Don de Loch Lomond

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sábado, 5 de septiembre de 2015

El bajo. Ese ese desconocido imprescindible



El bajo. El patito feo de quintetos y cuartetos musicales. La hermana pequeña de la guitarra eléctrica, incluso en ocasiones la prima feúcha y con aparato en los piños para algunos entendidos de pacotilla.
Existen quienes afirman que detrás de un bajo no hay más que un guitarristra frustrado, y como imaginarán, quien despieza la mejor carnaca mensual para los amigos de esta carnicería no puede estar más en desacuerdo.

Es cierto que muchos músicos llegan a colocarse antes sus cuatro cuerdas por mera necesidad, casualidad o incluso por qué no, también por cierta curiosidad, pero de ahí a que tras sus escalas graves se oculte un guitarrista poco habilidoso dista mucho de la realidad. Qué quieren que les diga, jamás se me ocurriría pensar en Flea como un músico con escaso arte y mínimas habilidades técnicas
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El problema de los que desprecian su particular sonido suele ser casi siempre el mismo. No saben lo que es un bajo, y que me corten la cabeza si saben para qué sirve. Y lamentablemente nunca lo han escuchado. Y no es que sea algo fácil. Aún recuerdo la primera vez que por fin escuché el bajo, con apenas doce años. Acababa de descubrir a The Beatles escuchando “Drive my car” en el viejo walkman de un compañero de clase, y poco a poco me iba documentando de la historia de aquellos cuatro muchachos que habían conseguido llegar a lo más alto. En aquellas primeras fotos y videos lo descubrí. Aquella guitarra del vanidoso McCartney parecía especial, y no pude dejar de apreciar la curiosidad del grosor de sus cuerdas, que a la postre eran dos menos que las de Lennon y Harrison. 

Sabía distinguir el sonido de una batería, un teclado, guitarras electricas e incluso instrumentos de cuerda o viento, pero… ¿Que narices era aquello de un bajo?

El placer de descubrir por fin aquellas notas graves en el puente del “In my life” de The Beatles fue un placer parejo a contemplar el mar por primera vez. De repente aquel instrumento se convirtió en mi favorito para escuchar a pesar de ser un fanático de la batería. Empezaba incluso a valorar las canciones si estas tenían o no una línea de bajo interesante, ejercicio por cierto que jamas he abandonado. Me gusta pensar en el bajo como algo más que una guitarra que toca las notas graves para sustentar la melodía. El bajo no ha de ser solo una parte del conglomerado con el que empezar a construir un tema, pues puede en ocasiones convertirse en pieza maestra de una canción, y por supuesto tener sus momentos destacados.


Cantar mientras además te acompañas con un instrumento es algo que sin lugar a dudas se antoja como una faena harto complicada, ahora bien, cantar mientras tocas el bajo y además conseguir que este sea interesante es una proeza al alcance de muy pocos, por lo que siempre he sentido gran veneración por los bajistas-cantantes, y no sólo por mi amigo McCartney, sin lugar a dudas el mejor bajista de la historia. Sting también ha sido un artista que se ha resistido a que un instrumento tan bello pase a segundo plano, y al igual que el viejo Paul ha conseguido con cierta fortuna llevar el peso de muchos de sus grandes éxitos con tan particular instrumento.

