Don de Loch Lomond

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sábado, 2 de mayo de 2015

Cosas de Música. Madres




Aunque desde esta sección no celebramos el día de la madre, ni del niño ni del espítitu santo, nos parecía un día apropiado para revisar algunas canciones dedicadas a las madres. 

Las hay más ñoñas, sensibleras en plan Backstreet Boys, duras a lo John Lennon, o simplemente preciosas como el "Amor de Madre" de los Gabinete Caligari. También disfrutamos de Blind Melon, The Beatles y ABBA.

Espero que disfrutéis una vez más con nuestra buena música y sus curiosidades. Os dejo el audio del programa. ¡Hasta el jueves que viene!





domingo, 12 de abril de 2015

Cosas de Música. La lluvia


Es tiempo de lluvia y en cosas de música se nos ha ocurrido que podríamos comentar algunas curiosidades de canciones que hablan de una u otra manera de la lluvia.

La lluvia presente en tantas canciones... hoy escuchamos a The Beatles, Mike Oldfield, Guns n ́Roses, Juan Luis Guerra y Blind Melon.


"Entrañable video y maravillosa canción".


Audio del programa 09/04/2015


jueves, 5 de marzo de 2015

El culo de Britney Spears



Los pertenecientes a una generación denominada del baby boom, tuvimos que afrontar la por otra parte nada costosa tarea de asumir la agotadora presencia del sexo en todos los aspectos de nuestra vida. 

A los preadolescentes de entonces, quienes teníamos que acudir a la parte trasera de un kiosko, o la sección S de los videoclub para descubir ciertas partes de la anatomía humana, nos hace gracia pensar que en cualquier rincón de nuestro día a día la presencia del sexo muestra signos de empacho que se combinan con cierta naturalidad.


Gracias al Boss quizás aquella hastiada presencia sexual irrumpió cuando ya habíamos pasado la edad del pavo, y algunos aún sabemos distinguir un buen culo de un indiscutible talento, que por otra parte no han de ser incompatibles de ningún modo. 

El sexo cada vez va teniendo una relevancia en la música comercial que en demasiadas ocasiones supera el noventa por ciento. No se equivoquen ni pretendan que el menda peque de castidad, pues me atrae como a cualquiera un cuerpo bonito, y considero que no deja de ser interesante una sutil dosis de sexualidad para otorgar un poco de pimienta al asunto. Pero lamentablemente esa pequeña pizca reservada antaño parece hoy la destinada a preservar lo poco de música que aguarda a un sin fin de numerosos artistas.


El sexo siempre ha estado presente en la música, de ahí el famoso “Sexo, Drogas y Rock And Roll” del que grupos como los Rolling Stones parecían hacer bandera.




Los propios Beatles le deben gran parte de su éxito a esa sexualidad que despertaban principalmente al público adolescente femenino, aunque no obstante jamás para ello John Lennon o el vanidoso McCartney tuvieron que posar con el culo en pompa y ligeros de ropa.







Hace poco comentaba el asunto con un periodista amigo, mostrándole mi indignación por los videos de alto contenido erótico de las divas de ahora:


  “Es que no son más que tías meneando el culo”.- Exclamaba con furia buscando el asentimiento y la comprensión de mi interlocutor.- “¡Sí, sí, pero… qué culo!”.- Respondía él. Como comprenderán me tuve que dar por derrotado. Quizás en su respuesta se adivine lo obvio de la situación, pero no me negarán que es algo triste.


Me vienen a la cabeza aquellos maravillosos video clips de los 80. Todos recordarán sin duda el “Thriller” de aquel Michael Jackson trístemente desaparecido, o el maravilloso vídeo “Take On Me” de A-ha.


Incluso en los 90, no había nada sexual en el “No Rain” de Blind Melon o el “Smells like teen spirit” de Nirvana, dos video clips que por cierto, quisieras o no, debías ver sí o sí si conectabas con la extinta MTV.






Hemos pasado en cuestión de pocos años de no contar apenas con programación infantil y mandar a los niños a la cama en cuanto aparecía un rombo, a tener canales y canales dedicados a ellos con contenido de dudosa calidad. Siempre he clamado contra canales como el Disney, en el que bajo su marca infantil le venden continuamente sexo de manera descarada a los preadolescentes. Y si no se lo creen, ahí tienen casos conocidos como Los Jonas Brothers o la insoportable Miley Cyrus, que pasó de virginal adolescente Hannah Montana a jovencita insoportable que insiste continuamente en enseñarnos su lengua y posaderas a la menor oportunidad.




