Don de Loch Lomond

Don de Loch Lomond

miércoles, 13 de marzo de 2013

Adolfo Portillo Campini


Adolfo Portillo Campini. Mi querido amigo...mi "jefe"
Adolfo Portillo Campini. Mi "Jefe"

Hoy quiero presentarles una nueva categoría que espero sea del agrado de todos ustedes. Se trata ni más ni menos que de la sección “El loto azul” en la que de cuando en cuando les iré presentando a una persona que escribirá un post para ustedes.
   

El primer invitado no podía ser otro sino mi primer gran amigo de la infancia, Adolfo Portillo Campini. Creo que no todo el mundo puede presumir de tener un amigo desde los 5 años de edad, y haber vivido tantas y distintas etapas de nuestra vida juntos.

 Adolfo y yo tenemos tantas cosas en común, que a pesar de ser físicamente opuestos cualquiera nos confundiría por nuestra manera de hablar, por las chorradas que decimos y sobre todo por nuestro increíble sentido del humor. Los dos somos del Real Madrid, y compartimos de siempre afición por los cómics, los libros, series, películas, mujeres y todas esas cosas de la edad

Esa química como personas también transcendió a niveles musicales, ya que como músicos compartimos larga lista de ensayos, conciertos e incluso autoría de canciones.

A
Adolfo P. Campini en Cáceres (2004) tras una actuación con Left Brothers

Adolfo siempre fue un tío muy listo, bastante más inteligente que yo, y aunque el menda jugaba mejor al baloncesto él siempre entendió mejor las matemáticas y el inglés, y tantas otras asignaturas que con benevolente paciencia me ayudó en su día a aprobar.

Aunque como mantengo desde hace muchos años, está muy tonto desde segundo de BUP, yo sigo queriéndolo con locura. Lamentablemente hace tiempo que nuestra relación no es tan fluida como antaño, cosas de la vida, aun así siempre está presente en mis pensamientos y en mi corazón, y por ello he decidido que tenía que ser la primera persona en inaugurar esta sección.

Adolfo Portillo Campini, además de un innegable talento musical, ostenta un divertido blog: "El bajista bajito" que aunque su trabajo y proyectos musicales no le permiten actualizar con frecuencia, no puedo dejar de recomendarlo a todos ustedes.

Sin más preámbulos les presento a una persona imprescindible en mi vida: Adolfo Portillo Campini.


Pan, chocolate y tebeos

Mi amigo de la infancia Enrique me pidió hace un tiempo una colaboración para su exitoso blog, y tras devanarme los sesos buscando un tema idóneo durante unos días, y la presión necesaria por su parte, ya que Enrique siempre fue muy pesad…  convincente, la respuesta cayó por su propio peso. 

Mi admirado Falcó habla en su blog con cierta frecuencia sobre cómics, afición que  compartíamos cuando éramos unos tiernos retoños, y aún hoy compartimos. Así que, armado con un lápiz y folios me hice un bocadillo de chorizo con tulipán y me dispuse a rememorar las meriendas de la infancia, mi hora favorita para devorar tebeos.

Recuerdo cuando descubrimos de churumbeles que en la zona infantil - juvenil de la biblioteca pública había cientos de cómics. Fue como ver el mar por primera vez, se habría un universo inexplorado ante nosotros. Uno tras otro, nos bebíamos cómics míticos como “Chapeau el esmirriau” o “El sulfato atómico” de Ibáñez, cómics de Lucky Luke,  Astérix o de Tintín, tebeos de Escobar, Vázquez… pero entre todos ellos sentía predilección por Superlópez, el personaje de Jan.

Menos mediático que Ibáñez, Hergé o Goscinny y Uderzo, Jan poseía un estilo muy reconocible aunque con claras influencias de la escuela Bruguera.  El primer libro de nuestro superhéroe cañí fue editado en 1980, y fue en esa década donde el prolífico autor parió varias joyas tales como El supergrupoEl señor de los chupetes, fantástico homenaje a la famosa saga de Tolkien, Los cabecicubosLa caja de Pandora, una gran lección de mitología clásica que todos los niños deberían leer, Al centro de la tierra, que como bien imaginarán está inspirado en la novela de Julio Verne y en 1989, Los petisos carambanales y otras petisoperías, libro ante el que me pongo en pie quitándome la boina. 

