Don de Loch Lomond

Don de Loch Lomond

miércoles, 13 de marzo de 2013

Ángel Manuel Gómez Espada



Ángel Manuel Gómez Espada
Ángel Manuel Gómez Espada. 

Dentro de la categoría "El loto azul" es un placer presentarles a un nuevo invitado, que no es otro que mi querido amigo “El Poeta”, Ángel Manuel Gómez Espada.

Mi amigo Ángel Gómez Espada con una camiseta que hace honor al cariñoso apelativo con el que me refiero a él.
Mi amigo Ángel Gómez Espada con una camiseta que hace honor al cariñoso apelativo con el que me refiero a él. FOTO: Sonia Marques
La verdad es que de mi íntimo amigo y compañero son pocas las cosas que puedo añadir, pues ya lo he citado con creces en numerosas menciones, tanto en mi blog como en algún artículo en Diario HOY.

Ángel Manuel Gómez Espadanacido en Murcia en 1972, y afincado hace ya 8 años en Badajoz, es un gran y reconocido poeta, como así lo demuestran los prestigiosos certámenes literarios que se ha adjudicado, al igual que sus numerosas colaboraciones en prensa y revistas especializadas.

Es autor de varios libros, de poesía y de narrativa, y además ayudante de dirección de la prestigiosa revista digital “El Coloquio de los Perros”.

Desde agosto de 2011 escribe con regularidad una columna semanal de opinión en el Diario HOY, "Sálvese quien quiera". Los lectores han encontrado en él una pluma fresca, ácida, nueva, irónica y hasta entrañable y poética en ocasiones.


Además de un melómano reconocido, es un devorador de buena literatura y un excelente gourmet. También es aficionado a la fotografía y como no podía ser de otra manera ostenta la autoría del prestigioso blog Rua dos Anjos Pretos.


de izquierda a derecha Enrique Falcó y Ángel Gómez Espada (La vida es una cerveza con los amigos)
de izquierda a derecha Enrique Falcó y Ángel Manuel Gómez Espada (La vida es una cerveza con los amigos) FOTO: Noelia Rodríguez Román
Poseedor de una bodega magnánima de toda clase de caldos, hace bueno su dicho de que la vida es una cerveza con los amigoso un vino, y así, generoso, como su bodega, siempre está dispuesto a descorchar su mejor botella para obsequiar a sus mejores amigos.

Me da igual que lo haya repetido en innumerables ocasiones, pero mi amigo Ángel hace bueno el famoso dicho de  Manolito “Gafotas”, aquel que insiste en que los mejores amigos son los que todavía están por conocer.

Dada su amabilidad habitual sumada al respeto que siente por los lectores de este blog, Ángel nos ofrece hoy un conjunto de poemas aún inéditos para el deleite de todos ustedes. Por lo tanto, sin más preámbulo, aquí les dejo con las espectaculares fotgrafías y la exquisita, nueva, advertida y aconsejable poesía de un buen compañero, excelente amigo, gran escritor y mejor persona.

Ángel Manuel Gómez Espada
Ángel Manuel Gómez Espada



Ángel Manuel Gómez Espada ARCHIPEL
Ángel Manuel Gómez Espada ARCHIPEL

ARCHIPEL
Así comienza todo.
Un parque,
Una pareja.

Comparten
Frío y galletas,
Unos auriculares,
Besos de aprendiz.
Así comienza todo.


II

Todo viaje parte de una isla.
Cada uno de nosotros
También es una isla.

El amor es una forma de viaje.
También.
Que cada uno lo combine como mejor pueda.


III

Unos regresan a la misma isla de siempre.
Otros se pasan la vida destejiendo calcetines,
Disfrazándose de Calipso o de Telémaco.
Los hay que callan,
Y los hay también que otorgan.
Muchos hablan para no decir nada,
Y se sostienen apenas con un vaso de agua.
Algunos viajan para no perderse en casa.

De vez en cuando se da el caso de gente
Que se acerca al mar en silencio,
Contempla la posibilidad insondable de la nada,
Se muerde la tentación obsesiva del viaje.
De entre ellos, unos pocos mojan los pies en el agua
Y andan hacia atrás, si el azar
O una ola les cubre  los zapatos,
Simples cangrejos.