Cuando divas de hoy, como pueden ser la propia Beyoncé o la exótica Rihanna, de indiscutible talento vocal y de gran belleza y voluptuosidad, muestran su disconformidad a que se les trate como si fueran pedazos de carne, se les escapan frases al estilo: “Quiero ser recordada por mi voz, no por mi culo”. ¡Cualquiera lo diría tras el visionado de los clips correspodientes a sus últimos éxitos!




Aún recuerdo cuando comenzó en esto de la música una jovencita Britney Spears. Tan mona ella, con ese aspecto de lolita picantona pero salá y entrañable. Fue la princesa del pop, con mayor o menor acierto musical aunque de indiscutible éxito comercial. Ahora que tras varios años y problemas ha crecido y ha roto en culona, ya no siente el cariño y respaldo de su público, y ello a pesar de no haber perdido un ápice de su voz.



Aquellos que se relamían contemplándola embutida en aquel mono rojo petado en el famoso “Oops i did it again” (Que por cierto, no dejaba de ser un auto plagio del tema “Baby one more time” que la catapultó al éxito un año antes) ahora la arrinconan con cierta pena y concescendencia tildándola de juguete roto.






Siempre defiendo que toda la música tiene algo que aportar, y que me parece respetable el gusto por cualquier género músical, pero cuando artistas como Jenifer López le dedican una canción a su propio culo (A ese culo lo único que le falta ya es montar su propia web) deberíamos preguntarnos si debemos meter en el saco de la música a todos los estilos.


Existe una película muy agradable de visionar. Una comedia romanticona de Drew Barrymore y Hugh Grant. Se llama “Tu la letra y yo la música”, y en ella una vieja gloria ochentera, que bien podría ser una parodia de Andrew Ridgeley, ya saben, el “otro” de Wham!, se ve obligado a escribir un tema para una gran estrella juvenil emergente, Cora Corman, interpretada a la perfección por Haley Bennett, quien es capaz de completar en un solo personaje a divas como la propia Britney Spears, Shakira o Cristina Aguilera.


De corazón la recomiendo para todos aquellos que quieran hacerse una idea de la diferencia existente entre lo que significa vivir para la música o vivir de la música.


Y quién sabe, quizás ahora, que no estarán tan pendiente de su culo, la propia Britney podría sorprendernos con un disco de calidad ¿Por qué no? Aunque de corazón les confieso que aunque así fuera, no se lo iban a permitir.




Menos mal que existen artistas, que ofrecen canciones y video clips en los que el sexo no lo es todo, y si no, que los famosos realizadores y guionistas de las grandes divas y boybands les echen un ojo al “¡HAY!”, de Los Ganglios, y ya verán lo que son capaces de hacer algunos con 4 duros y una dosis extra de indiscutible talento.






domingo, 11 de enero de 2015

Cosas de Música. Especial John Lennon en solitario



En esta segunda parte del especial John Lennon, Enrique Falcó y José María Da Silva nos muestran algunas famosas canciones de John Lennon en su época en solitario tras abandonar The Beatles.

Escuchamos temas esenciales del aun joven Lennon como la famosa "Imagine", "jealous guy", el controvertido y polémico tema dedicado a Paul McCartney  "how do you sleep", "just like starting over", la preciosa pieza dedicada a su hijo Sean "beautiful boy" y la bella "Woman" en honor de una Yoko Ono que justifica su existencia cuando inspira canciones tan increíbles.

Ha sido la primera emisión de Cosas de Música en 2015 tras los obligados parones navideños.


Espero que los lectores y oyentes lo disfruten y sigan acompañándonos todos los jueves en este 2015.






viernes, 12 de diciembre de 2014

Cosas de Música. Especial John Lennon en The Beatles

El único e inigualable John Lennon protagonista junto a The Beatles en Cosas de Música

En esta ocasión, con motivo del 34 aniversario de la muerte de John Lennon, Enrique Falcó y José María Da Silva lo homenajean en este primer especial centrado en su época beatle.

Escuchamos canciones lideradas por su maravillosa voz de todas sus diferentes etapas en los 4 de Liverpool. 

Próximamente Lennon repetirá para los oyentes de Cosas que Pasan en otro especial centrado en su carrera en solitario.

Hasta entonces aquí tenéis el programa y los videos de las canciones que he podido encontrar en internet.


lunes, 1 de diciembre de 2014

La voz de John Lennon me pone los pelos de punta

john-lennon
John Lennon. El mayor genio de la historia de la música, cuya voz 
me produce escalofríos y me pone los pelos de punta.