Desde el mostrador de esta particular carnicería, recomendaría a mis consumidores revisar la carrera de los Jackson Five, y descubrir al “otro” cantante del famoso quinteto (muchos desconocen que hubiera otra voz principal que no fuera la del gran Michael Jackson) Jermaine Jackson, a la postre también bajista del grupo, por el que también siento cierta debilidad. La complejidad de sus melódicas líneas eran interpretadas a la perfección en directo, tanto en la del grupo con sus hermanos como en su recomendable carrera en solitario
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No podemos olvidarnos de algunos excelentes cantantes bajistas a nivel nacional como Nacho Campillo de Tam Tam Go!, que ha ejecutado excelentes lineas de bajo para la historia de la música pop española (y además siendo pacense, bien por él).
Nuestra región extremeña es sin lugar a dudas cuna de grandes bajistas, Luis Gonzalo García de Los Desahuciados o Adolfo Campini por poner algún ejemplo, pero es cierto que no parece ser este instrumento el preferido de los cantantes de nuestra región
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Si hablamos de bajistas cantantes es justo y necesario remontarse a finales de los 90, cuando una veinteañera formación pacense LICH se presentaba en formato de trío ante su primera maqueta y actuaciones. Jesús García García, más conocido como Chuli (además de Lich ha militado en Diva o News Solaris entre otros proyectos) tuvo que aparcar su guitarra eléctrica y adueñarse del bajo por necesidad, consiguiendo algunas de las líneas de bajo más bonitas que han escuchado estas orejitas que me dio mi santa madre. Aun recuerdo la melodía de “La Casa de Colores”, tan sencilla como hermosa y de cierta complejidad interpretativa a la hora de llevar el peso vocal.

Como batería, en mis conciertos siempre requería la presencia importante del bajo en mis monitores, excepto en una ocasión en un concierto, en la Sala Maravillas de Madrid, con el entonces cuarteto pacense LICH y Óscar Vadillo al bajo y segunda voz. En aquella ocasión, al genial músico pacense le aconteció la singular paranolla de que su bajo no se oía y no paró de subirse el volumen en la prueba de sonido hasta que consiguió que a los demás miembros del grupo nos temblaran los carrillos de la cara a cada nota ejecutada. Todos sin excepción solicitamos al técnico que eliminara totalmente el bajo de nuestros monitores. Lo sentíamos en cada milímetro de nuestro cuerpo.

El bajo es un instrumento maravilloso que puede aportarles mucho. Les animo a tratar de aprender a escucharlo, a fijarse en él y disfrutar de su peculiar sonido. Verán cómo desde entonces las canciones le parecen más completas
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Y ahora les dejo que voy a disfrutar de una buena sesión de canciones con bajos espectaculares… y quiero sentir el bajo en mi cara.



jueves, 29 de enero de 2015

Enrique Falcó en "Adivina quien viene a cenar esta noche" en Canal Extremadura Radio.

José Carlos Macías, conductor del espacio: "Adivina quien viene a cenar esta noche" 
en Canal Extremadura Radio

Ha sido un placer, amén de un inmerecidísimo honor, asistir como invitado a una cena en El Atrio con el gran José Carlos Macías, quien a modo de deliciosa sobremesa ha tratado de descubrirme a los oyentes de Canal Extremadura Radio a través de mi faceta de músico, escritor, bloguero y colaborador en los medios. 

No ha pasado por alto mis preferencias musicales, literarias y cinéfilas, de las que hemos escuchado trozos y fragmentos. 

Así por ejemplo han sonado temas de U2, "Sunday Bloody Sunday", The Beatles, "Drive my car", Nirvana, "Lithium", Gabinete Caligari, "Queridos Camaradas" y Smashing Pumpkins, "Tonight tonight".

También hemos escuchado textos de Tintín, El Quijote, El Perfume y La Venganza de Don Mendo.

Y por supuesto han sonado fragmentos de El padrino, La Vida de Brian, El perfume y Regreso al Futuro.



Además, Juan Carlos Acosta ha realizado una presentación tronchante e inmejorable de mi persona, y grandes amigos como Don Manuel Pecellín Lancharro, Adolfo Portillo Campini, Ángel Manuel Gómez Espada, José María Da Silva y mi padre, Enrique García Calderón, han dejado testigo de hechos y anécdotas que me han hecho reír y emocionar.

Hoy más que nunca espero que hayáis disfrutado una de las cosas más bonitas que me ha dado la radio, y me encantaría que compartiérais el audio y lo comentárais.

