música “indie”... y eso a pesar de cantar en español y firmar casi desde el principio por una multinacional) transcendieron en decepción continua para sus seguidores, y no solamente en su formación inicial, con aquella May tocando de espaldas al público y un Florent que nunca ha sabido pisar decentemente los pedales de su guitarra.

Como honrosa excepción en aquella gira del 98, la de la presentación de su último gran disco Una semana en el motor de un autobús (1998) sería de justicia reconocer que la inclusión de Kieran Stephen al bajo, Eric Jiménez a la batería y Banín como teclista (y también ayudando en las guitarras) se tradujo en un aumento notable de calidad.

Sin duda, nos encontramos con música estupenda, y menos estupenda, todo hay que decirlo, en una y otra década, y también es cierto que algún que otro sector de la prensa especializada no acogió de buen grado a los nuevos grupos de los 90. Aún recuerdo a un José Antonio Abellán, insigne periodista de la música española, (aquel por cierto que hace un par de años en su programa deportivo lanzó la “bomba informativa”, parodiando a su antagonista José María García, asegurando el regreso del trío Mecano) mofándose de la que sin duda ha sido la más bella de las canciones que ha grabado un grupo español en los 90, me refiero naturalmente a “8” del Pop de Los Planetas.

En el POP de Los Planetas se incluye la más hermosa canción que un grupo español ha grabado en los 90. "8"

En sus mañanas de “La Jungla”, el oráculo Abellán (quien por cierto, también profetizó a finales de los 80 que Duncan Dhu se darían la gran hostia por elegir como primer single del Autobiografía (1989) “Entre salitre y sudor”, que se convirtió en un clásico) ofrecía en plan coña un viaje para el primero que entendiera la letra de la canción. Y es cierto, que las primeras escuchas de aquellos grupos se hacían raras, y no estábamos acostumbrados a que la voz no destacara de manera importante, pero les aseguro que a mí, personalmente, no me costó especial trabajo reconocer la magnífica y preciosa letra de J, y maravillarme con aquel fenomenal ritmo con que Raúl Santos, bastante mejor batería y mucho más imaginativo que Eric Jiménez, imprimía al tema.

Fue Eric Jiménez, batería por entonces de Lagartija Nick, quien grabó más temas a la batería en Pop, en un principio solo como colaborador, pero finalmente supongo que contó más ser el amigo de farras de J para hacerse definitivamente con las baquetas del grupo. Aunque sigo insistiendo en que los temas más originales e imaginativos a la batería los interpreta Raúl Santos, como “Una nueva prensa musical” “David y Claudia” y por supuesto “8”.

Volviendo a las movidas entre ochenteros e “indies”, quizás en esta animadversión podía influir que mientras muchos de los grupos y sellos, así como productores o revistas especializadas de los 80 nadaron en la abundancia, a los de los 90 apenas les llegaba para dedicarse profesionalmente a la música. Pero de eso no tiene culpa nadie.

Gran trabajo de Lich grabado en el estudio de Los Hermanos Dalton

Nunca pensé que La habitación roja o Los Hermanos Dalton (con quienes por cierto compartí una maravillosa experiencia, en el verano del 98, grabando una maqueta con Lich en su estudio de grabación en Cádiz) hicieran música independiente, ni creo que Los Planetas o Australian Blonde hubieran vendido más discos por salir en las radio fórmulas. Ni siquiera Xoel López, o lo que es lo mismo, DELUXE, sin duda el artista español más en forma desde el comienzo del siglo XXI, hace música independiente. 




Aunque para algunos periodistas y críticos musicales, y también como no, para mucho entendido “indie” Mikel Erentxun es un amanerado con pintas por atreverse a adaptar (con gran éxito por cierto) al español un tema de The Smiths, “There’s a light that never goes out”, mientras que en cambio Xoel es un machote versionando el mismo tema, tomando incluso como referencia musical la adaptación de Erentxun (adaptando el mismo ritmo algo más rápido que el de la canción original) limitándose a la letra en inglés.




El problema es que en este país siempre hemos tenido muchos prejuicios y un ferviente deseo de machacar a la generación anterior, en lugar de respetarla y aprender de ella, para entre otras cosas, no tropezar dos veces con la misma piedra.

