Don de Loch Lomond

Don de Loch Lomond

domingo, 11 de enero de 2015

Cosas de Música. Especial John Lennon en solitario



En esta segunda parte del especial John Lennon, Enrique Falcó y José María Da Silva nos muestran algunas famosas canciones de John Lennon en su época en solitario tras abandonar The Beatles.

Escuchamos temas esenciales del aun joven Lennon como la famosa "Imagine", "jealous guy", el controvertido y polémico tema dedicado a Paul McCartney  "how do you sleep", "just like starting over", la preciosa pieza dedicada a su hijo Sean "beautiful boy" y la bella "Woman" en honor de una Yoko Ono que justifica su existencia cuando inspira canciones tan increíbles.

Ha sido la primera emisión de Cosas de Música en 2015 tras los obligados parones navideños.


Espero que los lectores y oyentes lo disfruten y sigan acompañándonos todos los jueves en este 2015.






miércoles, 7 de enero de 2015

Los Ganglios. LUBRICANTE sí, PORC supuesto

Rafael Filete, Xoxé Tétano y Leli Loro...  El grupo más increíble, irrepetible y original del momento.
A comienzos de la denominada década del 2000 Internet aun no había supuesto la necesaria revolución que demandaba el demacrado mundo de la música. El mercado discográfico, anclado aun bajo el yugo de los 80 y 90, permanecía ajeno a la por entonces tímida amenaza de la piratería, los precios seguían desorbitados y muy pocos eran conscientes de lo relevante y práctico en que La Red podía llegar a convertirse.

A los superventas comerciales arropados por radio fórmulas como podían ser La Oreja de Van Goth o Estopa, iba a sumárseles en breve un sin fín de productos recién salidos de un programa de televisión, Operación Triunfo, que sin duda consiguirían reventar y saturar el mercado discográfico hasta que la burbuja explotó con contundencia en la nariz de más de una poderosa discográfica y distribuidora.

Sin embargo no pocos héroes se atrevían por aquellos años a inmiscuírse en los confusos y oscuros caminos de Internet, desarrollando sus propias páginas y sitios web, incluso animándose a crear sus propias canciones en sonido midi, lo más in y moderno por aquella época.

Recuerdo que Los Left Brothers fuimos de los primeros en tener nuestro propio espacio, y aun así, cuando ni siquiera existía aun una tarifa plana, ya contábamos con nuestra propia web, con correo electrónico, foro de discusión, fotos, novedades y contactos para contratación. El responsable era nuestro bajista, Adolfo Campini, que fue quien nos enseñó a muchos a principio de los 90 qué demonios era aquello de Internet y el amplio e inagotable abanico de posibilidades que ofrecía más allá de innumerables culos y tetas.

Precisamente fue Campini, siempre al tanto de las novedades en el particular mundo virtual, quien en una fiesta de la época, con la premeditación y alevosía propia de unos veinteañeros que solo pretendían pasarlo bien, nos descubrió a un artista tan sorprendente como inesperado en aquellos momentos de inestabilidad musical. Se hacía llamar XoxéTétano, y por lo que sabíamos era de Montijo. Ofrecía unas creaciones que a la primera escucha resultaban algo desconcertantes, pero que si embargo, ya destacaban por su peculiar sentido del humor

"¡AY Robocó Robocó!" .... increíble, inolvidable e insuperable tema de Xoxé Tétano..... cómo se le ocurriría!!!!
 

He de reconocer, que como la mayoría, la primera vez que escuché: "Ay robocó robocó" pensé que el tal Xoxé Tétano estaba como una puta cabra, pero aun así pasamos una noche divertida e irrepetible, y bailamos y nos reimos mucho con "el Pedro Blas", "Mis Badajoz", "Motín de Esquilache" y "La guapa y los Ninjas". 

Todas aquellas canciones incluían el nexo común del humor surrealista y sus letras captaban poderosísimamente la atención del personal, quien las coreaba al unísono una y otra vez.