Muchas gracias a todos los anteriormente citados que habéis colaborado para que sea tan especial.





miércoles, 7 de enero de 2015

Los Ganglios. LUBRICANTE sí, PORC supuesto

Rafael Filete, Xoxé Tétano y Leli Loro...  El grupo más increíble, irrepetible y original del momento.
A comienzos de la denominada década del 2000 Internet aun no había supuesto la necesaria revolución que demandaba el demacrado mundo de la música. El mercado discográfico, anclado aun bajo el yugo de los 80 y 90, permanecía ajeno a la por entonces tímida amenaza de la piratería, los precios seguían desorbitados y muy pocos eran conscientes de lo relevante y práctico en que La Red podía llegar a convertirse.

A los superventas comerciales arropados por radio fórmulas como podían ser La Oreja de Van Goth o Estopa, iba a sumárseles en breve un sin fín de productos recién salidos de un programa de televisión, Operación Triunfo, que sin duda consiguirían reventar y saturar el mercado discográfico hasta que la burbuja explotó con contundencia en la nariz de más de una poderosa discográfica y distribuidora.

Sin embargo no pocos héroes se atrevían por aquellos años a inmiscuírse en los confusos y oscuros caminos de Internet, desarrollando sus propias páginas y sitios web, incluso animándose a crear sus propias canciones en sonido midi, lo más in y moderno por aquella época.

Recuerdo que Los Left Brothers fuimos de los primeros en tener nuestro propio espacio, y aun así, cuando ni siquiera existía aun una tarifa plana, ya contábamos con nuestra propia web, con correo electrónico, foro de discusión, fotos, novedades y contactos para contratación. El responsable era nuestro bajista, Adolfo Campini, que fue quien nos enseñó a muchos a principio de los 90 qué demonios era aquello de Internet y el amplio e inagotable abanico de posibilidades que ofrecía más allá de innumerables culos y tetas.

Precisamente fue Campini, siempre al tanto de las novedades en el particular mundo virtual, quien en una fiesta de la época, con la premeditación y alevosía propia de unos veinteañeros que solo pretendían pasarlo bien, nos descubrió a un artista tan sorprendente como inesperado en aquellos momentos de inestabilidad musical. Se hacía llamar XoxéTétano, y por lo que sabíamos era de Montijo. Ofrecía unas creaciones que a la primera escucha resultaban algo desconcertantes, pero que si embargo, ya destacaban por su peculiar sentido del humor

"¡AY Robocó Robocó!" .... increíble, inolvidable e insuperable tema de Xoxé Tétano..... cómo se le ocurriría!!!!
 

He de reconocer, que como la mayoría, la primera vez que escuché: "Ay robocó robocó" pensé que el tal Xoxé Tétano estaba como una puta cabra, pero aun así pasamos una noche divertida e irrepetible, y bailamos y nos reimos mucho con "el Pedro Blas", "Mis Badajoz", "Motín de Esquilache" y "La guapa y los Ninjas". 

Todas aquellas canciones incluían el nexo común del humor surrealista y sus letras captaban poderosísimamente la atención del personal, quien las coreaba al unísono una y otra vez.

Poco a poco fuimos descubriendo en aquellas canciones detalles que a la primera escucha e inmersos en la farra y el cachondeo se nos escapaban. A todos nos encantaba la voz en off perteneciente a la película de Robocop, en especial ese "Televisión fuera" que junto a la programación de batería machacona abría el tema estrella, con la colaboración inestimable nada menos que de Manuela Roque como voz principal. El bajo de la canción, grabado con guitarra española nos pareció soberbio y realmente imaginativo, por lo que comenzamos a preguntarnos si bien aquel supuesto majara no se estaría cachondeando de nosotros demostrando ser mucho más inteligente e irónico de lo que creíamos en un principio. Me prometí no perderle la pista, y he de reconocer que aunque lo hubiera pretendido me habría sido imposible.

El tiempo nos fue demostrando que efectivamente lo de Xoxé Tétano no era sino el germen de lo que algún día sin duda sería un proyecto más que relevante en el panorama musical. Primero con Puctum y finalmente con Los Ganglios se gestó una de las formaciones más originales, atrevidas, diferentes, innovadoras, frescas e inclasificables del momento. En Rafael Filete y Leli Loro, Xoxé tétano ha encontrado el complemento perfecto a su innegable ingenio e inteligencia, amén de un pequeña PYME familiar.