Al final, tras ardua reflexión podemos llegar a determinar que aquello de la música “indie” es una burda mentira, y no es más que una absurda etiqueta, y que realmente ninguno de estos grupos hacía música independiente. El hecho de que no les conociera el gran público, o que pertenecieran a sellos pequeños que no se rendían a las exigencias del mercado no significa que hicieran música independiente. Nunca comprenderé por qué Los Piratas no podían tocar en el ContemPOPranea en los 90, y sí hacerlo en esta ocasión Iván Ferreiro, cuando precisamente a finales de los 90 Los Piratas hacían música mucho más independiente de lo que hace ahora Iván Ferreiro.

McCartney y su inseparable Hofner


En definitiva, todos tocan y componen música pop, o pop rock, y unos se prodigan en las guitarras mientras otros lo hacen en las voces o en los sonidos más vanguardistas, o en unas letras más intimistas u otras que pretenden ir más allá del amor o el desamor. Pero ninguno hace música “indie”.



Música “indie”, o independiente, es lo que hacían The Beatles en temas como “Strawberry Fields Forever”, y lo hacían hace cincuenta años. ¡A ver si nos vamos enterando!



http://www.lacarnemagazine.com/noticias/lacarne-magazine-no28


sábado, 2 de agosto de 2014

Cosas de 2 (31/07/2014)



Esta semana Enrique Falcó y José María Da Silva nos proponen en su particular duelo musical a artistas como Sting, con su impagable "Englishman in new york".

También recordamos el cansino fenómeno de los Harlem Shake, y viajamos a los 80 para escuchar a los entrañables Pet Shop Boys, y su clásico "Heart".

Nos reímos escuchando a Wyoming y Santiago Segura cantando el "Que pasa contigo tío", también intentamos descifrar la letra de "8" del grupo "indie" más carismático, Los Planetas.



Para terminar con frikadas recordamos a la insoportable Karmele Marchante cuando nos bombardeaba con su "Tsunami", y por último disfrutamos de buen grado con un joven grupo de San Vicente de Alcántara que vienen pegando fuerte con su último disco, los extremeños Paradise Key y el primer corte de su disco "Party Logistics".

Ya sabéis amigos, los jueves a partir de las 18:00 h en "Cosas que Pasan" en Canal Extremadura Radio, aunque ya no nos escuchamos hasta dentro de tres semanas por vacaciones. Os dejo el audio del programa y los videos que he podido encontrar.

Audio del programa 31/07/2014

 

jueves, 3 de julio de 2014

Las mentiras de la música Indie (Primera parte)

Los Planetas en una de sus primeras fotos promocionales con su formación original
Tras el éxito de la última edición del ContemPOPranea 2014 en Badajoz, (insisto en pedirle públicamente a la organización del festival que organice una edición de música extremeña para conmemorar los 20 años) vuelve a resonar en mi sesera aquello de la música “Indie”.

Nunca supe muy bien a que se referían con aquel concepto, “indie” que tan popular se hizo a principios de los 90, quizás más bien a partir de aquel 1992, en el que nuestro país parecía salir de una mimosa nube que tornaba a pesadilla de azufre tras las vacas gordas del sueño Olímpico en Barcelona y la Expo de Sevilla, sin olvidar aquel desconcertante “Extremadura Enclave 92” que apenas sirvió en nuestra región para gastar el poco dinero que no teníamos y llenar la cartera de muchos con un añadido de sellos en sus pasaportes.

En la primera mitad de la década de los 90, los grupos ochenteros de toda la vida, o al menos los que resistían el paso del tiempo, seguían copando las radio fórmulas. Allí estaban en los primeros puestos los extremeños Tam Tam Go! (cuando eran los Tam Tam Go! de verdad claro, con Rafa Fernández Callejo a la guitarra y su gran peso en la autoría de canciones junto a Nacho Campillo, aunque esto es otra historia que retomaremos en alguna ocasión) con su Piel sobre Piel (1992). 
 
El primer gran trabajo de un joven Mikel Erentxun que obtuvo gran éxito de ventas, con la colaboración entre otros de Pete y Bruce Thomas. Algunos críticos ni lo escucharon

También cómo no, Duncan Dhu, quienes tras el éxito de Supernova (1991) sus dos miembros, MikelErentxun y Diego Vasallo se embarcaban en aventuras individuales llamados por un afán de búsqueda de inquietudes, o más bien tras la petición de su discográfica, que veía con muy buenos ojos la posibilidad de vender el doble de discos, cuando aun era un gran negocio la venta de discos claro.