Poco a poco fuimos descubriendo en aquellas canciones detalles que a la primera escucha e inmersos en la farra y el cachondeo se nos escapaban. A todos nos encantaba la voz en off perteneciente a la película de Robocop, en especial ese "Televisión fuera" que junto a la programación de batería machacona abría el tema estrella, con la colaboración inestimable nada menos que de Manuela Roque como voz principal. El bajo de la canción, grabado con guitarra española nos pareció soberbio y realmente imaginativo, por lo que comenzamos a preguntarnos si bien aquel supuesto majara no se estaría cachondeando de nosotros demostrando ser mucho más inteligente e irónico de lo que creíamos en un principio. Me prometí no perderle la pista, y he de reconocer que aunque lo hubiera pretendido me habría sido imposible.

El tiempo nos fue demostrando que efectivamente lo de Xoxé Tétano no era sino el germen de lo que algún día sin duda sería un proyecto más que relevante en el panorama musical. Primero con Puctum y finalmente con Los Ganglios se gestó una de las formaciones más originales, atrevidas, diferentes, innovadoras, frescas e inclasificables del momento. En Rafael Filete y Leli Loro, Xoxé tétano ha encontrado el complemento perfecto a su innegable ingenio e inteligencia, amén de un pequeña PYME familiar.

Insisten en que últimamente los tres trabajan más juntos que nunca, y desde luego no se puede negar que dicha unión ha ayudado en la consecución de un sonido más definido, limpio y pulido, con más calidad, preocupado de una producción sonora mas sin detrimento alguno de ironía, surrealismo o sentido del humor en sus letras.


A Los Ganglios no puede definírseles como un grupo de música convencional, pues es innegable que lo suyo es un proyecto audio-arte-visual en toda regla, en donde una canción, un video, un cómic, una foto (véase "Viejo sátiro hipertenso") o una ilustración no hacen más que complementarse y enriquecerse formando un todo único en el tiempo.

Lo de Los Ganglios es algo parecido a disfrutar con una película como El Padrino, que te agarra por los huevos y te anima a conocer la novela, la cual te aporta aun más datos y entretenimiento provocando esa fascinación y frikismo que solo consiguen determinadas obras de arte.

Cualquiera que trate de buscar explicación a Los Ganglios, de entender lo que hacen, o de vislumbrar más allá de por qué hacen lo que hacen y como lo hacen, está perdiendo un tiempo precioso que debería aprovechar en disfrutar y divertirse con ellos.

Si hay algo que no se entiende es cómo ha tenido que pasar tanto tiempo para que llegaran a nuestras vidas. De Xoxé Tétano, Rafael Filete y Leli Loro se desprende que son personas instruídas y cultas. Ostentan una educación y una cultura que sin duda se refleja en sus letras. Algunos opinan que han nacido tarde y que sin duda hubieran sido abanderados de la famosa "Movida" de los 80. Quien suscribe sin embargo piensa que no han podido nacer en mejor momento, sin pasar por alto que todos aquellos artífices ochenteros no le llegan a estos tres ni a la altura de los tobillos.

Aunque quizás su mayor obra conjunta sea el tema-videoclip "¡HAY!" (con una increíble y sorprendente producción que ya quisieran muchos grupos superventas) "LUBRICANTE (GorDiscos 2014) es sin duda el mejor LP de Los Ganglios.




Aunque algunas canciones no sean nuevas se agradece sin embargo la mejora y la pureza en el resultado final, con sorpredentes giros vocales de Xoxé en la anteriormente citada "Viejo Sátiro Hipertenso", las nuevas programaciones de "LOL" y "Yayo Humberto" o el espectacular bajo de "Gafas de Aluminio Telefunken".



Buena parte del disco denota un entrañable homenaje continuo a los años 80, Así se desprende en temas como "VHS" en donde además del famoso ritmo de teclados de aquellos "Casio" que casi todo teníamos en casa se intuye una melodía pareja a aquellas series de animación japonesas a lo Comando G.