En este último tebeo, Jan crea un alfabeto de símbolos y para descubrir qué dicen los petisos carambanales, entrañables muñequetes amarillos de menos de un palmo,  debías traducir previamente letra por letra sus bocadillos. Muy original y un ejercicio con el que disfrutabas el doble de aquel maravilloso libro. Posteriormente, el dibujante leonés ha llegado a crear hasta 54 libros de aventuras de este personaje, aunque yo me quedo con la primera época.

Actualmente creo que Enrique está leyendo manga y sigue repasando a su adorado Tintín. Yo me he lanzado por otros derroteros, y soy muy seguidor de autores indies españoles (malditas etiquetas) como Juanjo Sáez, LuisD, Paco Roca (este es menos indie) o para mí el mejor, el premiado autor extremeño Fermín Solís

Si tienen oportunidad, no se pierdan sus obras, es un orgullo para los extremeños tener creadores capaces de alumbrar joyas tales como “Buñuel en el laberinto de las tortugas”.

Gracias, amigo , por contar con un humilde servidor para tu blog. 

Un abrazo.

Escrito por Adolfo Portillo Campini el 21/10/2011









martes, 12 de marzo de 2013

Tintín es inocente


Enrique Falcó. Tintinólogo.
Tintín en el Congo, con diferencia, junto a Los Soviets y a Tintín en América uno de los ejemplares de los que guardo menor interés de mi querido reportero.
Tintín en el Congo, con diferencia, junto a Los Soviets y a Tintín en América uno de los ejemplares de los que guardo menor interés de mi querido reportero.
      “Tintín en el Congo” era uno de los pocos ejemplares de las aventuras de mi querido Tintín que no podía encontrar de pequeño en la biblioteca de mi padre. Allí sin embargo siempre estaba uno de mis favoritos, “El Cangrejo de las Pinzas de Oro”, la primera aventura que protagonizaría Tintín junto al viejo Capitán Haddock, íntimo del LOCH LOMOND como quien suscribe, y con su interminable y desternillante lista de insultos y abruptos.

      También la doble aventura de "El Secreto del Unicornio” y “El Tesoro de Rackham El Rojo” que me maravillaban y devoraba como unas 150 veces al cabo de la semana.  La historia del Congo sin embargo apenas la habré leído una docena de veces en mi vida, y no miento si comparto con ustedes que junto a “Tintín en el país de los Soviet”, y quizás “Tintín en América” es uno de los cómics del periodista (el mejor periodista del mundo entero) que considero prescindible para todo aquel que quiera descubrir la magia de la mayor creación de Hergé.

     Jamás recomendaría su lectura a un joven ávido de adentrarse en el fascinante universo del simpático reportero del mechón, porque como en toda fase de un gran artista, los comienzos no son sino la base donde se han de forjar sus mayores éxitos en el futuro.

El bravo Tintín nunca cedió al desánimo para encontrar a su querido amigo Tchang al que todos daban por muerto.
El bravo Tintín nunca cedió al desánimo para encontrar a su querido amigo Tchang al que todos daban por muerto.

La primera vez que pude disfrutar de su lectura no fue sino en la biblioteca de mi colegio, El General Navarro de Badajoz

No se me olvidará nunca que mi amigo Adolfo Campini, gran aficionado también a sus aventuras, se me adelantó y tuvieron que pasar varios días para que lo devolviera y pudiera tomarlo prestado. No me agradó especialmente.




Los congoleses aparecen reflejados como un poco idiotas la verdad. Llaman a Tintín “Siñor” y éste los engaña y domina con excesiva facilidad. El maltrato a los animales es otro de los temas que no me hace ni puñetera gracia. Nunca me imaginé que Tintín pudiera sentir afición por la caza ni aniquilar de forma tan salvaje e innecesaria a un rinoceronte con dinamita como ocurre en el álbum. Algo que jamás permitiría el Tintín de “La Isla Negra” cuyo “monstruo”, el gorila Ranko, quien atemorizaba a los visitantes de las ruinas del Castillo de Ben More, lloraba desconsolado cuando se despedía del noble Tintín, quien lo liberó de sus opresores y lo donó al Zoo de Glasgow. O aquel Tintín que no podía evitar las lágrimas mientras creía que los malvados secuaces de Rastapopoulos habían asesinado a balazos a su querido perro Milú en “Vuelo 714 para Sidney”.