Por lo general, a casi todo el mundo le gustan The Beatles, al menos aquellas canciones clásicas, las más populares y conocidas. Ya sean melómanos o  aficionados de menor calibre. A cualquier devoto melódico poco exigente, los temas suelen sonarles bien, es música beatle al fin y al cabo, y el resultado es normalmente positivo, ya que el gran público siempre ha sintonizado de buena manera con los cuatro de Liverpool.
Ahora bien, existen para quienes esa simpatía torna a altísimo nivel de elogio y encomiable adulación, incluso me atrevería decir, ¿Por qué no? A eminente grado de frikismo, ya que hoy en día, el uso de la palabra friki se traduce en unas connotaciones y denotaciones bastante más amables y positiva que las que oscuramente encerraban a finales de los 90.


No todo el mundo, y me parece respetable, ha de saber tantos detalles de los grupos que le resulten atractivos, pero personalmente no soy de los que se conforma con escuchar plácidamente canciones que me resultan agradables. Cuando un grupo me gusta, me gusta, pero de verdad. Y me empeño en conocer su propia y noble historia, las vicisitudes que rodean a sus miembros, el instrumento que ejecuta cada uno, quién y cómo compone, en qué se basan, sus diferentes personalidades, en definitiva, el amplio conglomerado que marca ese sello inconfundible que tanto me atrae.



The Beatles no solo no iban a ser una excepción, debido a que los sigo considerando los más grandes, importantes e influyentes músicos de la historia del pop. Los Fab Four se convirtieron en mito desde aquella vez en que a mis one años escuché “Drive My Car” en el viejo Walkman de un compañero de clase.

Como todo oyente joven, fui progresando en conocimientos musicales y educando mi oído, y así, poco a poco descubrí por ejemplo qué era eso de un bajo, al reconocerlo al fin en la canción “In my Life”, o lo importante que podía ser una simple pandereta, como aquella que otorga ese genial ritmo tras el estupendo rift de bajo y guitarra en “Day Tripper”.

Las sensaciones iban en aumento, nuevos discos, nuevas canciones, documentales, libros, la historia y asesinato de Jonn Lennon, el mito del Paul vivo o muerto, los punteos de Harrison, la batería de Ringo, sus discos más atrevidos, sus problemas con las drogas, sus idas de olla religioso/políticas… Una bonita y apasionante manera de hacerse mayor junto a ellos.

Ni qué decir tiene, que en los primeros años sentía fascinación por aquellas primeras canciones, el “Love Me Do”, “Twist and Show” o el “Yellow Submarine”. Poco a poco crecía el interés por canciones más interesantes, y así, el Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band , el álbum Blanco (The Beatles) y el Abbey Road sonaban cada vez más en mi viejo Radio cd Sony, que aun a día de hoy conservo.

Lennon ejecutando el solo de Get Back. Algo habitual, ya que 
interpretaba muchos solos que eran atribuídos a Harrison


No comparto esta gran afición o frikismo, como más les guste, con tantos amigos o conocidos como cabría esperar, pero sí es cierto que son bastantes los que no se conforman solo con el “Yesterday” o el “Ob-la-dí ob-la-dá”. Aún así, me sigue sorprendiendo la dificultad de muchos para reconocer en una primera escucha la voz principal de John, Paul y en menor medida George y Ringo.

Muy pocos reconocen la voz del batería en temas como “Boys”, “Yellow Submarine” o “With a little help from my friends”. Detectar la voz principal de George Harrison es sin duda más complicado, y si no que se lo pregunten a Frank Sinatra, quien declaró públicamente que “Something”, la bella canción compuesta e interpretada por el guitarra solista, era su composición favorita Lennon-McCartney.

También se escucha como vocalista principal a un joven Harrison en algunas de las primeras canciones Lennon-McCartney, como pueden ser “Do You Want to Know a Secret” ó “I’m Happy Just to Dance with You”, aunque más tarde se arrancaría a componer sus propias canciones, y así, como vocalista principal donó para la historia temas inolvidables como “Taxman”, “While My Guitar Gently Weeps” “Here Comes The Sun” o la impresionante “Something”.

Pero siendo justos y ateniéndonos a los hechos fidedignos, la presencia como cantantes principales de Ringo y Harrison no deja de ser algo anécdótico, aunque bien cierto es que George participaba regularmente en coros y armonías de manera muy relevante, y me vienen a la cabeza temas interpretados casi a tres voces como “Nowhere Man”, “Because” o la introducción de “Paperback Writer”.