"Infocreación" no es más que un homenaje a sí mismos, a su manera de entender el arte y la música con cortesía final para The Beatles y el "I Am The Walrus" de Lennon


Pero sin duda es en temas como "Al Final" con colaboración de Lorena Álvarez, o "El Quijote P" en donde el grupo resalta su faceta más gamberra y tronchante. 

"Al Final" podría sonar incluso en Los 40 principales, pues deja a la altura del betún a engendros pasados como Fresones Rebeldes, Meteosat, La Monja Enana o Chico y Chica. "El Quijote P" sin duda es una perita en dulce que Alaska y Nacho Canut tratarán de hacer suya para Fangoria en cuanto le echen el ojo.

Pero sin duda "En Noruega", "Babieca Hiede" y "Calvario" se convierten en las canciones estrellas del disco. No sabría si "En Noruega" (letra sublime) existe influencia de Los Chunguitos o del grupo Ska más famoso del momento. "Babieca Hiede" es sencillamente una obra de arte surrealista, y "Calvario" es una canción dura y sentida aunque con momentos hilarantes, un viaje en el tiempo que muchos haremos desde el futuro, y que algunos que vamos perdiendo pelo también sentimos al escucharla "en la garganta un bolo de angustia difícil de tragar".


Como postre dos detalles más del sentido del humor surrealista del que hace gala esta banda: "El Canario", un breve y divertido corte sobre las casualidades y tópicos de amigos canarios y el palíndroma "Señor goloso logroñés" en texto y música, que especialmente los amantes del vinilo disfrutarán con aquello de escuchar el disco dándole con el dedito para atrás.

Todo esto es un formato vinilo + CD, con mezcla y masterización de Pepe Coca que hará las delicias de sus seguidores más incondicionales, aunque sigo pensando que el formato perfecto para este grupo no existe, quizás un libro+DVD+CD+Cómic+Book de fotos+Ilustraciones+Carteles sería el perfecto para intentar canalizar tanta genialidad junta.  

Xoxé Tétano ha dejado caer que últimamente están sintiendo la llamada del Rap. Acabo con una frase de mi abuela de la que sin duda estos genios serían capaces de transformar en otro de sus éxitos: "No te digo ná y te lo digo tó".


http://www.lacarnemagazine.com/


 

martes, 6 de enero de 2015

El príncipe destronado


No deja de entristecerme lo tranquilo que duermo cada noche del 5 de Enero. Desde hace ya muchos años, se me hace corta, como casi todas las noches, a pesar de que antaño se me antojaba eterna y realmente interminable.

Yo siempre creí en los Reyes Magos, y aunque opinaba que aquello de la cabalgata era un rollazo. A Sus Majestades las veneraba, ayudado quizás por los maravillosos e increíbles sucesos que me narraban mis padres sobre el poder de estos y lo grandioso de su magia, bondad y amor a todos los niños.

Hasta que nació mi hermano pequeño, yo era el encargado de abrir la puerta del salón en la mañana del 6 de enero, aquella puerta que señalaba el camino hacia la ilusión y la felicidad, que no volvería a llegar hasta el próximo año.

Mis padres y hermanas siempre me cuentan que cuando nació mi hermano pequeño, yo sentía celos. De corazón les confieso que nunca albergué tal sensación en mi imberbe inocencia. Quería a mi hermano; el problema por lo visto es que no ejecutaba cabriolas de alegría el día que me enteré de su llegada al mundo y que me fastidiaba no poder jugar con mis amigos en casa porque hacíamos mucho ruido y él estaba dormido y era muy pequeño y podíamos despertarlo, pero sí he de reconocer que me dolió la primera vez que fue él el encargado de abrir la puerta de aquel maravilloso salón en casa de mis padres. Desde entonces nada volvió a ser lo mismo.



 

Parte de aquella bendita ilusión se había esfumado, amparada quizás por una natural progresión de conciencia y una mera cuestión de edad que iba mostrando lo obvio de la situación. 