La Unión sacaba uno de sus más alucinantes trabajos, Psyconfunkster Au Lait (1993), un álbum diferente y sorprendente para el que contaron con un productor como Stephan Galfas, especialista en construir sonidos sorprendentes, y un fabuloso batería, Les Warner, cuya aportación sería imprescindible en la ejecución de temas como “Vida animal nocturna”, “África” o “Rock en Rusia”.

Sin duda, el mejor trabajo a nivel instrumental y de composición de La Unión en toda su carrera

No obstante existía cierto descontento en un sector del público más juvenil, más exigente también, que demandaba una música distinta, alejada de las repetitivas radio-fórmulas. Así surgieron los denominados grupos “Independientes”.

Recuerdo que El Inquilino Comunista, Penélope Trip o El Regalo de Silvia fueron los primeros grupos que comenzaron a sonar en corrillos de institutos y universidades con los fanzineros y entendidos de turno o en las publicaciones musicales más vanguardistas.

Gracias especialmente a Radio 3 o a publicaciones como Rock Deluxe (Internet aun tardaría en ser relevante musicalmente), todos íbamos conociendo a Los Planetas, El Niño Gusano o Surfin Bichos, hasta que por fin,a mediados de la década, en 1995, “Historias del Kronen”, la película de Montxo Armendáriz, basada en la novela homónima del escritor José Ángel Mañas consiguió que todos cantáramos el “chup chup” de los Australian Blonde, y además que fuéramos conscientes de que aquello iba en serio, que existían grupos nuevos españoles que ofrecían una música distinta, que no necesitaban que las voces fueran inmaculadas ni cristalinas, ni que destacaran especialmente en las grabaciones, casi siempre para el lucimiento de las guitarras, y que incluso cantaban en inglés, aunque precisamente eso ya lo habían hecho, y bastante bien los extremeños Tam Tam Go!, motivo por el cual tras su exitoso “Manuel Raquel”, (“Lawrence's heart is weak” en la versión original, antes de que el cineasta Ricardo Franco aportara su estupenda letra para la adaptación al español) pasaron un año vetados en las radio fórmulas porque su extraordinario Spanish Romance (1989), uno de los discos más sorprendentes y exquisitos que se han grabado en este país, apenas contenía un par de canciones en castellano).

Excelente y desconocido disco (de oro)

Les confieso que aquello fue algo emocionante, y como todos los adolescentes y jóvenes de la época le di la bienvenida a esa hornada de sangre fresca, a esas guitarras ruidosas y chirriantes, y a esos ritmos de batería que esta vez si, parecían que iban más allá del charly-bombo-caja, aunque tuve que concentrarme para entender la letra del “De Viaje” de Los Planetas y convencerme que el break tan estupendo que introducía al estribillo de “Que puedo hacer” no era un plagio del “Boys dont cry” de The Cure.

Aun así, 20 años después, me siguen emocionado algunas canciones del Super 8, en especial sigo temblando y con la carne de gallina cuando escucho aquello de: “Para poder tocar tu mente con mis dedos. Para poder limpiar mis dientes con tus huesos. Y sentirte por dentro, sentirte por dentro de mí.... ” de “Rey Sombra”.

Me gustaban muchas canciones de El niño Gusano y especialmente de Australian Blonde, (siempre preferí el “Chance” al “chup chup”) aunque confieso que el Pizza Pop (1993), After Shave (1994) y Australian Blonde (1996) se me hacían bastante largos, y hasta el Extra (1998) nunca consideré que tuvieran un disco redondo, al contrario que Los Planetas con aquel inolvidable Pop (1995) con el que los granadinos firmaron sin duda la página más grande del nuevo movimiento “Indie” que se les presuponía.

El mejor e imprescindible disco de Australian Blonde

Pero todo se chafó. Comenzaron a florecer grupos carentes de talento, con un espíritu algo así como fiestero o desenfadado más propio de los 80, pero más pedante y pijeras) respaldados por aquellos periodistas de Radio 3 (en especial Jesús Ordovás y Julio Ruiz) quienes en los 80 habían descubierto a Nacha Pop o Gabinete Caligari y ahora nos bombardeaban con los Fresones Rebeldes, Nosoträsh, Chico y chica, Meteosat o los insultantes la Monja Enana, contándonos que estos nuevos grupos eran lo más extraordinario y representativo del pop español actual, en detrimento de aquellas mierdas secas de los 80 de las que ahora renegaban.