A estos últimos habrás de temerlos.
Llámalos enemigo, cúbrete las espaldas.


IV

Somos islas.
Qué otra cosa sino islas
En una deriva interminable.
La dicha del viaje es sólo equiparable
Al miedo que provoca el regreso.
Saber que hay alguien que teje
Para nosotros una forma de vida
De la que siempre huimos
Y a la que siempre volvemos.


En una isla como ésta comienza todo.
La espera.
La costura.
La mirada perdida en el horizonte
El amor.
La literatura y la vida.

La pareja continúa compartiendo
Auriculares y galletas.

Hago mi foto. Les sonrío.
Me alejo del parque.
Marcho en silencio hacia Saint-Louis.
Otra isla.



Ángel Manuel Gómez Espada EL VIAJE INTERMINABLE
Ángel Manuel Gómez Espada EL VIAJE INTERMINABLE
   
EL VIAJE INTERMINABLE

A José Manuel Gallardo, moneda de pago

Desde la orilla este de este río eterno,
Donde en esta tarde de septiembre
Uno hasta pensaría en la posibilidad
De firmar la paz consigo mismo,

Ahora que, por fin, siento el frío:
Este frío acogedor, con el que uno despide
Al cada vez más aburrido y prolongado estío,
Como tan sólo puede ser acogedor el frío
En esta ciudad de esquinas que te dejan sin habla;

Ahora que me siento tan lejano
De la monotonía del trabajo y de los problemas
Que habitan y regentan mi pobre apartamento,
Que es como decir mi solitario reino,
Las dudas cotidianas que me asaltan;

Ahora que me siento tan lejano de todo eso
Y, por tanto, tan extraordinariamente vivo,
Con la placentera música de fondo
De los latidos de la mujer que quiero,
A pesar de que, algunos días, a su manera,
También se dedique a gobernar mi vida,

Doy las gracias por las películas
Que firmaron Von Trier, Allen y Almodóvar;

Por Granada y Córdoba y sus terrazas
Donde se puede beber un café a tiempo imparcial,
Sin necesidad de fijarse en las prisas de los demás;

Por las infancias que he vivido en La Mancha;

Por la fuerza de los colores imposibles de Van Gogh;

Por Mozart, claro, es evidente que por Mozart;
Y por Bob Dylan y Morente, el padre,
Para que no se queden en el tintero
Del olvido, cada día más seco;

Por el mar en blanco y negro y el sonido
Que de él guardo en mis recuerdos de niño;

Por las tardes sin prisas en el Malecón de mi ciudad
Con algo de Battiato en los auriculares,
Mientras entra descalza la primavera
Y dejan de escucharse las perversas máquinas que nos conducen;

Por el arroz con leche de mi abuela, las natillas de mi tía
Y los paseos hasta los columpios del Floridablanca con mi abuelo;

Por los alumnos que han pasado y que me mandan hermosas
Postales de islas míticas, y en las que me narran, entre otras cosas,
Que mi esfuerzo sirve para algo más que para acercarlos a un libro;

Por los amigos, que siempre que los necesito, se hallan
Al otro lado del hilo telefónico o dentro de una pequeña pantalla;

Por el alcohol que consumieron Pessoa, Poe y Baudelaire,
Por el alcohol que yo consumiré mezclado con amantes;

Por aquellas mujeres, que, de una manera o de otra, me dejaron
Recibir en préstamo durante años y a un interés ridículo
Sus cuerpos y sus ilusiones, hoy seguro que ya lejanas o apagadas;

Por poder disfrutar de esta ciudad única,
Que se dice tuya al primer instante,
Que se entrega ansiosa ya en la primera cita.

Y, mientras la tarde comienza a apagarse,
Doy gracias al mundo por ser mundo,
A pesar de nosotros y nuestra extraña manía de devastarlo,
Y hago unas cuantas fotografías repetidas de otros viajes,
De lugares para mí ya comunes, de los que jamás me canso,
Como tampoco se cansa uno de Kavafis, Jayam o Juan Ramón,
Mis propios paraísos particulares.

Como tampoco se cansa uno de regresar al cuerpo amado,
Tantas veces recorrido y retenido, cuerpo que se prolonga
Hasta esa mano que siempre te pareció diminuta,
Que sientes ahora que te acaricia la espalda y te dice,
Con ese suave y simple gesto, que ya va siendo hora,
Que habrá que cruzar el puente antes que anochezca
Para ir a contemplar, entrelazados
Como para una eternidad, la isla de St. Louis.