Al contrario que muchos niños, nunca me sentí traicionado, ya que de una forma u otra siempre he creído en la magia en sí y en la ilusión que producen los Reyes. Quizás el problema sea que estamos matando poco a poco la ilusión.

En un mundo como el nuestro en donde cada vez hay menos niños y parecen ser éstos una molestia más que una bendición, no solemos tener reparo ni discreción a la hora de realizar nuestras compras. Existe una especie de necesidad en esta sociedad, no sé si consciente o no, de impulsar insistentemente a los niños hacia la edad adulta. Entre todos, adultos, televisión y centros comerciales, transformamos poco a poco ilusión e inocencia en realidad y practicidad. En algunos anuncios de la tele de juguetes aparece el precio en cuestión, y en montones de centros y jugueterías muestran cartelones en plan “Reserven aquí sus regalos de Reyes”.

Muchos padres sin pretenderlo han sido responsables de la temprana pérdida de inocencia por su poco sentido de la discreción o cuidado, algo que nunca ocurrió en mi casa. Como diría “Helen”, la esposa del revendo “Lovejoy” en “Los Simpson”: “¿Y los niños? ¿Es que nadie piensa nunca en los niños?”.

Como niños nos queremos sentir todos estos días, pero no es fácil, y menos con la que está cayendo y la que se avecina. El pasado 5 de enero, momentos antes de comenzar la jornada en mi trabajo, me vi sorprendido por una especie de mesa redonda en la sala de descanso donde varios compañeros recordaban con nostalgia y dulce sonrisa, cómo preparaban sus zapatos la noche del 5 de enero, y las delicatessen con la que obsequiaban a Sus Majestades.

 

Mi menda, como en los últimos años por estas fechas, estaba gruñón y de mal humor, así que escondí mi rostro tras una de esas estúpidas revistas de corazón, como si me interesara muchísimo que Chenoa vuelve a estar soltera, tapando mi cara mientras me empapaba de todo y me envolvía un anhelo de tristeza y de melancolía. No quise participar en la conversación, así que se lo cuento a ustedes ahora.

Mientras muchos de mis amigos les dejaban leche o café con leche y galletas, e incluso cubos de agua para los camellos, para mí, lo normal era dejar unos cigarros y qué se yo, un buen wiskazo o bebida de licor. En el fondo mi padre, aunque no alcanza mi sentido del humor, a su manera siempre ha sido un cachondo mental.

-¡Hay que ver la de colillas que hay! ¡Y se han trajinado media botellita! - Exclamaba asombrado y divertido ante el buen fumar y la implacable sed de sus graciosas Majestades. A mí que a los Reyes les gustara fumar y beber whisky me parecía lo más normal del mundo. ¡Qué tiempos! Si eso ocurriera hoy y se enteraran los servicios sociales, a mis padres les retiraban la custodia, fijo.

La pasada noche de reyes volví a sentirme como un príncipe destronado, al que le han robado la ilusión. Será que todavía no hay niños pequeños por casa que te obliguen a disimular y a participar en la alegría del momento, a insistir en la magia y en la ilusión y a volver a ser un niño feliz a través de sus asombrados ojos rebosantes de entusiasmo y fascinación. Les confieso que en el último instante me traicionó el subconsciente y dejé junto a los zapatos una botella de LOCH LOMOND y tres vasos.



No me sorprendió nada comprobar que estaba intacta a la mañana siguiente. No sé en qué estaría pensando, pero existen momentos, en que a pesar de aceptar que ya no somos niños y sobrellevar con dignidad el paso del tiempo, uno no puede dejar de pensar que Melchor, Gaspar y Baltasar acudirán algún día al rescate en pos de la ilusión y la magia perdida que el niño de ayer no supo contagiar al hombre de hoy.