Parte de la prensa especializada, algunos componentes de los nuevos grupos y directores de los festivales más importantes se confabularon para que todos tratáramos de olvidar a aquellos grupos de antaño, perpetrando una injusticia histórica amén de una gravísima falta de respeto que el tiempo, fiscal implacable, se ha encargado de paliar, pues sin duda, muchos de los grupos de los 80 continúan trabajando y editando discos, ofreciendo giras, sin que a ninguno se le hayan caído los anillos por volver a tocar en recintos pequeños o ajustar estrictamente su caché, mientras que la gran mayoría de aquellos esperanzadores grupos “indies” desaparecieron sin ni siquiera escribir media página del pop español.

Meteosat. Divertidos y anecdóticos. Y punto

Siempre se criticó, especialmente al comienzo de la movida madrileña, la escasa calidad respecto a ejecución musical de muchos de los músicos que formaban las principales bandas. En su defensa habría que añadir que no era fácil, ni nada barato hacerse de discos para estar al tanto de las nuevas vanguardias, y casi ni existían tiendas decentes de instrumentos musicales, añadamos que los estudios de grabación, técnicos y productores estaban más verdes que los propios músicos, aunque es del todo cierto que la creatividad de la mayoría de grupos está plenamente contrastada y plasmada en las fonotecas.

Cualquiera cuya edad ronde entre los 30 y 50 años sin duda enumeraría una lista de temas para la historia de los grupos de los 80 en poco más de un minuto, pero permítanme que dude que pudieran hacer lo mismo con canciones de grupos “indies” aunque dispusieran de todo un día.

La monja enana ?¿?¿

La calidad instrumental de muchos de los músicos independientes ha quedado patente en la mayoría de actuaciones en tan modernos y numerosos festivales alternativos, y mis propias gafas han presenciado algunas chapuzas que transcienden a monumento artístico de la vergüenza ajena.

En nuestra propia tierra, Extremadura, cualquiera podía disfrutar de jóvenes bandas cuyos directos y grabaciones dejaban a la altura del betún a muchos de estos nuevos grupos, cuyo público extremeño tuvo ocasión de compararlos en numerosos certámenes y festivales.

(Fin de la primera parte. El mes que viene en el nuevo número de Agosto de LaCarne Magazine continuamos con anécdotas y más grupos y festivales, entre ellos varios extremeños).

Publicado en LaCarne Magazine en Julio de 2014

jueves, 19 de junio de 2014

ContemPOPranea 96. 18 años y un día


Cartel del año 1996. El mejor Contempopranea de todos, sin duda.

Sin duda alguna, el Festival ContemPOPranea hace ya muchos años que alcanzó el merecido apelativo de distinguirse como uno de los acontecimientos musicales más relevantes del país. A lo largo de 17 ediciones, que se dice pronto, han desfilado por el incomparable marco de la ladera del Castillo de Luna lo más granado (y no solo me refiero a Los Planetas) del pop español, incluyendo cada vez más a grupos internacionales. 

En esta edición de 2014, y tras varios intentos de la organización, otro marco de muy respetable condición, como La Alcazaba pacense, se suma a engrandecer la mayoría de edad de un festival incomparable, con un ambiente único y una manera de entender y disfrutar la música insuperable a nivel nacional.



¡Quien lo hubiera dicho! Ninguno de los músicos ni asistentes al festival en su primera edición, Julio del 96, podía siquiera imaginar la trascendencia que alcanzaría aquel certamen, aquella fiesta para esa pequeña localidad, Alburquerque, que no parecía ser consciente en aquellos días de lo importante que sería ContemPOPranea para el buen nombre de su pueblo y de paso para toda la región extremeña.



Muchos músicos extremeños mantenemos una irremediable relación de amor-odio hacia este festival, aunque más bien habría que añadir, con la dirección de este, es decir, Agustín Fuentes. Prácticamente, casi todas las formaciones extremeñas que nos movíamos y funcionábamos en el menudo ambiente musical regional y éramos capaces de ofrecer una actuación digna nos conjuramos para participar en aquella primera edición del 96.


 



La mayoría de bandas pacenses nos reunimos en su día, en las antiguas instalaciones radiofónicas de Onda Verde, situadas en pleno casco antiguo de Badajoz, y allí, entre otros, los Violent Popes, Los Wichards, Los Desahuciados, No Fishing, Lich y demás grupos decidimos darle un margen de confianza a ese tal Agustín Fuentes, locutor de la emisora local, quien transmitía una contagiosa pasión y únicamente nos prometió muy buen rollo y bonitas palabras, entre otras, la de acordarse de nosotros cuando el proyecto de su festival alcanzara una cobertura decente y significativa.