CRYING IN YOUR FACE
Ángel Manuel Gómez Espada CRYING IN YOUR FACE
Ángel Manuel Gómez Espada CRYING IN YOUR FACE


Me llamas por teléfono desde el trabajo,
Que estás llorando sin motivo aparente,
Que te duele horrores la cabeza.
Me dices bienvenido a mi realidad cotidiana,
Ésa de la que te olvidas cuando sales de mis sábanas.

Yo le digo que no sé quién es,
Que creo que se ha equivocado de teléfono,
Que los de audioconsulting no somos nosotros,
Que ellos trabajan en la séptima planta.

Te cuelgo y huyo.

Tanto me duele oírte llorar.
Tanto me duele.









Ángel Manuel Gómez Espada RESUMEN DEL VERANO
Ángel Manuel Gómez Espada RESUMEN DEL VERANO


RESUMEN DEL VERANO

Supimos por el olor del musgo
Que las nubes se acercaban veloces.
Ajenos a las advertencias maternales,
Caminamos cientos de metros para ver gotas de lluvia.

Ahora, con los pies frescos, cogidos de la mano,
Esperamos que el arco iris luzca.
Y sin mediar palabras, funámbulos, regresamos a casa.

La cena fría. Después llegarán los besos.
Y el recuerdo de esta breve tormenta
Mantendrá caliente nuestro amor.

Pronto ha de cubrir la nieve estos bosques.
Hará de nosotros otros.


Textos y fotografías publicadas por Ángel Manuel Gómez Espada el 02/11/2011

Adolfo Portillo Campini


Adolfo Portillo Campini. Mi querido amigo...mi "jefe"
Adolfo Portillo Campini. Mi "Jefe"

Hoy quiero presentarles una nueva categoría que espero sea del agrado de todos ustedes. Se trata ni más ni menos que de la sección “El loto azul” en la que de cuando en cuando les iré presentando a una persona que escribirá un post para ustedes.
   

El primer invitado no podía ser otro sino mi primer gran amigo de la infancia, Adolfo Portillo Campini. Creo que no todo el mundo puede presumir de tener un amigo desde los 5 años de edad, y haber vivido tantas y distintas etapas de nuestra vida juntos.

 Adolfo y yo tenemos tantas cosas en común, que a pesar de ser físicamente opuestos cualquiera nos confundiría por nuestra manera de hablar, por las chorradas que decimos y sobre todo por nuestro increíble sentido del humor. Los dos somos del Real Madrid, y compartimos de siempre afición por los cómics, los libros, series, películas, mujeres y todas esas cosas de la edad

Esa química como personas también transcendió a niveles musicales, ya que como músicos compartimos larga lista de ensayos, conciertos e incluso autoría de canciones.

A
Adolfo P. Campini en Cáceres (2004) tras una actuación con Left Brothers

Adolfo siempre fue un tío muy listo, bastante más inteligente que yo, y aunque el menda jugaba mejor al baloncesto él siempre entendió mejor las matemáticas y el inglés, y tantas otras asignaturas que con benevolente paciencia me ayudó en su día a aprobar.

Aunque como mantengo desde hace muchos años, está muy tonto desde segundo de BUP, yo sigo queriéndolo con locura. Lamentablemente hace tiempo que nuestra relación no es tan fluida como antaño, cosas de la vida, aun así siempre está presente en mis pensamientos y en mi corazón, y por ello he decidido que tenía que ser la primera persona en inaugurar esta sección.

Adolfo Portillo Campini, además de un innegable talento musical, ostenta un divertido blog: "El bajista bajito" que aunque su trabajo y proyectos musicales no le permiten actualizar con frecuencia, no puedo dejar de recomendarlo a todos ustedes.

Sin más preámbulos les presento a una persona imprescindible en mi vida: Adolfo Portillo Campini.


Pan, chocolate y tebeos

Mi amigo de la infancia Enrique me pidió hace un tiempo una colaboración para su exitoso blog, y tras devanarme los sesos buscando un tema idóneo durante unos días, y la presión necesaria por su parte, ya que Enrique siempre fue muy pesad…  convincente, la respuesta cayó por su propio peso. 