Quizás la dificultad más notoria consiste en diferenciar las voces como protagonistas de John Lennon y McCartney. Y reconozco que no es siempre fácil, incluso si tratamos de diferenciarla de la de Harrison. Al comienzo de su carrera, y asi puede apreciarse en sus primeros éxitos, Paul y John solían cantar juntos, a dos voces, en “Please Please Me” lo hacen salvo en un par de líneas de John, También en “Love Me Do” salvo el estribillo cantado por Paul mientras Lennon soplaba la armónica con gran habilidad. Repitieron fórmula en siguientes hits, como en “She Love You” o “From me to you”, pero de repente, con la posibilidad técnica de doblar la pista de la voz, cada vez fue más habitual que uno u otro fueran quienes lideraran vocalmente su canción, aunque casi siempre con generosa ayuda vocal del otro y de Harrison.

La voz de Paul suena de dulce en temas más roqueros como la apertura del “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” en donde parece tener serrín en la voz o la siempre marchosa “I Saw Her Standing There”. Por supuesto se aprecia el colorido de su inconfundible voz en temas de renombre como “Yesterday” “Eleanor Rigby” o “Le It Be”, temas en donde jamás habría siquiera que intuir la voz de John Lennon a no ser que pretendamos que este último se retorciera en su tumba.

Normalmente no suelo tener problemas para reconocer a uno u otro. Y les contaré mi secreto:

A pesar de la innegable belleza y arte que ostenta como cantante el siempre vanidoso McCartney, la voz de Lennon produce un sentimiento en mi cuerpo que delata su sola presencia vocal en cualquier canción. Y es que, amigos, la voz de John Lennon me pone los pelos de punta. Me produce escalofríos, y eso es algo que he ido aprendiendo a lo largo de tantos años disfrutando temas como “Ticket To Ride”, “Rain” “she Said, She Said”, “In My Life”, “Strawberry Fields Forever” o “A Day In The Life”. 

Eso es algo que no ha conseguido mucha gente, por eso, cuando una canción, un acorde, una voz, me produce una sensación parecida, le presto la importancia que merece, ya que es posible sin duda que pueda aportarme algo interesante.

Espero animar, a quienes aun no hayan tenido la decencia de asomarse al maravilloso mundo de The Beatles, y en especial a la figura del inolvidable John Lennon, de quien se cumple por desgracia en este mes de Diciembre los 34 años de su lamentable desaparición, y por supuesto, contagiar ese entusiasmo por saber más acerca de cuatro jóvenes que cambiaron para siempre la historia de la música pop, de conseguir sentirlos musicalmente tanto por fuera como por dentro.



Espero que sabrán disculpar el grado de nostalgia que encierra este artículo, pero desde hace ya muchos años, cuando se aproxima la maldita fecha del 8 de diciembre, no puedo dejar de hablar y escribir sobre Lennon. Supongo que es algo inconsciente, un mecanismo de defensa que pretende contrarrestar esa sensación inabarcable de vacío que queda en tu cuerpo cuando sientes que nos han robado algo tan grande y tan necesario.

En otra ocasión, desde esta misma carnicería despiezaremos también su carrera en solitario. Veremos si se animan o no y se convierten en expertos y seguidores del grupo más grande de la historia, ya me contarán, pero eso pertenece al futuro, y como diría el bueno de Ringo: “Tomorrow Never Knows".

issuu.com/lacarne/docs/lacarne_magazine_n32/8
 

sábado, 27 de septiembre de 2014

Cosas de Música. Sampler


Con sus bailes y pantalones de bombacho, MC Hammer revolucionó el rap de los 80

En la tercera edición de Cosas de Música, Enrique Falcó y José María Da Silva nos hablan sobre el curioso tema de los sampler musicales, y como puede llegar a fabricarse una nueva canción a partir de un trozo de otra ya existente.

Escuchamos a clásicos como B.B. King, (Stand by me), The Beatles (Strawberry fields forever) y Rick James (Super Freak), y las canciones creadas a base de sampler de estas últimas por artistas como Sean Kingston (Beautiful girls), Australian Blonde (Slow down) y MC Hammer (U Can't Touch This).



Una nueva edición dentro del programa Cosas que Pasan de Canal Extremadura Radio que espero que haya sido entretenida e interesante para los oyentes y amigos de este blog.

¡Hasta el próximo jueves amigos!



Audio del programa 25/09/2014

   

  

  



  

viernes, 12 de septiembre de 2014

Cosas de Música. Nueva sección en Canal Extremadura Radio

¡La de cosas curiosas sobre música que se pueden aprender de los cuatro de Liverpool!