Publicado en Diario HOY el 08/01/2012

 

martes, 23 de diciembre de 2014

Cosas de Música. Especial Música de Navidad

 
John Lennon y su famoso tema HappyXmas (War is Over)


En el programa de hoy escuchamos canciones que de una u otra manera casi se han ido convirtiendo en villancicos modernos.

Canciones que se escuchan más en Navidad que en ninguna otra época del año, con artistazos como Wham!, John Lennon, Paul McCartney, Phil Collins, Mecano y otros más anecdóticos como Aaron Carter y aquel video navideño que grabó con aquella Lizzie Mcguire que me traía loco.

Me volvía loco Lizzie McGuire. Que salá era. Aquí el video con Aaron Carter.

Los dos próximos jueves al ser festivos no habrá programa por lo que aprovecho a los oyentes y lectores para desearos lo mejor en este 2015.




martes, 16 de diciembre de 2014

AMA. 1996




AMA (Extremadura) por Enrique Falcó
DISCO: 1996 (2014)
TEMAS: 10
WEB: Ver Facebook


Los músicos extremeños que en los 90 aun éramos adolescentes, tenemos mucho que agradecer a un grupo como AMA, al que venerábamos y del que aprendimos muchas cosas. Entre otras que era posible, aun con las carencias existentes en nuestra tierra, llegar a sonar bien y situarse junto a los demás grupos nacionales.
No es casualidad el título de su último trabajo, 1996 (2014), ya que sin duda era el paso natural que tenía que haber llegado ese año en forma de canciones tras sus dos primeros discos: El maravilloso El amor nos está destrozando (1991) que incluye temas inolvidables (“El amor nos está destrozando”, “voy a dejarte corazón” “Labios y cuchillos”…) y Rojo sobre azul (1993) que no contiene tantas canciones a la altura del primero, excepto quizás aquel estupendo tema de apertura “Rojo sobre azul” con aquel original break de batería al comienzo de la canción.

Pero más vale tarde que nunca. En 1996 los seguidores de AMA pueden retroceder a aquella época, y encontrarse con unas canciones que a pesar de haber sido adaptadas a los tiempos sin duda albergan la esencia de aquel maravilloso final de la década de los 90.

Como siempre alto nivel interpretativo. La voz de José Luis Tristancho sigue siendo de las mejores del pop nacional, y César Lérida maneja y dirije las canciones con sus guitarras eléctricas como toda la vida. Existe un hueco para letras más comprometidas, como “Sueño con la paz” o “Revolución”, pero sin duda son temas como “Llueve” (en donde la banda despliega gran potencial) o “Díselo otra vez” la que nos hace regresar en un entrañable viaje en el tiempo hacia la esencia del sonido del grupo.

VAN SOBRAOS EN: Voz y melodías.

LO QUE YO CAMBIARÍA: Es el momento de dar un paso hacia adelante y olvidar la nostalgia. Espero que el próximo disco se llame 2015 y nos sorprendan con una evolución en su sonido.

LA SENTENCIA: Una vez más. Más vale tarde que nunca. Un cierre necesario a una trilogía que será recordada con nota en la historia de la música Pop Extremeña.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Cosas de Música. Especial John Lennon en The Beatles

El único e inigualable John Lennon protagonista junto a The Beatles en Cosas de Música

En esta ocasión, con motivo del 34 aniversario de la muerte de John Lennon, Enrique Falcó y José María Da Silva lo homenajean en este primer especial centrado en su época beatle.

Escuchamos canciones lideradas por su maravillosa voz de todas sus diferentes etapas en los 4 de Liverpool. 

Próximamente Lennon repetirá para los oyentes de Cosas que Pasan en otro especial centrado en su carrera en solitario.

Hasta entonces aquí tenéis el programa y los videos de las canciones que he podido encontrar en internet.


lunes, 1 de diciembre de 2014

La voz de John Lennon me pone los pelos de punta

john-lennon
John Lennon. El mayor genio de la historia de la música, cuya voz 
me produce escalofríos y me pone los pelos de punta.