Mi admirado Falcó habla en su blog con cierta frecuencia sobre cómics, afición que  compartíamos cuando éramos unos tiernos retoños, y aún hoy compartimos. Así que, armado con un lápiz y folios me hice un bocadillo de chorizo con tulipán y me dispuse a rememorar las meriendas de la infancia, mi hora favorita para devorar tebeos.

Recuerdo cuando descubrimos de churumbeles que en la zona infantil - juvenil de la biblioteca pública había cientos de cómics. Fue como ver el mar por primera vez, se habría un universo inexplorado ante nosotros. Uno tras otro, nos bebíamos cómics míticos como “Chapeau el esmirriau” o “El sulfato atómico” de Ibáñez, cómics de Lucky Luke,  Astérix o de Tintín, tebeos de Escobar, Vázquez… pero entre todos ellos sentía predilección por Superlópez, el personaje de Jan.

Menos mediático que Ibáñez, Hergé o Goscinny y Uderzo, Jan poseía un estilo muy reconocible aunque con claras influencias de la escuela Bruguera.  El primer libro de nuestro superhéroe cañí fue editado en 1980, y fue en esa década donde el prolífico autor parió varias joyas tales como El supergrupoEl señor de los chupetes, fantástico homenaje a la famosa saga de Tolkien, Los cabecicubosLa caja de Pandora, una gran lección de mitología clásica que todos los niños deberían leer, Al centro de la tierra, que como bien imaginarán está inspirado en la novela de Julio Verne y en 1989, Los petisos carambanales y otras petisoperías, libro ante el que me pongo en pie quitándome la boina. 

En este último tebeo, Jan crea un alfabeto de símbolos y para descubrir qué dicen los petisos carambanales, entrañables muñequetes amarillos de menos de un palmo,  debías traducir previamente letra por letra sus bocadillos. Muy original y un ejercicio con el que disfrutabas el doble de aquel maravilloso libro. Posteriormente, el dibujante leonés ha llegado a crear hasta 54 libros de aventuras de este personaje, aunque yo me quedo con la primera época.

Actualmente creo que Enrique está leyendo manga y sigue repasando a su adorado Tintín. Yo me he lanzado por otros derroteros, y soy muy seguidor de autores indies españoles (malditas etiquetas) como Juanjo Sáez, LuisD, Paco Roca (este es menos indie) o para mí el mejor, el premiado autor extremeño Fermín Solís

Si tienen oportunidad, no se pierdan sus obras, es un orgullo para los extremeños tener creadores capaces de alumbrar joyas tales como “Buñuel en el laberinto de las tortugas”.

Gracias, amigo , por contar con un humilde servidor para tu blog. 

Un abrazo.

Escrito por Adolfo Portillo Campini el 21/10/2011









martes, 12 de marzo de 2013

Tintín es inocente


Enrique Falcó. Tintinólogo.
Tintín en el Congo, con diferencia, junto a Los Soviets y a Tintín en América uno de los ejemplares de los que guardo menor interés de mi querido reportero.
Tintín en el Congo, con diferencia, junto a Los Soviets y a Tintín en América uno de los ejemplares de los que guardo menor interés de mi querido reportero.
      “Tintín en el Congo” era uno de los pocos ejemplares de las aventuras de mi querido Tintín que no podía encontrar de pequeño en la biblioteca de mi padre. Allí sin embargo siempre estaba uno de mis favoritos, “El Cangrejo de las Pinzas de Oro”, la primera aventura que protagonizaría Tintín junto al viejo Capitán Haddock, íntimo del LOCH LOMOND como quien suscribe, y con su interminable y desternillante lista de insultos y abruptos.

      También la doble aventura de "El Secreto del Unicornio” y “El Tesoro de Rackham El Rojo” que me maravillaban y devoraba como unas 150 veces al cabo de la semana.  La historia del Congo sin embargo apenas la habré leído una docena de veces en mi vida, y no miento si comparto con ustedes que junto a “Tintín en el país de los Soviet”, y quizás “Tintín en América” es uno de los cómics del periodista (el mejor periodista del mundo entero) que considero prescindible para todo aquel que quiera descubrir la magia de la mayor creación de Hergé.

