Don de Loch Lomond

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lunes, 25 de febrero de 2013

Mejor película, mejor director


Ben Afleck con el merecido Oscar a su película "Argo"

Uno se lo dan a quien pone el arte…y el otro a quien pone la pasta”. 

De esta gráfica manera explicaba Eva H. en la Gala de los Premios Goya del pasado 2012 las diferencias existentes entre los Goya a mejor director y mejor película.

Curiosamente, este año, tanto en los Goya 2013 como más recientemente en la Ceremonia de los Oscar, se ha producido el hecho poco habitual de corresponder a diferentes candidaturas mejor película y mejor director, algo que al menda le resulta ilógico e inexplicable.
Afleck y Damon con su Oscar en 1997

 En una película el director es primordial, imprescindible, y sea cual sea el reparto, el guion, el vestuario y todo lo demás, la película no será sino resultado final de su trabajo. Una película será siempre del director, por mucho que el productor sea el que elija a éste en muchas ocasiones.

Se da la circunstancia, de que Ben Afleck, (quien por cierto ya ganó un Oscar como guionista junto a Matt Damon por "El indomable Will Hunting") director de la agraciada película “Argo”, es también el productor de la cinta, junto a George Clooney y Grant Heslov, y en este caso la incoherencia de la Academia tiene mínimas consecuencias para este gran artista, que goza de mis simpatías desde que se convirtió en actor fetiche junto a Jason Lee para las New Jersey Chronicles de Kevin Smith.
Ben Afleck junto a Jason Lee en la inolvidable "Persiguiendo a Amy"


El premio a mejor película debería llevar anexo indivisiblemente también el de mejor director

Ya sean los Goya, los Oscar o los Globos de Oro, cuando otorgan el premio a la mejor película a una cinta en la que el director no ha sido galardonado, se produce la peor de las contradicciones amén de un despropósito tan frívolo como cruel.

Mejor película, mejor dirección. Las películas son del directorEsta es mi opinión…y yo la comparto.