Insisten en que últimamente los tres trabajan más juntos que nunca, y desde luego no se puede negar que dicha unión ha ayudado en la consecución de un sonido más definido, limpio y pulido, con más calidad, preocupado de una producción sonora mas sin detrimento alguno de ironía, surrealismo o sentido del humor en sus letras.


A Los Ganglios no puede definírseles como un grupo de música convencional, pues es innegable que lo suyo es un proyecto audio-arte-visual en toda regla, en donde una canción, un video, un cómic, una foto (véase "Viejo sátiro hipertenso") o una ilustración no hacen más que complementarse y enriquecerse formando un todo único en el tiempo.

Lo de Los Ganglios es algo parecido a disfrutar con una película como El Padrino, que te agarra por los huevos y te anima a conocer la novela, la cual te aporta aun más datos y entretenimiento provocando esa fascinación y frikismo que solo consiguen determinadas obras de arte.

Cualquiera que trate de buscar explicación a Los Ganglios, de entender lo que hacen, o de vislumbrar más allá de por qué hacen lo que hacen y como lo hacen, está perdiendo un tiempo precioso que debería aprovechar en disfrutar y divertirse con ellos.

Si hay algo que no se entiende es cómo ha tenido que pasar tanto tiempo para que llegaran a nuestras vidas. De Xoxé Tétano, Rafael Filete y Leli Loro se desprende que son personas instruídas y cultas. Ostentan una educación y una cultura que sin duda se refleja en sus letras. Algunos opinan que han nacido tarde y que sin duda hubieran sido abanderados de la famosa "Movida" de los 80. Quien suscribe sin embargo piensa que no han podido nacer en mejor momento, sin pasar por alto que todos aquellos artífices ochenteros no le llegan a estos tres ni a la altura de los tobillos.

Aunque quizás su mayor obra conjunta sea el tema-videoclip "¡HAY!" (con una increíble y sorprendente producción que ya quisieran muchos grupos superventas) "LUBRICANTE (GorDiscos 2014) es sin duda el mejor LP de Los Ganglios.




Aunque algunas canciones no sean nuevas se agradece sin embargo la mejora y la pureza en el resultado final, con sorpredentes giros vocales de Xoxé en la anteriormente citada "Viejo Sátiro Hipertenso", las nuevas programaciones de "LOL" y "Yayo Humberto" o el espectacular bajo de "Gafas de Aluminio Telefunken".



Buena parte del disco denota un entrañable homenaje continuo a los años 80, Así se desprende en temas como "VHS" en donde además del famoso ritmo de teclados de aquellos "Casio" que casi todo teníamos en casa se intuye una melodía pareja a aquellas series de animación japonesas a lo Comando G.




"Infocreación" no es más que un homenaje a sí mismos, a su manera de entender el arte y la música con cortesía final para The Beatles y el "I Am The Walrus" de Lennon


Pero sin duda es en temas como "Al Final" con colaboración de Lorena Álvarez, o "El Quijote P" en donde el grupo resalta su faceta más gamberra y tronchante. 

"Al Final" podría sonar incluso en Los 40 principales, pues deja a la altura del betún a engendros pasados como Fresones Rebeldes, Meteosat, La Monja Enana o Chico y Chica. "El Quijote P" sin duda es una perita en dulce que Alaska y Nacho Canut tratarán de hacer suya para Fangoria en cuanto le echen el ojo.

Pero sin duda "En Noruega", "Babieca Hiede" y "Calvario" se convierten en las canciones estrellas del disco. No sabría si "En Noruega" (letra sublime) existe influencia de Los Chunguitos o del grupo Ska más famoso del momento. "Babieca Hiede" es sencillamente una obra de arte surrealista, y "Calvario" es una canción dura y sentida aunque con momentos hilarantes, un viaje en el tiempo que muchos haremos desde el futuro, y que algunos que vamos perdiendo pelo también sentimos al escucharla "en la garganta un bolo de angustia difícil de tragar".