     Jamás recomendaría su lectura a un joven ávido de adentrarse en el fascinante universo del simpático reportero del mechón, porque como en toda fase de un gran artista, los comienzos no son sino la base donde se han de forjar sus mayores éxitos en el futuro.

El bravo Tintín nunca cedió al desánimo para encontrar a su querido amigo Tchang al que todos daban por muerto.
El bravo Tintín nunca cedió al desánimo para encontrar a su querido amigo Tchang al que todos daban por muerto.

La primera vez que pude disfrutar de su lectura no fue sino en la biblioteca de mi colegio, El General Navarro de Badajoz

No se me olvidará nunca que mi amigo Adolfo Campini, gran aficionado también a sus aventuras, se me adelantó y tuvieron que pasar varios días para que lo devolviera y pudiera tomarlo prestado. No me agradó especialmente.




Los congoleses aparecen reflejados como un poco idiotas la verdad. Llaman a Tintín “Siñor” y éste los engaña y domina con excesiva facilidad. El maltrato a los animales es otro de los temas que no me hace ni puñetera gracia. Nunca me imaginé que Tintín pudiera sentir afición por la caza ni aniquilar de forma tan salvaje e innecesaria a un rinoceronte con dinamita como ocurre en el álbum. Algo que jamás permitiría el Tintín de “La Isla Negra” cuyo “monstruo”, el gorila Ranko, quien atemorizaba a los visitantes de las ruinas del Castillo de Ben More, lloraba desconsolado cuando se despedía del noble Tintín, quien lo liberó de sus opresores y lo donó al Zoo de Glasgow. O aquel Tintín que no podía evitar las lágrimas mientras creía que los malvados secuaces de Rastapopoulos habían asesinado a balazos a su querido perro Milú en “Vuelo 714 para Sidney”.

Tintín, el bravo y valroso periodista, siempre deja huella por donde pasa.
Tintín, el bravo y valroso periodista, siempre deja huella por donde pasa.

El del Congo no es más que el resultado de una serie de circunstancias en las que  George Remí se vio envuelto a principio del año 30. 

El antiguo y vasto Congo Belga, el actual Congo, necesitaba promoción, y nadie más apropiado que el famoso reportero Tintín para suscitar el interés de los jóvenes Belgas. El problema fue, que al contrario de lo que ocurriría años más tarde, donde la documentación de Hergé era tan exquisita como enfermiza, el conocimiento sobre el tema a tratar era prácticamente nulo y Hergé se vio obligado a basarse en antiguos prejuicios de la época, tan lamentables como desafortunados.

Él mismo catalogaría años más tarde aquel suceso como un error de juventud.

Aun así, mi menda animaría a su lectura una vez disfrutado algunas de sus más épicas aventuras, como curiosidad, como el principio de la forja del mito. Y de acuerdo que quizás el álbum de Hergé es infantilista, racista, paternalista, y muestra una imagen imposible de un país y una raza, pero aun así es necesario para la transformación de un personaje que vuelve loco a millones de personas desde hace más de 80 años.

Lamentablemente, dicho cómic se enfrenta desde el pasado viernes a un juicio por racismo ante un tribunal belga, animado por un (supongo) aburrido y ofendidísimo ciudadano congolés que reclama la prohibición de la obra o la introducción de un mensaje de advertencia sobre su contenido.


¡Qué vergüenza! Al bravísimo, noble y valeroso Tintín lo quieren condenar por un desliz de su creador cuando éste contaba tan solo con 23 años. De nada sirve que se jugara la vida en “El Loto Azul” para salvar a su joven amigo chino Tchang de morir ahogado en un río, o sortear mil peligros para volver a rescatarlo de un accidente aéreo en las cimas nevadas del Himalaya, viéndoselas incluso con el legendario Yeti, el abominable hombre de las nieves. Tampoco que limpiara Chicago de Gansters y que acabara con el mismo Al Capone.

En ningún momento  mostrarán clemencia al intrépido Tintín por haber sido el primer hombre en pisar la Luna, o por acabar con el tráfico de Opio en Shangai. No obtendrá ningún trato especial ni de favor alguno por ayudar a S.M. Muskar XII a recuperar el Cetro de Ottokar y evitar así un golpe de estado en Sildavia. ¡Parece mentira que quieran condenar por racista al mismo Tintín que salvó a un grupo de africanos de ser vendidos como esclavos cuando acudían en peregrinación a La meca!