Por lo general, a casi todo el mundo le gustan The Beatles, al menos aquellas canciones clásicas, las más populares y conocidas. Ya sean melómanos o  aficionados de menor calibre. A cualquier devoto melódico poco exigente, los temas suelen sonarles bien, es música beatle al fin y al cabo, y el resultado es normalmente positivo, ya que el gran público siempre ha sintonizado de buena manera con los cuatro de Liverpool.
Ahora bien, existen para quienes esa simpatía torna a altísimo nivel de elogio y encomiable adulación, incluso me atrevería decir, ¿Por qué no? A eminente grado de frikismo, ya que hoy en día, el uso de la palabra friki se traduce en unas connotaciones y denotaciones bastante más amables y positiva que las que oscuramente encerraban a finales de los 90.


No todo el mundo, y me parece respetable, ha de saber tantos detalles de los grupos que le resulten atractivos, pero personalmente no soy de los que se conforma con escuchar plácidamente canciones que me resultan agradables. Cuando un grupo me gusta, me gusta, pero de verdad. Y me empeño en conocer su propia y noble historia, las vicisitudes que rodean a sus miembros, el instrumento que ejecuta cada uno, quién y cómo compone, en qué se basan, sus diferentes personalidades, en definitiva, el amplio conglomerado que marca ese sello inconfundible que tanto me atrae.



The Beatles no solo no iban a ser una excepción, debido a que los sigo considerando los más grandes, importantes e influyentes músicos de la historia del pop. Los Fab Four se convirtieron en mito desde aquella vez en que a mis one años escuché “Drive My Car” en el viejo Walkman de un compañero de clase.

Como todo oyente joven, fui progresando en conocimientos musicales y educando mi oído, y así, poco a poco descubrí por ejemplo qué era eso de un bajo, al reconocerlo al fin en la canción “In my Life”, o lo importante que podía ser una simple pandereta, como aquella que otorga ese genial ritmo tras el estupendo rift de bajo y guitarra en “Day Tripper”.

Las sensaciones iban en aumento, nuevos discos, nuevas canciones, documentales, libros, la historia y asesinato de Jonn Lennon, el mito del Paul vivo o muerto, los punteos de Harrison, la batería de Ringo, sus discos más atrevidos, sus problemas con las drogas, sus idas de olla religioso/políticas… Una bonita y apasionante manera de hacerse mayor junto a ellos.

Ni qué decir tiene, que en los primeros años sentía fascinación por aquellas primeras canciones, el “Love Me Do”, “Twist and Show” o el “Yellow Submarine”. Poco a poco crecía el interés por canciones más interesantes, y así, el Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band , el álbum Blanco (The Beatles) y el Abbey Road sonaban cada vez más en mi viejo Radio cd Sony, que aun a día de hoy conservo.

Lennon ejecutando el solo de Get Back. Algo habitual, ya que 
interpretaba muchos solos que eran atribuídos a Harrison


No comparto esta gran afición o frikismo, como más les guste, con tantos amigos o conocidos como cabría esperar, pero sí es cierto que son bastantes los que no se conforman solo con el “Yesterday” o el “Ob-la-dí ob-la-dá”. Aún así, me sigue sorprendiendo la dificultad de muchos para reconocer en una primera escucha la voz principal de John, Paul y en menor medida George y Ringo.

Muy pocos reconocen la voz del batería en temas como “Boys”, “Yellow Submarine” o “With a little help from my friends”. Detectar la voz principal de George Harrison es sin duda más complicado, y si no que se lo pregunten a Frank Sinatra, quien declaró públicamente que “Something”, la bella canción compuesta e interpretada por el guitarra solista, era su composición favorita Lennon-McCartney.

También se escucha como vocalista principal a un joven Harrison en algunas de las primeras canciones Lennon-McCartney, como pueden ser “Do You Want to Know a Secret” ó “I’m Happy Just to Dance with You”, aunque más tarde se arrancaría a componer sus propias canciones, y así, como vocalista principal donó para la historia temas inolvidables como “Taxman”, “While My Guitar Gently Weeps” “Here Comes The Sun” o la impresionante “Something”.