Tintín, el bravo y valroso periodista, siempre deja huella por donde pasa.
Tintín, el bravo y valroso periodista, siempre deja huella por donde pasa.

El del Congo no es más que el resultado de una serie de circunstancias en las que  George Remí se vio envuelto a principio del año 30. 

El antiguo y vasto Congo Belga, el actual Congo, necesitaba promoción, y nadie más apropiado que el famoso reportero Tintín para suscitar el interés de los jóvenes Belgas. El problema fue, que al contrario de lo que ocurriría años más tarde, donde la documentación de Hergé era tan exquisita como enfermiza, el conocimiento sobre el tema a tratar era prácticamente nulo y Hergé se vio obligado a basarse en antiguos prejuicios de la época, tan lamentables como desafortunados.

Él mismo catalogaría años más tarde aquel suceso como un error de juventud.

Aun así, mi menda animaría a su lectura una vez disfrutado algunas de sus más épicas aventuras, como curiosidad, como el principio de la forja del mito. Y de acuerdo que quizás el álbum de Hergé es infantilista, racista, paternalista, y muestra una imagen imposible de un país y una raza, pero aun así es necesario para la transformación de un personaje que vuelve loco a millones de personas desde hace más de 80 años.

Lamentablemente, dicho cómic se enfrenta desde el pasado viernes a un juicio por racismo ante un tribunal belga, animado por un (supongo) aburrido y ofendidísimo ciudadano congolés que reclama la prohibición de la obra o la introducción de un mensaje de advertencia sobre su contenido.


¡Qué vergüenza! Al bravísimo, noble y valeroso Tintín lo quieren condenar por un desliz de su creador cuando éste contaba tan solo con 23 años. De nada sirve que se jugara la vida en “El Loto Azul” para salvar a su joven amigo chino Tchang de morir ahogado en un río, o sortear mil peligros para volver a rescatarlo de un accidente aéreo en las cimas nevadas del Himalaya, viéndoselas incluso con el legendario Yeti, el abominable hombre de las nieves. Tampoco que limpiara Chicago de Gansters y que acabara con el mismo Al Capone.

En ningún momento  mostrarán clemencia al intrépido Tintín por haber sido el primer hombre en pisar la Luna, o por acabar con el tráfico de Opio en Shangai. No obtendrá ningún trato especial ni de favor alguno por ayudar a S.M. Muskar XII a recuperar el Cetro de Ottokar y evitar así un golpe de estado en Sildavia. ¡Parece mentira que quieran condenar por racista al mismo Tintín que salvó a un grupo de africanos de ser vendidos como esclavos cuando acudían en peregrinación a La meca!

Allá ese ciudadano congolés con su conciencia en su afán por condenar a quien es un ejemplo a seguir para los hombres.

Esperemos que la justicia no flaquee y el gran Tintín pueda salir indemne del daño y limpiar aún más su buen nombre.

¡Lo siguiente será una denuncia por maltrato infantil por la merecida azotaina que Tintín le propina al “corderito de azúcar” Abdallah en “Tintín en el país del oro negro"!
No hay vuelta de hoja. Ni debate alguno. Tintín es inocente. “Yo incluso añadiré algo más mi querido Hernández. No hay salsa de soja ni petate alguno, pues es inocente Tintín”.


Publicado en Diario HOY el 02/10/2011

sábado, 9 de marzo de 2013

Dogma

Dogma: La película del cineasta Kevin Smith

Las instituciones religiosas, y no hablo sólo de la Iglesia Católica, sino de todas las doctrinas religiosas, no saben o no quieren adaptarse a los nuevos tiempos. Rechazan constantemente enfrentarse a problemas serios, actuales y necesarios, que a todos pueden afectarnos de alguna manera: Preservativos, aborto, transfusiones de sangre, homosexualidad, misoginia, castidad o abusos a menores, por citar solamente algunos que me arriban a la sesera.