Allá ese ciudadano congolés con su conciencia en su afán por condenar a quien es un ejemplo a seguir para los hombres.

Esperemos que la justicia no flaquee y el gran Tintín pueda salir indemne del daño y limpiar aún más su buen nombre.

¡Lo siguiente será una denuncia por maltrato infantil por la merecida azotaina que Tintín le propina al “corderito de azúcar” Abdallah en “Tintín en el país del oro negro"!
No hay vuelta de hoja. Ni debate alguno. Tintín es inocente. “Yo incluso añadiré algo más mi querido Hernández. No hay salsa de soja ni petate alguno, pues es inocente Tintín”.


Publicado en Diario HOY el 02/10/2011

sábado, 9 de marzo de 2013

Dogma

Dogma: La película del cineasta Kevin Smith

Las instituciones religiosas, y no hablo sólo de la Iglesia Católica, sino de todas las doctrinas religiosas, no saben o no quieren adaptarse a los nuevos tiempos. Rechazan constantemente enfrentarse a problemas serios, actuales y necesarios, que a todos pueden afectarnos de alguna manera: Preservativos, aborto, transfusiones de sangre, homosexualidad, misoginia, castidad o abusos a menores, por citar solamente algunos que me arriban a la sesera.

Hablo desde mi experiencia (o inexperiencia a mis sólo 34 años que dirán algunos) y juventud, y ante todo quiero mostrarme cauto y muy respetuoso con la fe del personal, antes de que éste empiece a ciscarse en mis muertos y me tilden de hereje y sacrílego

Su seguro servidor está bautizado, ha recibido la Primera Comunión y la Confirmación y, aún así, hace ya muchísimos años que no cree en ese Dios ni en ese cielo azul tan magnífico que nos venden y, para serles franco, tampoco piensa que vaya a quemarse en las calderas del infierno más de lo que puede chamuscarse en una mañana de playa sin crema protectora. Ustedes ya me entienden.



El menda, que permítanme indicarles, no es tonto, es consciente de la complejidad del asunto y, como cualquiera, se cuestiona desde hace muchos lustros las grandes preguntas de la humanidad: ¿De dónde venimos?, ¿A dónde vamos? Y, sobre todo, el eterno interrogante: ¿Por qué estamos aquí?

Desde que el hombre es hombre no ha dejado de utilizar la violencia para imponer sus creencias a sus semejantes, dejando un reguero de sangre y destrucción a cada paso. En el nombre de Dios se han cometido crímenes tan atroces y terribles que valga la expresión no hay Dios que lo justifique.

Las creencias son muy peligrosas y pueden llegar a volver loca a la gente. Una persona con ‘creencias’ puede entregarse a los demás, ayudando hasta extrememos inimaginables, pero otras personas también ‘creyentes’ luchan y matan por su credo, cegadas de ira, sin importarles qué y cómo. Son capaces de cometer cualquier acción para ponerla en práctica por muy drástica que resulte.

Hay personas con ‘creencias’ para las que el fin justifica los medios, y lo que es peor, sin importar éstos o sus consecuencias. Tal fanatismo nunca podrá conducir a nada bueno.

Homer tiene ideas y Flanders creencias. ¿Cuál es más feliz?

En mi humilde y sincera opinión, para conseguir la anhelada paz y felicidad espiritual en nuestro interior, es muchísimo mejor y tremendamente más práctico tener simplemente ‘ideas’.


Cierto es que también hay y siempre habrá ideas manifiestamente mejorables y hasta abominables, pero las ideas no son para siempre

Las creencias se profesan, por el contrario las ideas simplemente se intentan poner en práctica. Una creencia puede ‘envenenar’ nuestra alma lentamente resistiendo ya como algo imperecedero o innato en nuestra naturaleza. Una idea sin embargo puede ser cambiada, modificada, revisada, olvidada incluso sin que nuestra moralidad, conciencia o sentido del deber nos jueguen una mala pasada.

Las críticas constructivas pueden ayudar a cambiarlas. Nuestro modo de ver las cosas también, así como nuestras experiencias en la vida, en el amor o en el trabajo. ¡Tengamos buenas ideas para con los demás, sin importarnos su condición o su credo! ¡Ideemos como ser mejores personas! Basemos nuestra vida en las buenas ideas, que nos conducirán irremediablemente hacia las buenas acciones.