Tengo el placer de anunciar a los amigos de este blog que continuaré colaborando con mi amigo José María Da Silva en su programa Cosas que Pasan, que se emite de lunes a viernes a las 18:00 horas en Canal Extremadura Radio.

Tras un divertido verano con nuestros duelos musicales en Cosas de 2, desde hoy me dedicaré a comentar curiosidades musicales en Cosas de Música, la nueva sección que arranca con algunas curiosidades sobres ciertos temas musicales de mi grupo favorito, The Beatles.

En el espacio de hoy escuchamos algunas canciones que tienen una particularidad común. O bien alguno de los miembros originales del cuarteto no participa en la canción, o por el contrario alguno de ellos ejecuta agún instrumento que no es el habitual.

La música, la mayor y más maravillosa magia que existe


Escuchamos grandes temas como el "She said she said", "Back in the U.R.S.S.", "Dear Prudence", "Here come the sun", "Something" y "Free as a bird".

Os dejo el audio del programa a sí como los videos de las canciones que he podido encontrar. Espero que la nueva sección os parezca interesante y entretenida, y como bien sabéis acepto críticas y comentarios, así como sugerencias.

Nos vemos, o mejor dicho, nos escuchamos los jueves entre las 18:00 y las 19:00 horas en Cosas que pasan, en Canal Extremadura Radio.


Cosas de Música. Audio 11/09/2014


 
 

martes, 2 de septiembre de 2014

Sólo no puedes, con amigos sí.

 
Al vanidoso McCartney le hubiera venido bien ver de pequeño "La Bola de cristal".

Los músicos, al igual que el resto de seres humanos, podemos ser de muy diferente condición, pero mentiría con riesgo de abrasarme en las calderas del mismísimo infierno si no reconozco que la mayoría somos un puñado de cretinos presuntuosos y egocéntricos.

Estos egos no han de llevar implícitamente connotación negativa, si como toda persona, evolucionan favorablemente en el tiempo. Los músicos, al igual que el resto de seres humanos (y con ello no quisiera separar a los músicos del resto de personas, aunque está claro que son especiales y de otra pasta distinta) sostienen muy diferentes circunstancias a lo largo de su vida, y está bien que así sea.

Estoy convencido que incluso el vanidoso McCartney se sonroja hoy al escuchar aquellos primeros discos en solitario tras su ruptura con los Fab Four, en especial aquel McCartney (1970) en el que grabó todos y cada uno de los instrumentos, como para mostrarle al resto del mundo que prácticamente él era el que lo hacía todo en The Beatles.

De igual forma que pongo la mano en el fuego al asegurar que Yoko Ono sigue pensando que las canciones que más molan del Double Fantasy (1980) son las que ella canta (el Diablo la confunda).

Hubiera sido mejor un Lone Fantasy... sin Yoko Ono


Sé que esto está fuera de lugar, pero les aseguro que si el menda gozara del privilegio que supone viajar en el tiempo como el bueno de Doc Brown en Back To The Future, se las hubiera ingeniado para que el Double Fantasy del inigualable John Lennon se llamara Lone Fantasy, ustedes ya me entienden.

Para purgar pena y no pretender quedar como un angelito voy a ir dejando las cosas bien claritas. Yo mismo entono el mea culpa públicamente, y reconozco pecados de vanidad, que casi siempre van unidos a la palabra juventud, y si no se lo creen escuchen la primera maqueta de Violent Popes, aquella de 1996 grabada en los estudios JAMMIN de Mérida por los hermanos César y Markos Bayón.

Creo que durante aquellas diez entrañables canciones, batí el récord mundial de figuras bombo-charly-caja y redobles eternos, algunos de ellos enmarcados en tempo y compases que ni siquiera existen. Uno escucha ahora cortes como “fucking”, “blind moon”, “out” o “empty man” y le da la sensación que el batería, o sea, quien suscribe, está tratando constantemente de llamar la atención en cada parte del tema, algo que ni se me pasaría por la cabeza en la actualidad. No es apropiado restar protagonismo a un solo de guitarra, o de bajo, o incluso a una parte instrumental o vocal relevante ejerciendo redobles o figuras que poco aportan al tema en cuestión. Es este, por cierto, un tema apasionante, el de las funciones y habilidades que debe ostentar un buen batería, que ya retomaremos en alguna ocasión.