Les aseguro amigos que valió la pena, a pesar del caos organizativo, ya que el Festival lo acabamos organizando prácticamente los grupos participantes, a quienes por cierto, incluso se nos cobró la entrada a la piscina municipal situada junto a lo que se denominaba “zona de acampada”. Aun así fue muy especial disfrutar de aquel pistoletazo de salida el viernes noche con Los Desahuciados de Armando Mazuecos, Luis Gonzalo, Ulises Fernández y compañía, hasta el último de los grupos extremeños que actuó en la noche del domingo.



La mayoría de formaciones que participó en aquella edición, desinteresadamente, con toda la ilusión del mundo, y corriendo además con todos los gastos, amén de aportar el material, se encontraron con el olvido y el ninguneo en las posteriores ediciones. Solamente algunos afortunados, bien por su irremediable éxito, y eso a pesar de no contar con las simpatías de la dirección, o el grado de amistad y afinidad que le unían con la persona de Agustín Fuentes, disfrutaron del privilegio que suponía aquella envidiable cobertura mediática a nivel nacional, de la que entre otros, era responsable el afamado Julio Ruiz, del programa Disco Grande de Radio 3.



Siempre agradecí personalmente que una figura de la radio que defendía la música no convencional, o música independiente, se tomara tan en serio aquel festival, y en especial los minutos de radio en directo que dedicaba a todos los grupos, sin excepción, que formaban el cartel.



A pesar de aquello, quien suscribe no puede olvidar algunos comentarios para enmarcar del famoso locutor, como aquella vez en la edición del 99 en la que se refirió a los montijanos Super 8, tras una más que discreta actuación, cómo "La gran esperanza extremeña”, mientras que al cuarteto pacense Lich (a los que los medios regionales tildaron de “excelente banda pacense” tras su actuación) nos presentó cómo a “ilustres veteranos”). 

Aun hoy, no me arrepiento de soltarle al periodista de Radio 3 con todo descaro, mala leche y peor café, en un descanso del programa en la emisora local de Alburquerque junto a toda la concurrencia: “Julio, perdona, gracias por lo de ilustres veteranos pero es que yo todavía tengo solo 20 años, me entran ganas de colgar las baquetas”.



También recuerdo, no sin evocar una pequeña sonrisa, aquella ocasión en la que segundos antes de abrir la edición de 2001 con Left Brothers, un miembro de la organización se interesó por mis sensaciones al estar a punto de debutar en un Festival como aquel. La verdad es que cuando le indiqué que era mi cuarta participación se quedó un poco cortado, pero seamos realistas, desde que el ContemPOPranea se convirtió en ese envidiado y fabuloso festival tan incomparable como especial, lo menos importante siempre fuimos los grupos de la tierra.

El afamado periodista Julio Ruiz de Radio 3 y el director del Festival Agustín Fuentes



Pero ante todo prevalece la trayectoria del gran festival por encima de la organización, de la que estoy convencido, ha paliado ya con los años aquellas pequeñas carencias y defectos que seguramente se producían por una mera cuestión de falta de experiencia.



Podría narrar mil anécdotas, como aquella edición del 2000 en la que por un descuido, provocado por alguna copa de más, pisé o desconecté algún cable entre bambalinas dejando sin monitores de referencia a los Fresones Rebeldes, o cómo aquella vez que Luis Gragera (Guitarrista de Lich) y el menda se hicieron con la chuleta del orden de canciones de Chucho y nos dirigimos hacia Fernando Alfaro con todo el morro del mundo para que nos la firmara, mientras el sorprendido cantante se encontraba aliviando la vejiga en un árbol tras la zona del Stage Back.



Podría evocar aquella impresionante actuación de Sexy Sadie en el 99 o la de Los Planetas en el año 2000, en la que los espectadores que abarrotábamos la ladera del Castillo parecíamos a punto de salir disparados a base de saltos hacia aquel viaje por el Sol junto a los granadinos. Tratar de definir el aire que se respiraba y las maravillosas sensaciones de aquellas noches de verano sería sin duda imposible sin una triste traición a la memoria de unos momentos irrepetibles.



Pero de entre tantas ediciones, con tantos artistas nacionales e incluso internacionales, siempre recordaré aquellas actuaciones del 96, plagadas de artistas extremeños, en la que la música de nuestra tierra y nuestros músicos se mostraron dueños de la Ladera del Castillo de Luna, reivindicando un Festival que es tan nuestro como de la organización. 