Así sea. Amigos: No sé que me deparará la vida más allá de la muerte, pues ya les adelanto que no ‘creo’ absolutamente en nada. Pero lo que sí es cierto es que, como ustedes sospecharán, tengo una buena ‘idea’.

viernes, 8 de marzo de 2013

Mikel Erentxun. Grandes éxitos

Mikel Erentuxn se recupera de una pequeña intervención. Aun le queda mucho por hacer.


El músico donostiarra, Mikel Erentxun no pasa por un buen momento de salud. Erentxun, quien recientemente cumplió 48 años, se recupera desde hace unos días de una intervención quirúrgica a la que se le ha sometido tras una dolencia cardíaca causada por una obstrucción arterial.

La importante cobertura ofrecida en los medios ha sorprendido incluso al propio vocalista, ya que el que otrora fuera el cantante del recordado y exitoso dúo Duncan Dhu, no acostumbra a ser noticia en el siglo XXI salvo sospechosas y puntuales demandas de plagio, demandas por cierto cuyos fallos judiciales a favor del músico  no gozan del mismo revuelo ni idéntica trascendencia mediática.
Junto a Diego Vasallo publicó "Autobiografía"
el mejor disco que ha grabado un grupo español

No deja de ser tan lamentable como injusto el ninguneo al que el cantante vasco ha sido sometido en los últimos tiempos, ya que aunque lejos de alcanzar las cifras de venta de sus mejores años su producción musical sigue siendo importante y realiza innumerables actuaciones por todo el mundo, arrastrando tras de sí a un buen número importante de seguidores tanto en España como en América.

Tras la irrupción en España del movimiento “indie”, la crítica especializada y los programadores de los festivales más importantes, trataron de arrinconar a las "viejas glorias" de los 80 dándolos por acabados, y  así, importantes críticos musicales como Jesús Ordovás y Julio Ruiz se empeñaban en que los jóvenes del país escuchásemos a engendros como Los Fresones Rebeldes, La monja Enana, Meteosat o Nosotrash, mientras se ignoraban a grandes de los 80 y 90 como los mismos Duncan Dhu, Gabinete Caligari, Presuntos Implicados o Tam Tam Go!, al considerar que a estos ya no les quedaba nada nuevo que decir.
Compositor, cantante, guitarrista y también batería.

Salvo contadas y honrosas excepciones como pueden ser Los Planetas, Australian Blonde, o principalmente Deluxe, pocas bandas y artistas son los que han trascendido en el tiempo, mientras que algunas de aquellas “viejas glorias” continúan dignamente trabajando habiéndose adaptado a la nueva situación sin que a ninguno de los músicos se le hayan caído los anillos por volver a tocar en locales pequeños o ajustar su caché a los difíciles tiempos que corren.

Mikel Erentxun ha sido uno de ellos, y aunque ya no goza del mismo presupuesto para sus discos, ni de la misma promoción, y ni siquiera puede contar con los fabulosos músicos con los que siempre ha trabajado, se niega a que lo mantengan apartado de la música cual bulto sospechoso.

Muchos “indies” y modernos, tanto músicos, críticos como aficionados a la música, deberían preguntarse cómo es posible despreciar a un músico al que colegas como Mark Gardener (Cantante y guitarra de Ride), Alan McGee (Del sello Creation) o los hermanos Pete y Bruce Thomas (Base rítmica de Elvis Costello and the Attractions) respetan y valoran. Entre otras cosas porque seguramente ha vendido más discos y ofrecido más actuaciones que todos aquellos grupos “indies” juntos.


Duncan Dhu en una de sus primeras actuaciones

No hay mal que por bien no venga, y este susto ha devuelto a Mikel Erentxun a la primera plana de la actualidad. Muchos han vuelto a recordar los viejos discos, e incluso algunos se han enterado que los sigue publicando y continúa haciendo gira. Deseemos que los medios presten la misma atención a su próximo disco o gira que a sus problemas de salud.

Ya lo cantaba el propio Mikel: “Esta luz nunca se apagará”, y seguro que sigue brillando con luz propia, pues como él mismo insiste en una de sus canciones: “Mis grandes éxitos son todo lo que aún tengo que decir”.