Como postre dos detalles más del sentido del humor surrealista del que hace gala esta banda: "El Canario", un breve y divertido corte sobre las casualidades y tópicos de amigos canarios y el palíndroma "Señor goloso logroñés" en texto y música, que especialmente los amantes del vinilo disfrutarán con aquello de escuchar el disco dándole con el dedito para atrás.

Todo esto es un formato vinilo + CD, con mezcla y masterización de Pepe Coca que hará las delicias de sus seguidores más incondicionales, aunque sigo pensando que el formato perfecto para este grupo no existe, quizás un libro+DVD+CD+Cómic+Book de fotos+Ilustraciones+Carteles sería el perfecto para intentar canalizar tanta genialidad junta.  

Xoxé Tétano ha dejado caer que últimamente están sintiendo la llamada del Rap. Acabo con una frase de mi abuela de la que sin duda estos genios serían capaces de transformar en otro de sus éxitos: "No te digo ná y te lo digo tó".


http://www.lacarnemagazine.com/


 

martes, 2 de septiembre de 2014

Sólo no puedes, con amigos sí.

 
Al vanidoso McCartney le hubiera venido bien ver de pequeño "La Bola de cristal".

Los músicos, al igual que el resto de seres humanos, podemos ser de muy diferente condición, pero mentiría con riesgo de abrasarme en las calderas del mismísimo infierno si no reconozco que la mayoría somos un puñado de cretinos presuntuosos y egocéntricos.

Estos egos no han de llevar implícitamente connotación negativa, si como toda persona, evolucionan favorablemente en el tiempo. Los músicos, al igual que el resto de seres humanos (y con ello no quisiera separar a los músicos del resto de personas, aunque está claro que son especiales y de otra pasta distinta) sostienen muy diferentes circunstancias a lo largo de su vida, y está bien que así sea.

Estoy convencido que incluso el vanidoso McCartney se sonroja hoy al escuchar aquellos primeros discos en solitario tras su ruptura con los Fab Four, en especial aquel McCartney (1970) en el que grabó todos y cada uno de los instrumentos, como para mostrarle al resto del mundo que prácticamente él era el que lo hacía todo en The Beatles.

De igual forma que pongo la mano en el fuego al asegurar que Yoko Ono sigue pensando que las canciones que más molan del Double Fantasy (1980) son las que ella canta (el Diablo la confunda).

Hubiera sido mejor un Lone Fantasy... sin Yoko Ono


Sé que esto está fuera de lugar, pero les aseguro que si el menda gozara del privilegio que supone viajar en el tiempo como el bueno de Doc Brown en Back To The Future, se las hubiera ingeniado para que el Double Fantasy del inigualable John Lennon se llamara Lone Fantasy, ustedes ya me entienden.

Para purgar pena y no pretender quedar como un angelito voy a ir dejando las cosas bien claritas. Yo mismo entono el mea culpa públicamente, y reconozco pecados de vanidad, que casi siempre van unidos a la palabra juventud, y si no se lo creen escuchen la primera maqueta de Violent Popes, aquella de 1996 grabada en los estudios JAMMIN de Mérida por los hermanos César y Markos Bayón.

Creo que durante aquellas diez entrañables canciones, batí el récord mundial de figuras bombo-charly-caja y redobles eternos, algunos de ellos enmarcados en tempo y compases que ni siquiera existen. Uno escucha ahora cortes como “fucking”, “blind moon”, “out” o “empty man” y le da la sensación que el batería, o sea, quien suscribe, está tratando constantemente de llamar la atención en cada parte del tema, algo que ni se me pasaría por la cabeza en la actualidad. No es apropiado restar protagonismo a un solo de guitarra, o de bajo, o incluso a una parte instrumental o vocal relevante ejerciendo redobles o figuras que poco aportan al tema en cuestión. Es este, por cierto, un tema apasionante, el de las funciones y habilidades que debe ostentar un buen batería, que ya retomaremos en alguna ocasión.