Hablo desde mi experiencia (o inexperiencia a mis sólo 34 años que dirán algunos) y juventud, y ante todo quiero mostrarme cauto y muy respetuoso con la fe del personal, antes de que éste empiece a ciscarse en mis muertos y me tilden de hereje y sacrílego

Su seguro servidor está bautizado, ha recibido la Primera Comunión y la Confirmación y, aún así, hace ya muchísimos años que no cree en ese Dios ni en ese cielo azul tan magnífico que nos venden y, para serles franco, tampoco piensa que vaya a quemarse en las calderas del infierno más de lo que puede chamuscarse en una mañana de playa sin crema protectora. Ustedes ya me entienden.



El menda, que permítanme indicarles, no es tonto, es consciente de la complejidad del asunto y, como cualquiera, se cuestiona desde hace muchos lustros las grandes preguntas de la humanidad: ¿De dónde venimos?, ¿A dónde vamos? Y, sobre todo, el eterno interrogante: ¿Por qué estamos aquí?

Desde que el hombre es hombre no ha dejado de utilizar la violencia para imponer sus creencias a sus semejantes, dejando un reguero de sangre y destrucción a cada paso. En el nombre de Dios se han cometido crímenes tan atroces y terribles que valga la expresión no hay Dios que lo justifique.

Las creencias son muy peligrosas y pueden llegar a volver loca a la gente. Una persona con ‘creencias’ puede entregarse a los demás, ayudando hasta extrememos inimaginables, pero otras personas también ‘creyentes’ luchan y matan por su credo, cegadas de ira, sin importarles qué y cómo. Son capaces de cometer cualquier acción para ponerla en práctica por muy drástica que resulte.

Hay personas con ‘creencias’ para las que el fin justifica los medios, y lo que es peor, sin importar éstos o sus consecuencias. Tal fanatismo nunca podrá conducir a nada bueno.

Homer tiene ideas y Flanders creencias. ¿Cuál es más feliz?

En mi humilde y sincera opinión, para conseguir la anhelada paz y felicidad espiritual en nuestro interior, es muchísimo mejor y tremendamente más práctico tener simplemente ‘ideas’.


Cierto es que también hay y siempre habrá ideas manifiestamente mejorables y hasta abominables, pero las ideas no son para siempre

Las creencias se profesan, por el contrario las ideas simplemente se intentan poner en práctica. Una creencia puede ‘envenenar’ nuestra alma lentamente resistiendo ya como algo imperecedero o innato en nuestra naturaleza. Una idea sin embargo puede ser cambiada, modificada, revisada, olvidada incluso sin que nuestra moralidad, conciencia o sentido del deber nos jueguen una mala pasada.

Las críticas constructivas pueden ayudar a cambiarlas. Nuestro modo de ver las cosas también, así como nuestras experiencias en la vida, en el amor o en el trabajo. ¡Tengamos buenas ideas para con los demás, sin importarnos su condición o su credo! ¡Ideemos como ser mejores personas! Basemos nuestra vida en las buenas ideas, que nos conducirán irremediablemente hacia las buenas acciones.

Así sea. Amigos: No sé que me deparará la vida más allá de la muerte, pues ya les adelanto que no ‘creo’ absolutamente en nada. Pero lo que sí es cierto es que, como ustedes sospecharán, tengo una buena ‘idea’.

viernes, 8 de marzo de 2013

Mikel Erentxun. Grandes éxitos

Mikel Erentuxn se recupera de una pequeña intervención. Aun le queda mucho por hacer.


El músico donostiarra, Mikel Erentxun no pasa por un buen momento de salud. Erentxun, quien recientemente cumplió 48 años, se recupera desde hace unos días de una intervención quirúrgica a la que se le ha sometido tras una dolencia cardíaca causada por una obstrucción arterial.

La importante cobertura ofrecida en los medios ha sorprendido incluso al propio vocalista, ya que el que otrora fuera el cantante del recordado y exitoso dúo Duncan Dhu, no acostumbra a ser noticia en el siglo XXI salvo sospechosas y puntuales demandas de plagio, demandas por cierto cuyos fallos judiciales a favor del músico  no gozan del mismo revuelo ni idéntica trascendencia mediática.
Junto a Diego Vasallo publicó "Autobiografía"
el mejor disco que ha grabado un grupo español

No deja de ser tan lamentable como injusto el ninguneo al que el cantante vasco ha sido sometido en los últimos tiempos, ya que aunque lejos de alcanzar las cifras de venta de sus mejores años su producción musical sigue siendo importante y realiza innumerables actuaciones por todo el mundo, arrastrando tras de sí a un buen número importante de seguidores tanto en España como en América.