Record de figuras bombo-charly-caja


Observo, no sin cierta satisfacción, que muchos de mis colegas y compañeros de aventuras también maduran y evolucionan. A mis íntimos compañeros de Left Brothers, Óscar Vadillo (ahora en la banda valenciana Ambrós Chapel y Adolfo Campini (The Wish, Superbolido, Rui Díaz y la Banda Imposible) se les aprecia actualmente una calidad, experiencia y saber estar en directo y en grabaciones que solo puede ser resultado de una carrera sensata, escalada y equilibrada, gestada a base de pequeños y naturales pasos.

Aún recuerdo los comienzos de grupos como los venerados Darksound, compañeros de local y fatigas por aquel entonces, que superaron poco a poco todos los obstáculos que suponen la creación de una banda y estilo, y se abrieron a nuevos componentes e inquietudes para gestar para la historia uno de los grupos más grandes que ha emanado de esta bendita tierra.

Lamentablemente, a finales de este mes, la banda pacense ha anunciado un parón indefinido de su actividad por motivos laborales y personales, que ha disgustado al gran número de incondicionales con los que el quinteto cuenta por todo el país.

Muchos esperamos con ganas el nuevo proyecto de Ricardo Larios y su particular voz. No defraudará


Su batería, “el príncipe”, Jesús del Castillo (PrinzeRocks), sin duda de los mejores bateristas del país, está inmerso en un interesante proyecto de metal progresivo denominado GR1DHOLE Project, del que puede disfrutarse ya algo de material. Tampoco es conveniente perder de vista a Ricardo Larios. El que fuera guitarra fundador y primer vocalista del entonces trío, nos sorprenderá a medio plazo con un proyecto que lo volverá a colocar delante del micrófono, sin duda una gran noticia para los seguidores de su particular voz que ya cautivó en aquel impresionante Midnight Sun (2001), producido por Carlos Escobedo en los estudios Cube en Madrid.

Midniht sun de Darksound. Pequeña joya del metal español

Es irrefutable que lo mejor de ser músico es compartir la música que llevas dentro con los demás, creando juntos un sonido que nos evoque un sin fin de maravillosas sensaciones, cada uno aportando lo mejor de sí mismo, de su propio y noble arte. 

Tocar en un grupo es una experiencia maravillosa. No comprendo a todos esos músicos que son capaces de grabar ellos solitos todos los instrumentos en todas las canciones de sus discos,  cómo no, también compuestas y auto producidas para mayor gloria de su ego. 

Véase, además del anteriormente citado Paul McCartney en sus comienzos en solitario, a artistas de renombre como al propio Mike Olfield (el músico que mejor se plagia así mismo) o a Lenny Kravitz, por poner algunos ejemplos.
Cuando un grupo se forma, madura y evoluciona, es natural y entendible que sus componentes quieran dar rienda suelta y buscar nuevas inquietudes con el paso de los años, por eso no entiendo ese afán de recurrir a su pasado cuando ofrecen conciertos como solistas. 

Realmente, aunque se conviertan en solistas lo que ciertamente hacen es rodearse de nuevos músicos que se limitan a prestar servicio, y como comprenderán, esto le quita chicha al asunto.
Lo grande de pertenecer a un grupo es algo parecido a lo que hacía John Lennon: “Chicos, tengo esta idea... a ver que me podéis dar”. Al contrario que su colega McCartney: “Esta es mi canción y la quiero así”.

Acudir a un concierto de Paul McCartney para verle interpretar canciones de The Beatles me parece una estafa. También es grotesco y lamentable que en cuanto un grupo funciona comercialmente, la discográfica anime y potencie que los diferentes miembros del grupo comiencen una carrera como solistas con el fin de multiplicar las ventas de discos. Aunque claro, eso era más común antes, cuando era un negocio la venta de discos. Ahora ocurre un fenómeno distinto. Son las discográficas las que intentan por todos los medios que los diferentes solistas se reúnan y recuperen el viejo nombre del grupo para intentar vender más discos.

"El grito del tiempo". El destino no está carente de ironía


En España, en los últimos años este hecho ha trascendido en forma  de plaga lamentable, aunque el negocio es el negocio y todos tenemos que comer. El último ejemplo lo tenemos con el dúo donostiarra Duncan Dhu.

El joven trío formado por Mikel Erentxun, Diego Vasallo y Juan Ramón Vilés nació en 1984 con un estilo y personalidad propia, representado en un sonido sencillo y acústico que llegó a sorprender en poco más de un año con un gran disco, Canciones (1986) con algunas de las canciones más recordadas y de más éxito del pop español.