Record de figuras bombo-charly-caja


Observo, no sin cierta satisfacción, que muchos de mis colegas y compañeros de aventuras también maduran y evolucionan. A mis íntimos compañeros de Left Brothers, Óscar Vadillo (ahora en la banda valenciana Ambrós Chapel y Adolfo Campini (The Wish, Superbolido, Rui Díaz y la Banda Imposible) se les aprecia actualmente una calidad, experiencia y saber estar en directo y en grabaciones que solo puede ser resultado de una carrera sensata, escalada y equilibrada, gestada a base de pequeños y naturales pasos.

Aún recuerdo los comienzos de grupos como los venerados Darksound, compañeros de local y fatigas por aquel entonces, que superaron poco a poco todos los obstáculos que suponen la creación de una banda y estilo, y se abrieron a nuevos componentes e inquietudes para gestar para la historia uno de los grupos más grandes que ha emanado de esta bendita tierra.

Lamentablemente, a finales de este mes, la banda pacense ha anunciado un parón indefinido de su actividad por motivos laborales y personales, que ha disgustado al gran número de incondicionales con los que el quinteto cuenta por todo el país.

Muchos esperamos con ganas el nuevo proyecto de Ricardo Larios y su particular voz. No defraudará


Su batería, “el príncipe”, Jesús del Castillo (PrinzeRocks), sin duda de los mejores bateristas del país, está inmerso en un interesante proyecto de metal progresivo denominado GR1DHOLE Project, del que puede disfrutarse ya algo de material. Tampoco es conveniente perder de vista a Ricardo Larios. El que fuera guitarra fundador y primer vocalista del entonces trío, nos sorprenderá a medio plazo con un proyecto que lo volverá a colocar delante del micrófono, sin duda una gran noticia para los seguidores de su particular voz que ya cautivó en aquel impresionante Midnight Sun (2001), producido por Carlos Escobedo en los estudios Cube en Madrid.

Midniht sun de Darksound. Pequeña joya del metal español

Es irrefutable que lo mejor de ser músico es compartir la música que llevas dentro con los demás, creando juntos un sonido que nos evoque un sin fin de maravillosas sensaciones, cada uno aportando lo mejor de sí mismo, de su propio y noble arte. 

Tocar en un grupo es una experiencia maravillosa. No comprendo a todos esos músicos que son capaces de grabar ellos solitos todos los instrumentos en todas las canciones de sus discos,  cómo no, también compuestas y auto producidas para mayor gloria de su ego. 

Véase, además del anteriormente citado Paul McCartney en sus comienzos en solitario, a artistas de renombre como al propio Mike Olfield (el músico que mejor se plagia así mismo) o a Lenny Kravitz, por poner algunos ejemplos.
Cuando un grupo se forma, madura y evoluciona, es natural y entendible que sus componentes quieran dar rienda suelta y buscar nuevas inquietudes con el paso de los años, por eso no entiendo ese afán de recurrir a su pasado cuando ofrecen conciertos como solistas. 

Realmente, aunque se conviertan en solistas lo que ciertamente hacen es rodearse de nuevos músicos que se limitan a prestar servicio, y como comprenderán, esto le quita chicha al asunto.
Lo grande de pertenecer a un grupo es algo parecido a lo que hacía John Lennon: “Chicos, tengo esta idea... a ver que me podéis dar”. Al contrario que su colega McCartney: “Esta es mi canción y la quiero así”.

Acudir a un concierto de Paul McCartney para verle interpretar canciones de The Beatles me parece una estafa. También es grotesco y lamentable que en cuanto un grupo funciona comercialmente, la discográfica anime y potencie que los diferentes miembros del grupo comiencen una carrera como solistas con el fin de multiplicar las ventas de discos. Aunque claro, eso era más común antes, cuando era un negocio la venta de discos. Ahora ocurre un fenómeno distinto. Son las discográficas las que intentan por todos los medios que los diferentes solistas se reúnan y recuperen el viejo nombre del grupo para intentar vender más discos.

"El grito del tiempo". El destino no está carente de ironía


En España, en los últimos años este hecho ha trascendido en forma  de plaga lamentable, aunque el negocio es el negocio y todos tenemos que comer. El último ejemplo lo tenemos con el dúo donostiarra Duncan Dhu.