Tras la irrupción en España del movimiento “indie”, la crítica especializada y los programadores de los festivales más importantes, trataron de arrinconar a las "viejas glorias" de los 80 dándolos por acabados, y  así, importantes críticos musicales como Jesús Ordovás y Julio Ruiz se empeñaban en que los jóvenes del país escuchásemos a engendros como Los Fresones Rebeldes, La monja Enana, Meteosat o Nosotrash, mientras se ignoraban a grandes de los 80 y 90 como los mismos Duncan Dhu, Gabinete Caligari, Presuntos Implicados o Tam Tam Go!, al considerar que a estos ya no les quedaba nada nuevo que decir.
Compositor, cantante, guitarrista y también batería.

Salvo contadas y honrosas excepciones como pueden ser Los Planetas, Australian Blonde, o principalmente Deluxe, pocas bandas y artistas son los que han trascendido en el tiempo, mientras que algunas de aquellas “viejas glorias” continúan dignamente trabajando habiéndose adaptado a la nueva situación sin que a ninguno de los músicos se le hayan caído los anillos por volver a tocar en locales pequeños o ajustar su caché a los difíciles tiempos que corren.

Mikel Erentxun ha sido uno de ellos, y aunque ya no goza del mismo presupuesto para sus discos, ni de la misma promoción, y ni siquiera puede contar con los fabulosos músicos con los que siempre ha trabajado, se niega a que lo mantengan apartado de la música cual bulto sospechoso.

Muchos “indies” y modernos, tanto músicos, críticos como aficionados a la música, deberían preguntarse cómo es posible despreciar a un músico al que colegas como Mark Gardener (Cantante y guitarra de Ride), Alan McGee (Del sello Creation) o los hermanos Pete y Bruce Thomas (Base rítmica de Elvis Costello and the Attractions) respetan y valoran. Entre otras cosas porque seguramente ha vendido más discos y ofrecido más actuaciones que todos aquellos grupos “indies” juntos.


Duncan Dhu en una de sus primeras actuaciones

No hay mal que por bien no venga, y este susto ha devuelto a Mikel Erentxun a la primera plana de la actualidad. Muchos han vuelto a recordar los viejos discos, e incluso algunos se han enterado que los sigue publicando y continúa haciendo gira. Deseemos que los medios presten la misma atención a su próximo disco o gira que a sus problemas de salud.

Ya lo cantaba el propio Mikel: “Esta luz nunca se apagará”, y seguro que sigue brillando con luz propia, pues como él mismo insiste en una de sus canciones: “Mis grandes éxitos son todo lo que aún tengo que decir”.

jueves, 7 de marzo de 2013

Muerte por kiki


¡Muerte al hombre... Muerte... por KIKI! Secuencia insuperable de FUTURAMA
¡Muerte al hombre... Muerte... por KIKI! Secuencia insuperable de FUTURAMA

Existen personas (y no siempre de edad avanzada no crean) que parece que se niegan a reconocer que el mundo va cambiando en según qué determinadas cosas. Esto como siempre, no es ni mejor ni peor, sencillamente diferente, pero en muchos de los casos se evoluciona indudablemente para bien.

Sin ir más lejos, muchos de nuestros conciudadanos aun no se han enterado que ya no hay que guardar cola en el banco para actualizar libretas o para operaciones de pequeños reintegros o transferenciasPuede hacerse cómodamente desde casa por Internet o bien en un cajero, pero algunos insisten, y cuando les toca el turno el mundo se detiene para desesperación de aquellos que esperamos con prisas para operaciones que sí precisan hacerse desde la ventanilla.


"Mírame si me han pasado el recibo de la luz, mírame si me llegó la transferencia, sácame 20 euros, ah mira estos cinco me lo das en calderilla, oh se me ha caído dentro un billete, ¿Cuanto me habías dado?"


Desesperante en grado sumo. Y más muchas veces cuando el cajero de turno, no parece tener ninguna prisa, en solidaridad con el cliente coñazo.

¿Hay muertes peores verdad?