Lamentablemente, en el siguiente disco todo se desvaneció. Aunque El grito del tiempo (1987) fue un gran éxito, Duncan Dhu murió para siempre como grupo. Aunque en su día no trascendió, ninguno de los miembros del trío original grabó sus instrumentos (Mikel Erentxun evidentemente sí tuvo que grabar las voces) siendo sustituidos por reputados músicos de estudio. Desapareció la esencia del grupo, en especial esa manera de tocar la batería con escobillas que aportaba Juan Ramón Vilés, o las saltarinas líneas de bajo de Diego Vasallo. Tras la marcha del batería, Duncan Dhu dejó de ser un grupo para convertirse en una marca, en una especie de proyecto, en los que sus dos integrantes fundadores no eran más que el motor de arranque, especialmente a nivel de composición y voces.

Sucesos parecidos se han repetido en el pop español en las diferentes décadas, destacando la tomadura de pelo de aquella “vuelta” de Mecano con aquel Ana, Jose y Nacho (1998) que se limitó a incluir en un recopilatorio doble 8 descartes de trabajos anteriores, y en donde José María Cano ni se dignó siquiera a grabar alguna guitarra, bajo o teclado.

Ana, Jose, Nacho... y el regreso más lamentable del pop español. El propio Jose se tapa la cara de vergüenza


Cuando los grupos musicales, las bandas de música pop, se convierten en marcas o incluso en proyectos de apenas un par de personas, la magia de la música se desvanece como polvo en la lluvia. No critico que algunos de los miembros de una banda puedan ser relevados, ni que se les sumen o resten, pero creo que es importante y especial pertenecer a un grupo, y proyectar imagen de grupo y unidad. Tres o cuatro cabezas piensan más que una sola, y cuando las decisiones se toman en consenso de unos pocos en detrimento de en solitario, los acontecimientos transcurren de manera menos radical.


 



Ya nos lo advertían en aquel maravilloso programa (La Bola de Cristal) cuando éramos pequeños: “Solo no puedes, con amigos sí.”. Que cunda el ejemplo y que sigan brotando nuevos grupos en Extremadura y toda la geografía española. Y a ti, amigo músico, que no te preocupe si te sientes de alguna manera identificado con la imagen del músico presuntuoso y egocéntrico, pues al igual que la ignorancia, ambas cualidades pueden ser corregidas con el paso natural de los años.



http://issuu.com/lacarne/docs/lacarne_magazine_n29
 

sábado, 9 de agosto de 2014

Strawberry Fields Forever


John Lennon, el compositor de la mejor canción de Los Beatles para siempre jamás
John Lennon, el compositor de la mejor canción de Los Beatles para siempre jamás

     Hablarles hoy de los “Fab Four” no deja de estar más que justificado que nunca por el simple hecho de que los Beatles siempre están de moda, cuanto más en Navidad, ya que suele ser la fecha más apropiada e idónea para la edición de un nuevo disco, libro, DVD o cualquier elemento (audiovisual o no) relacionado con el grupo más importante de la historia de la música.

Así mismo es el mejor momento para regalar y recibir material de los cuatro de Liverpool. Quien suscribe siempre anota desde pequeño el nombre de Lennon y los suyos en su carta para los Reyes Magos (Ya saben que a mí, Papá Noel no acaba de convencerme) y cuenta con la inmensa fortuna de haber recibido algunos de estos valiosos regalos en fechas tan señaladas.

Los obsequios Beatles más importantes quizás hayan sido los dobles cds de éxitos (los míticos con portada roja y azul) y el libro “The Beatles. Antología”, su imponente y completísima biografía, narrada por ellos mismos en un ejemplar de considerables dimensiones que aún a día de hoy no dejo de revisar.

Dobles álbumes recopilatorios de The Beatles
Dobles álbumes recopilatorios de The Beatles


 También es corriente que sea por estas fechas cuando las publicaciones musicales más reputadas elaboran sus listas de las mejores canciones del cuarteto, listas dicho sea de paso, con las que nunca estoy totalmente de acuerdo.

Ya les he narrado en anteriores ocasiones que sobre los Beatles se habla y se escribe mucho, pero también se exponen y pronuncian muchas tonterías. Los más horteras, que a la postre suelen ser los que menos idea tienen del grupo, de su música y su propia y noble historia, casi siempre se deciden por “Yesterdaycomo canción emblema de John, Paul, George y Ringo.