Pero siendo justos y ateniéndonos a los hechos fidedignos, la presencia como cantantes principales de Ringo y Harrison no deja de ser algo anécdótico, aunque bien cierto es que George participaba regularmente en coros y armonías de manera muy relevante, y me vienen a la cabeza temas interpretados casi a tres voces como “Nowhere Man”, “Because” o la introducción de “Paperback Writer”.



Quizás la dificultad más notoria consiste en diferenciar las voces como protagonistas de John Lennon y McCartney. Y reconozco que no es siempre fácil, incluso si tratamos de diferenciarla de la de Harrison. Al comienzo de su carrera, y asi puede apreciarse en sus primeros éxitos, Paul y John solían cantar juntos, a dos voces, en “Please Please Me” lo hacen salvo en un par de líneas de John, También en “Love Me Do” salvo el estribillo cantado por Paul mientras Lennon soplaba la armónica con gran habilidad. Repitieron fórmula en siguientes hits, como en “She Love You” o “From me to you”, pero de repente, con la posibilidad técnica de doblar la pista de la voz, cada vez fue más habitual que uno u otro fueran quienes lideraran vocalmente su canción, aunque casi siempre con generosa ayuda vocal del otro y de Harrison.

La voz de Paul suena de dulce en temas más roqueros como la apertura del “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” en donde parece tener serrín en la voz o la siempre marchosa “I Saw Her Standing There”. Por supuesto se aprecia el colorido de su inconfundible voz en temas de renombre como “Yesterday” “Eleanor Rigby” o “Le It Be”, temas en donde jamás habría siquiera que intuir la voz de John Lennon a no ser que pretendamos que este último se retorciera en su tumba.

Normalmente no suelo tener problemas para reconocer a uno u otro. Y les contaré mi secreto:

A pesar de la innegable belleza y arte que ostenta como cantante el siempre vanidoso McCartney, la voz de Lennon produce un sentimiento en mi cuerpo que delata su sola presencia vocal en cualquier canción. Y es que, amigos, la voz de John Lennon me pone los pelos de punta. Me produce escalofríos, y eso es algo que he ido aprendiendo a lo largo de tantos años disfrutando temas como “Ticket To Ride”, “Rain” “she Said, She Said”, “In My Life”, “Strawberry Fields Forever” o “A Day In The Life”. 

Eso es algo que no ha conseguido mucha gente, por eso, cuando una canción, un acorde, una voz, me produce una sensación parecida, le presto la importancia que merece, ya que es posible sin duda que pueda aportarme algo interesante.

Espero animar, a quienes aun no hayan tenido la decencia de asomarse al maravilloso mundo de The Beatles, y en especial a la figura del inolvidable John Lennon, de quien se cumple por desgracia en este mes de Diciembre los 34 años de su lamentable desaparición, y por supuesto, contagiar ese entusiasmo por saber más acerca de cuatro jóvenes que cambiaron para siempre la historia de la música pop, de conseguir sentirlos musicalmente tanto por fuera como por dentro.



Espero que sabrán disculpar el grado de nostalgia que encierra este artículo, pero desde hace ya muchos años, cuando se aproxima la maldita fecha del 8 de diciembre, no puedo dejar de hablar y escribir sobre Lennon. Supongo que es algo inconsciente, un mecanismo de defensa que pretende contrarrestar esa sensación inabarcable de vacío que queda en tu cuerpo cuando sientes que nos han robado algo tan grande y tan necesario.

En otra ocasión, desde esta misma carnicería despiezaremos también su carrera en solitario. Veremos si se animan o no y se convierten en expertos y seguidores del grupo más grande de la historia, ya me contarán, pero eso pertenece al futuro, y como diría el bueno de Ringo: “Tomorrow Never Knows".

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