Esto mismo me pasó hace unos días en una pequeña oficina. Una señora que tenía delante, que para no mentar su edad diré que era mayor que yo pero más joven que mi madre, acompañada por una amiga, no parecía ser consciente de que todo el tiempo que perdió ella y de paso el resto de personas que nos encontrábamos en la sucursal podía haberse solucionado en apenas un minuto en el cajero automático vacío situado en la puerta.


Para sacar 20 euros y un extracto de los últimos movimientos no hace falta hacer cola, y menos aún perder 15 minutos dando la brasa al cajero con tonterías. Esta misma señora le comentaba a su amiga en la cola su indignación por el episodio surgido hace unos días con su nieto, de apenas 4 años de edad. 


Lo había dejado frente a la tele con unos DVDS de Futurama de uno de sus hijos, precisamente ante uno de mis favoritos "Amazonas con ganas" en el que se narran las aventuras de Fry, acompañado de Bender, Leela, Amy y el desternillante Zapp Brannigan con su esbirro Kif Kroker, en un planeta habitado por gigantes y corpulentas amazonas, tan bellas como salvajes.


En este episodio, Fry y sus amigos varones son condenados a "muerte por kiki". Así, de esta guisa y con idénticas palabras. Inmediatamente después son conducidos a las "cámaras kiki" donde se ha de materializar la sentencia. La despedida de Fry ante sus amigas hembras no dejar de ser también brillantemente ingeniosa y divertida. "Adiós, jamás pensé que moriría así… aunque no había perdido la esperanza".

Las salvajes, corpulentas y bellas amazonas


La señora de la cola mostraba su indignación a su amiga al encontrarse semejante "guarrada" en dibujos para niños. Me entraron ganas de intervenir, pero no estaba de buen café, por lo que me reí para adentro.


Está claro que una señora que se niega a aceptar el hecho de que ya no hay que hacer cola en el banco para según qué cosas jamás reconocerá la evidencia de que hoy en día los dibujos animados no han de estar necesariamente destinados a los más pequeños.


"¡Muerte al hombre! ¡Muerte por kiki!". Sencillamente genial Futurama, no puedo dejar de recomendársela a todos ustedes… igual que rogarles un sano ejercicio de solidaridad cuando efectúen sus operaciones bancarias. ¡Qué a algunos ya les vale! ¡Mil millones de truenos y relámpagos!

miércoles, 6 de marzo de 2013

Descubriendo a Tintín

Tintín y sus amigos
El famoso periodista Tintín junto a su inseparable Milú y algunos de sus mejores amigos.

No deja de resultarme increíble que existan tantas personas que no conozcan a Tintín, o más bien sus aventuras, es decir, sus cómics, ya que el personaje es de sobra conocido en todo el mundo. 

Dicha incredibilidad se torna más patente cuando la persona es conocida mía y somos más o menos de la misma generación, o lo que es lo mismo, que contamos con veinte-muchos o treinta-y pocos años.



Capitán Haddock; íntimo del LOCH LOMOND como quien suscribe
El Capitán Haddock y el Loch Lomond... Inseparables
Algunos, animados por mí, se han decidido a leer sus aventuras, y no todos acaban de pillarle la gracia a la maravillosa e influyente creación de Hergé, por lo que se me ha ocurrido escribir una especie de guía para iniciar a mis amigos lectores a tan grato e interesante divertimento, como son las aventuras de mí querido Tintín.

¡Ojo a los más puristas! Que no pretendo formar a tintinólogos ni profundizar sobre los aspectos políticos -sociales que acontecen en las aventuras del famoso periodista, simplemente es una manera de acercar el personaje a quienes aún no se han sentido tentados por su irresistible atractivo.


Hoy, para ir abriendo boca, me limitaré a contarles que Tintín no es más que un joven e intrépido periodista belga, adscrito al prestigioso semanario “Petit Vingtieme”. Su edad es desconocida (Más que un adolescente y menos que un adulto) así como sus circunstancias familiares o afectivas, pero lo que es indudable es que posee unas extraordinarias cualidades detectivescas que le llevan a resolver los más misteriosos enigmas

Es curioso que apenas se le pueda ver una o dos veces realizando labores periodísticas, pero él siempre se presenta como periodista o reportero, y continuamente se refieren a él como “el famoso periodista Tintín”.