 ¡Menuda injustica histórica! Que sea la canción más radiada y versionada de la música pop no le otorga derecho  alguno a figurar en tan importante y casi imposible escala. “Yesterday” es un balada melancólica encantadora, pero nada más, carece de ese sonido “beatleliano” propiamente dicho, y en el que además es solo uno de los miembros de la formación (Paul McCartney, a la sazón compositor de la pieza) quien presta voz y guitarra acústica.

No digo que la rentable canción de Paul carezca de belleza, ni mucho menos, pero no es ni la mitad de interesante ni deliciosa que otras más desconocidas para el gran público que van poco a poco exigiendo y ganándose su merecido lugar en la historia. Yo me enamoré de Los Beatles a los 12 años, cuando en 4 de EGB escuché la formidable “Drive My Caren el viejo Walkman de mi compañero Abraham Figueiredo Capuz, a quien siempre agradeceré que cambiara mi forma de entender la música para el resto de mi vida con aquel inocente gesto al pasarme los auriculares. Esa canción sí que derrocha esencia Beatle por los cuatro costados, ¡Y que ritmo señores!

Nunca la lluvia se materializó tan hermosa en una canción.
Nunca la lluvia se materializó de manera tan hermosa en una canción.

 “Raines otra pieza imprescindible, injustamente ausente en la mayoría de recopilatorios de éxitos además de en las listas, por aquello de haber sido la cara b (La mejor cara b de la Historia indiscutiblemente) de “Paperback Witter, tema mucho más comercial con una línea de bajo impresionante y unos coros estupendos, pero no a la altura de la innovadora y preciosa “Rain”, con sus voces al revés y esa increíble pista de batería de Ringo, su mejor interpretación sin duda, y la más imaginativa, a la altura deA Day In The Life” (otra para enmarcar) o la elegante ejecución deCome Together”.

Siempre se dejan los “entendidos” fuera de sus listas lo que para algunos de ellos son “obras menores” como las inolvidable ”In my Life“ la exquisita ”Nowhere man“ , la fascinanteTicket To Rideo la misteriosaNorwegian Wood”, con el Sitar de George Harrison por primera vez en una grabación y esa “Madera Noruega” que nunca ha quedado claro el secreto que esconde, aunque el propio Lennon afirmara que se trataba de una aventura amorosa).Glass Onion, otra interesante joya que parece no tener presencia en los recopilatorios ni en las listas de sus éxitos, al igual que la exquisitaDear Prudenceambas del disco blanco.

Los dos temas de George Harrison que escribió para el “Abbey Road” están a la altura de las mejores composiciones Lennon/McCartney, aunque éstas sí gozan quizás del reconocimiento de la mayoría de críticos y aparecen en algunas listas.Here Comes The Sunes preciosa, ySomethingsencillamente impresionante, y en ambas Paul McCartney, el vanidoso McCartney, ejecuta una lección maestra sobre cómo conducir una canción a través del bajo.

Parece increíble pero los beatles también sonaban bien sin McCartney
Parece increíble pero los beatles también sonaban bien sin McCartney

Curiosamente no participa McCartney en otra de las grandes olvidadas,She Said She Saiddonde Lennon y Harrison sacan los mejor de sí mismos como guitarristas.
Becauseotra dulce canción olvidada a pesar de esa impresionante armonía a tres voces entre McCartney, Lennon y Harrison.

Pero de entre tantísimas me atrevería a afirmar que existe una que sin lugar duda figuraría en lo más alto del pódium en un supuesto top de este humilde amante de “Los Cuatro de Liverpool”. Se trata por supuesto, de la maravillosaStrawberry Fields Forever”.

Bien sea por la deliciosa melodía de Lennon, por la magia envolvente y psicodélica de toda la canción o por la sonoridad mágica que desprende desde el primer segundo, es justo certificar que merece albergar el honor de ser por lo menos la canción que podría representar a Los Beatles como epitafio.

Strawberry Fields
Strawberry Fields

Como bien canta John LennonEs fácil vivir con los ojos cerrados sin hacer caso de lo que ves”.
 Yo le acompañaría sin pensármelo dos veces aunque fuera cierto que en “Strawberry Fields” nada es real y no hay nada de qué preocuparse. Reconózcanlo. Están deseando anotar a The Beatles en su carta de regalos, y hacen bien. “Strawberry Fields Forever”. Pero para siempre jamás.

El primer video es el audio de la canción original que apareció finalmente en disco aunque el video clip no es el original. 





 Añado esta segunda versión, preciosa y muy dulce que si viene amparada con el que fue el video original, una de las muchas que se hicieron y que aparecen en el Anthology.