El joven trío formado por Mikel Erentxun, Diego Vasallo y Juan Ramón Vilés nació en 1984 con un estilo y personalidad propia, representado en un sonido sencillo y acústico que llegó a sorprender en poco más de un año con un gran disco, Canciones (1986) con algunas de las canciones más recordadas y de más éxito del pop español.

Lamentablemente, en el siguiente disco todo se desvaneció. Aunque El grito del tiempo (1987) fue un gran éxito, Duncan Dhu murió para siempre como grupo. Aunque en su día no trascendió, ninguno de los miembros del trío original grabó sus instrumentos (Mikel Erentxun evidentemente sí tuvo que grabar las voces) siendo sustituidos por reputados músicos de estudio. Desapareció la esencia del grupo, en especial esa manera de tocar la batería con escobillas que aportaba Juan Ramón Vilés, o las saltarinas líneas de bajo de Diego Vasallo. Tras la marcha del batería, Duncan Dhu dejó de ser un grupo para convertirse en una marca, en una especie de proyecto, en los que sus dos integrantes fundadores no eran más que el motor de arranque, especialmente a nivel de composición y voces.

Sucesos parecidos se han repetido en el pop español en las diferentes décadas, destacando la tomadura de pelo de aquella “vuelta” de Mecano con aquel Ana, Jose y Nacho (1998) que se limitó a incluir en un recopilatorio doble 8 descartes de trabajos anteriores, y en donde José María Cano ni se dignó siquiera a grabar alguna guitarra, bajo o teclado.

Ana, Jose, Nacho... y el regreso más lamentable del pop español. El propio Jose se tapa la cara de vergüenza


Cuando los grupos musicales, las bandas de música pop, se convierten en marcas o incluso en proyectos de apenas un par de personas, la magia de la música se desvanece como polvo en la lluvia. No critico que algunos de los miembros de una banda puedan ser relevados, ni que se les sumen o resten, pero creo que es importante y especial pertenecer a un grupo, y proyectar imagen de grupo y unidad. Tres o cuatro cabezas piensan más que una sola, y cuando las decisiones se toman en consenso de unos pocos en detrimento de en solitario, los acontecimientos transcurren de manera menos radical.


 



Ya nos lo advertían en aquel maravilloso programa (La Bola de Cristal) cuando éramos pequeños: “Solo no puedes, con amigos sí.”. Que cunda el ejemplo y que sigan brotando nuevos grupos en Extremadura y toda la geografía española. Y a ti, amigo músico, que no te preocupe si te sientes de alguna manera identificado con la imagen del músico presuntuoso y egocéntrico, pues al igual que la ignorancia, ambas cualidades pueden ser corregidas con el paso natural de los años.



http://issuu.com/lacarne/docs/lacarne_magazine_n29
 

viernes, 21 de marzo de 2014

Left Brothers

Enrique Falcó, Óscar Vadillo y Adolfo Campini... en definitiva LEFT BROTHERS (WOMAD 2004)



La historia de Left Brothers comienza a finales del año 1995, cuando Víctor Rodríguez, miembro del grupo Violent Popes, formado hace pocos meses, le propone a su compañero de instituto Enrique Falcó (batería por entonces de Cuarto Menguante) unirse a su banda momentáneamente para dar una serie de pequeños conciertos por Badajoz. 

Enrique Falcó entra finalmente a formar parte de Violent Popes y el quinteto completado por Zaira Arlandi, Millán Vázquez y Óscar Vadillo se convierte en el grupo revelación del año y en pocos meses actúan en más de 50 ocasiones, son premiados en diferentes certámenes y graban sus primeras maquetas.

Enrique Falcó en 2001


Desgraciadamente, Zaira, Millán y Víctor han de marcharse de la ciudad para terminar sus estudios y el grupo a partir del año 97 solo actuará en determinadas ocasiones. Es el momento en el que Enrique Falcó le propone a Óscar Vadillo (guitarra y segunda voz de Violent Popes) formar un grupo de música pop en español con Óscar como único guitarra y cantante, Enrique como batería y un único miembro más a elegir que se encargaría del bajo.