Su educación, temple, sentido de la justicia y su valentía son algunos de los rasgos más sobresalientes de su personalidad. Siempre va acompañado de su inseparable perro Milú, el Fox Terrier más famoso, valiente e inteligente del mundo entero. 

A medida que avanzan sus aventuras, en los 5 continentes, ya sean países reales o ficticios, aparecen los secundarios de lujo, tan famosos o más que el propio reportero, como el Capitán Haddock, un viejo lobo de mar, íntimo del Loch Lomond, como quien suscribe, y con una lista interminable de originales insultos en su paladar. También, como no, los policías – detectives Hernández y Fernández (Yo aún diría más) o el despistado y duro de oído Profesor Tornasol.



Tintín, el viejo Capitán Haddock, Los Hernández y Fernández y el profesor Tornasol
Cabe destacar que nunca el apartado económico ha supuesto problema alguno para Tintín, así como la facilidad para pilotar toda clase de engendros mecánicos y voladores. 

Aunque a primera vista  no lo parezca, nuestro amigo Tintín es un tipo duro, que sabe pelear, y siempre está dispuesto a acudir al mismísimo infierno si se trata de ayudar a sus amigos.



Si aún no se animan a leer sus aventuras piensen que algo tendrá este muchacho entre rubio y pelirrojo, con su característico mechón y de edad indefinida, que vuelve loco a millones de personas desde hace más de 80 años. Leer a Tintín significa divertirse y entretenerse aprendiendo los mejores valores. Cuando era niño, los catarros me los curaba con un vaso de leche caliente y un cómic de Tintín.



Sus aventuras están asociadas a una parte de mi vida y es justo que quiera compartir algo tan entrañable con los amigos de este blog. Tintín es el héroe, el amigo fiel del que siempre se puede esperar lo mejor. Pretender ser como Tintín significa desear ser mejor persona cada día.

Si tras leer estas líneas, se animan por fin a conocerle, poco a poco les iré recomendando cuales han de ser sus primeras lecturas. Vayan haciendo hueco en la estantería, porque les aseguro que acabarán rindiéndose. “Yo incluso añadiré algo más mi querido Hernández: Vayan rindiéndose porque acabarán haciendo hueco en la estantería”.

martes, 5 de marzo de 2013

El joven Lennon




Enrique Falcó. Beatleadicto

"El joven Lennon" de Jordi Sierra I Fabra


Quien suscribe siempre anda buscando excusas para hablarles de Los Beatles, de hechos destacados sobre su fascinante historia, sus increíbles canciones, o de cualquiera de los componentes de los cuatro de Liverpool. Aunque ya saben que no es ejercicio muy complicado el encontrar excusas para tal fin.

Los Beatles siempre están de moda, cuanto más en estas fechas de consumo y de regalos, donde su enorme oferta literaria y audiovisual siempre figura en nuestras cartas a Sus Majestades (Jamás al hortera Tío Santa Yanqui).

Pero por estas fechas, ayer concretamente, 8 de Diciembre, se cumple un año más, y ya van 32, desde que un maldito loco mal nacido le arrebatara la vida a John Lennon, tras pegarle 5 tiros por la espalda a las puertas del edificio Dakota de Nueva York

John Lennon sólo contaba con 40 años, y tras un período de 5 de ellos retirado de la escena musical, volvía revitalizado y apasionado para seguir ofreciendo creaciones maravillosas para la historia.

Cuando los genios nos abandonan a tan temprana edad es imposible no torturarnos con la idea de la de cosas maravillosas que nos habremos perdido para siempre. Seguro que el adulto y nuevo Lennon nos hubiera ofrecido dulces y hermosas canciones, al estilo de “Woman”, o tal vez nuevos himnos para la paz como el “Imagine” y el “Give Peace a Chance”. 

Y quien sabe, igual hubiéramos podido soñar con un regreso de los “Fab Four”, aunque siendo realista, dudo que el propio Lennon lo hubiera permitido.



Por más que el vanidoso McCartney haya intentado apuntarse el tanto, fue Lennon quien disolvió a Los Beatles.

Él formo el grupo, y él lo deshizo. Así debía ser. Paul McCartney, siempre supo en el fondo de su corazón, que jamás volvería a tocar la cima sin sus compañeros de grupo, y así ha sido, y ello a pesar de su indiscutible talento.