Ya va siendo hora que se le devuelva a la música extremeña la deuda moral que sin duda mantiene el Festival de Alburquerque, y desde estas lineas públicamente solicito a la dirección de ContemPOPranea que se plantee para la celebración de los 20 años del Festival, una jornada en la que la música extremeña y sus formaciones musicales se conviertan en los únicos protagonistas de lo que sin dura sería una edición irrepetible, especial y única... como aquella de 1996.


Publicado en LACARNE MAGAZINE en Junio de 2014

 
 
Entrevista en Cadena Ser

viernes, 8 de marzo de 2013

Mikel Erentxun. Grandes éxitos

Mikel Erentuxn se recupera de una pequeña intervención. Aun le queda mucho por hacer.


El músico donostiarra, Mikel Erentxun no pasa por un buen momento de salud. Erentxun, quien recientemente cumplió 48 años, se recupera desde hace unos días de una intervención quirúrgica a la que se le ha sometido tras una dolencia cardíaca causada por una obstrucción arterial.

La importante cobertura ofrecida en los medios ha sorprendido incluso al propio vocalista, ya que el que otrora fuera el cantante del recordado y exitoso dúo Duncan Dhu, no acostumbra a ser noticia en el siglo XXI salvo sospechosas y puntuales demandas de plagio, demandas por cierto cuyos fallos judiciales a favor del músico  no gozan del mismo revuelo ni idéntica trascendencia mediática.
Junto a Diego Vasallo publicó "Autobiografía"
el mejor disco que ha grabado un grupo español

No deja de ser tan lamentable como injusto el ninguneo al que el cantante vasco ha sido sometido en los últimos tiempos, ya que aunque lejos de alcanzar las cifras de venta de sus mejores años su producción musical sigue siendo importante y realiza innumerables actuaciones por todo el mundo, arrastrando tras de sí a un buen número importante de seguidores tanto en España como en América.

Tras la irrupción en España del movimiento “indie”, la crítica especializada y los programadores de los festivales más importantes, trataron de arrinconar a las "viejas glorias" de los 80 dándolos por acabados, y  así, importantes críticos musicales como Jesús Ordovás y Julio Ruiz se empeñaban en que los jóvenes del país escuchásemos a engendros como Los Fresones Rebeldes, La monja Enana, Meteosat o Nosotrash, mientras se ignoraban a grandes de los 80 y 90 como los mismos Duncan Dhu, Gabinete Caligari, Presuntos Implicados o Tam Tam Go!, al considerar que a estos ya no les quedaba nada nuevo que decir.
Compositor, cantante, guitarrista y también batería.

Salvo contadas y honrosas excepciones como pueden ser Los Planetas, Australian Blonde, o principalmente Deluxe, pocas bandas y artistas son los que han trascendido en el tiempo, mientras que algunas de aquellas “viejas glorias” continúan dignamente trabajando habiéndose adaptado a la nueva situación sin que a ninguno de los músicos se le hayan caído los anillos por volver a tocar en locales pequeños o ajustar su caché a los difíciles tiempos que corren.

Mikel Erentxun ha sido uno de ellos, y aunque ya no goza del mismo presupuesto para sus discos, ni de la misma promoción, y ni siquiera puede contar con los fabulosos músicos con los que siempre ha trabajado, se niega a que lo mantengan apartado de la música cual bulto sospechoso.

Muchos “indies” y modernos, tanto músicos, críticos como aficionados a la música, deberían preguntarse cómo es posible despreciar a un músico al que colegas como Mark Gardener (Cantante y guitarra de Ride), Alan McGee (Del sello Creation) o los hermanos Pete y Bruce Thomas (Base rítmica de Elvis Costello and the Attractions) respetan y valoran. Entre otras cosas porque seguramente ha vendido más discos y ofrecido más actuaciones que todos aquellos grupos “indies” juntos.


Duncan Dhu en una de sus primeras actuaciones

No hay mal que por bien no venga, y este susto ha devuelto a Mikel Erentxun a la primera plana de la actualidad. Muchos han vuelto a recordar los viejos discos, e incluso algunos se han enterado que los sigue publicando y continúa haciendo gira. Deseemos que los medios presten la misma atención a su próximo disco o gira que a sus problemas de salud.

Ya lo cantaba el propio Mikel: “Esta luz nunca se apagará”, y seguro que sigue brillando con luz propia, pues como él mismo insiste en una de sus canciones: “Mis grandes éxitos son todo lo que aún tengo que decir”.