Óscar Vadillo compondrá las músicas y melodías de las canciones y Enrique Falcó le ayudará con los arreglos musicales además de escribir las letras. Óscar acepta gustoso la propuesta y en octubre del 96 el trío pacense inicia sus primeros ensayos con Álvaro Mancho al bajo. Después de un discreto año con una docena de actuaciones Mancho abandona el grupo a finales del 97 dando paso a Adolfo Campini, con quien el grupo grabará sus primeras maquetas y realizará importantes giras como la del Circuito Regional de Conciertos amén de ser premiados en diferentes certámenes como el de "Badajoz Solidaria".


"Abre la puerta" primera e inolvidable maqueta de Left Brothers


Falcó, Campini, Vadillo y Paco Trompeta


En marzo de 1998, con la inestimable ayuda de Armando Mazuecos (con quien siempre estaremos en impagable deuda los entonces jóvenes músicos de la región) graban "Abre la puerta", una maqueta con diez canciones de las que se vendieron las 500 unidades fabricadas. Una primera carta de presentación que les permitió, entre otras cosas, actuar en varios festivales y ser seleccionados para el Circuito Regional de Conciertos de la Junta de Extremadura.

En 1999 repiten en estudio, esta vez en los estudios Jammin de Mérida, y graban su segunda maqueta (Oceanía) que se incluyó íntegramente en el CD "Badarock" editado por el sello Justo Santos junto a grupos como Violent Popes, Lich y Darksound.


Óscar Vadillo en 2001


En junio del año 2000 aunque Adolfo Campini abandona el grupo por circunstancias personales, Enrique y Óscar deciden seguir adelante dada la extensa oferta de actuaciones por toda la región y algunas excepcionales en tierras catalanas y madrileñas.

Por ello graban la maqueta "Esperanza" de nuevo con Armando Mazuecos, la cual le abre puertas dentro y fuera de la región.

Durante los últimos tres años, amigos de Enrique y Óscar como Luis Gragera (Guitarrista del grupo Lich donde también tocaban Enrique y Óscar) Enrique Villalón (guitarrista y compañero de Enrique en Cuarto Menguante) Ricardo Larios (guitarrista de DarkSound) o Jesús y Pablo (compañeros de Óscar en Fantic) les han echado una mano en la guitarra de bajos.


A finales de 2001 Enrique Falcó y Óscar Vadillo son fichados por la compañía catalana Maidins con la que firman un contrato por cinco años y tres discos (con opción a un cuarto) y graban lo que hasta ahora es su primer disco, Soledad, editado en mayo de 2002.

Portada del disco "Soledad" Left Brothers (Maidins2001)





Desde Marzo de 2002, Adolfo Campini regresó a la banda y el trío continuó presentando su primer disco, incluyendo actuaciones destacadas en ContemPOPranea, el Teatro López de Ayala, Caracol Rock, Womad y siendo incluido en las Giras de la Diversidad de la Junta de Extremadura junto a grandes artistas como Gecko Turner.

Adolfo Campini en 2004 (Tras la actuación en WOMAD)






En 2004 ofrecieron su última actuación.

El amor y el trabajo, y en definitiva, las vicisitudes y las circunstancias de la vida los separó musicalmente aunque siguen manteniendo fuertes lazos de amistad.

Hoy en día, más de diez años después, Left Brothers siguen siendo recordados con cariño como uno de los grupos extremeños más importantes, dejándonos el legado de un disco, varias maquetas y más de 150 actuaciones en Extremadura y algunas ciudades del país.

No sabemos si el destino, que nunca está carente de cierta ironía, será capaces de reunirlos en un futuro.


Óscar Vadillo, Enrique Falcó y Adolfo Campini en Mercantil (2013) ¿Volverán?



Video clip "Abre la puerta"





Video Clip "Venezia" (Cover de Hombres G)

   



Video Clip "Sueños rotos"

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