Aprovechando momentos de debilidad (o devaneos con la droga) de Lennon, hubo momentos en que se creyó que los Beatles eran “su” banda, pero el tiempo, ese fiscal implacable donde los haya ha colocado a cada uno en su lugar.

Desde que Los Beatles llegaron a mi vida, a muy temprana edad, rápidamente Paul McCartney se convirtió en mi músico favorito. Me gustaban más sus canciones, su capacidad de liderazgo, y como no, su excepcional faceta de instrumentista.

El entonces joven McCartney, sin duda el mejor bajista de la historia, nos regaló a los mortales una nueva manera de entender las canciones desde el día en que se colgó su viejo Hofner en forma de violín y se encomendó a la historia junto a Lennon, principalmente, y en menor medida con Harrison y el siempre infravalorado Ringo Star.


No obstante cada día que pasa, Lennon sigue subiendo peldaños en mi particular “Top Four” hasta el punto de poder afirmar que siempre ha sido el más grande de los cuatro

Sus canciones, la magia que irradia con su extraordinaria voz, consiguen cada día estremecer mis sentidos a cada nueva escucha de temas como “Strawberry Fields Forever”, sin duda la canción epitafio que podría representar toda la obra de Los Beatles, en detrimento de los horteras temas McCartney que los más ignorantes siempre destacan, como el caso de “Yesterday” o “Le It Be”. 

Por ello maldigo cada día de mi vida a aquel maldito loco, que acabará sus días en el cadalso, y al que espero que el diablo le haga tragar la barba. Su mal nombre jamás merecerá el dudoso honor de figurar en ninguno de mis escritos.


Al igual que con todo lo que me apasiona, como por ejemplo mi querido Tintín, Los Beatles no iban a ser una excepción en mi inconmensurable profundización hacia su vida y su obra. Ya saben que me prodigo al grado de “frikismo” más absoluto pero sin llegar al término de enfermizo. 

Y así, tras años de escuchar y disfrutar sus canciones, de visionar y leer todo el material que caía en mis manos o podía encontrar, me hallo en la capacidad de poder afirmar que comprendo un poco más la historia del grupo y el porqué del devenir de los distintos acontecimientos.






Existe una gran adoración hacia el grupo más grande de la historia, pero también un gran desconocimiento en lo que confiere a su vida y a las particularidades de sus integrantes como músicos.

El hecho de que a millones de personas le gusten Los Beatles no significa que no hagan gala de una gran ignorancia sobre el grupo.

Y conste que no me parece mal del todo, les gusta lo que escuchan, es simplemente música beatle, buena música, pero algunos, los que sentimos algo más que adoración, no podemos sino maldecir por el Cetro de Ottokar cada vez que escuchamos la primera estupidez que a alguien le pasa por la cabeza, muy especialmente a aquellos que por edad, y haber tenido la suerte de ser contemporáneos, ya creen que pueden saber más que alguien que sólo tenía 2 años cuando nos arrebataron a Lennon.

Posiblemente, el primer libro relacionado con Los Beatles que leí fue a la edad de 13 años: “El Joven Lennon”, de uno de mis autores predilectos: Jordi Sierra I Fabra

En sus páginas podemos encontrarnos una entrañable historia juvenil, que recorre especialmente la adolescencia de Lennon, su amor por la música, su amistad con McCartney, y episodios importantes de su vida como la muerte de su madre.

Recuerdo, como si fuera ayer, que me metí en la cama un viernes por la noche y ya no pude volver a dormirme hasta que terminé la última de sus páginas.

Desde ese momento sus canciones nunca volvieron a sonar igual en mi cabeza. De hecho, la música nunca volvió a sonar igual.



Por eso cada año, por estas fechas, el menda no puede dejar de recordar a Lennon. Al joven Lennon, que a pesar de morir como un adulto, siempre permanecerá joven en nuestra memoria, ataviado con sus características gafas redondas, y esa mirada cargada de melancolía, que transmite idéntica y enérgica magia a través de sus maravillosas canciones.


Una copa del mejor Loch Lomond, en honor de John Lennon y su recuerdo. El mayor genio de la música de todos los tiempos.


Publicado en Diario HOY el 09/12/2012